Disco Del Año, Tessi Moreira y Los Chanchos Salvajes En Tazú (23-5-26)

Tres excelentes propuestas rockeras en un solo toque. Así arrancaba la noche del sábado pasado en Tazú, proponiéndonos tres estilos diferentes pero aunados por el espíritu del mejor rock and roll. El hardcore de Disco Del Año, el rock de Tessi Moreira y el rock and roll / punk de Los Chanchos Salvajes se daban la mano para prender fuego el sótano del boliche de la calle Canelones.

Los encargados de abrir la noche fueron Disco Del Año, y lo hicieron como acostumbran: a todo motor. Un show corto e intenso que sirvió para que el recinto sobrepasara largamente los 10° de temperatura que hacía afuera. Canciones muy efectivas donde el estilo de la banda queda patente más allá de las que aportan otros matices. La intensidad de la banda se sostuvo a base de velocidad y coordinación, provocando que los temas salieran disparados desde el escenario hacia el público. La oportunidad permitió que Disco Del Año repasara las canciones de su último disco, Gel Antipático, y que agregaran un tema nuevo al repertorio que presentaron.

A continuación sube Tessi Moreira al escenario rodeada de sus Tessi Warriors. La juventud puesta al servicio del rock hace que la energía continuara alta. Gran despliegue musical y físico de los cuatro integrantes de la banda para interpretar muy buenas canciones que hicieron que la gente las cantara y bailara. Hubo espacio para que interpretaran temas de su disco Rock Mundano y su más reciente lanzamiento, “Yo no soy la viuda del rock ‘n’ roll” con su correspondiente introducción, y para que cerraran con “Ya no sos igual”, de 2 Minutos. La mezcla de la potencia de la música y la dulce y personal voz de Tessi hizo su efecto haciendo que el toque fuera de un gran nivel.

Finalmente y para cerrar el concierto, irrumpen Los Chanchos Salvajes. La banda desplegó un muro sonoro impenetrable basado en el más puro rock and roll y punk, donde hubo lugar para varios temas de su repertorio, aparte de sumar alguno de Los Estómagos, como “La gallina degollada”, “Frío oscuro” y “Solo”, que vino enganchado con “Perfecta imperfección”. Una paliza musical que invitó a un pogo casi sin interrupción y que se vio estimulado por el apabullante despliegue de punk rock. Una actuación compacta y arrolladora presentada para el disfrute de todos los presentes y que cerraba una noche brillante.

La salida con el regreso a la calle obligó a ponerse los abrigos, pero dentro de uno se conservó el calor de una noche a todo rocanrol. Una irrefutable demostración de que esto sigue vivo y pateando.

Ariel Scarpa