Ayer pude concurrir a una de las muestras del Museo Del Rock, que resultó siendo una gran muestra de instrumentos y demás elementos, combinada con ejecuciones por parte de Beledo y un toque de D.S.M con invitados especiales. Todo esto debidamente condimentado de excelentes compañías y sustentado por exquisita comida. Un éxito.
El Museo Del Rock viene haciendo muestras en distintos lugares. Para esta oportunidad se dio en El Viejo Oeste, un boliche puesto con toda la onda y con una interesante carta. Una gran muestra a la entrada donde destacaban bajos y guitarras conducía inevitablemente al sector de mesas, repartidas ante el coqueto escenario. Muy buen sonido, luces y pantalla daban marco y soporte a lo que vendría.

Abrió Beledo, haciendo gala de sus dotes en diferentes guitarras y bajos, deleitándonos a los presentes con músicas variadas engalanadas por su mágico toque. Fue así que un importante desfile de instrumentos pasó por sus manos y nos permitió apreciar a pocos metros el arte de este dotado músico. Como es habitual, con su entrega total al público y acrecentado por la cercanía a todos nosotros, se disfrutó muchísimo de lo ejecutado y la forma en que fue hecho. Beledo no tiene inconveniente en tocar para un Solís lleno o para un reducido público, lo que habla de su humildad y pasión. Un disfrute total en la despedida de Uruguay de este músico antes de su partida para regresar a Estados Unidos.

A continuación la locura se apoderó del escenario, copado por D.S.M. Conducidos por Jonas Silva, supieron entregar la dosis de rock and roll habitual, con gran despliegue de recursos y complementados por la participación de músicos invitados. En distintos momentos estuvieron en el escenario el Funfu Dos Santos, Martiniano Olivera, Juan Bervejillo y Nacho Durán, aportando su cuota de rock a todo este asunto. Hubo tiempo para todo, incluso para despedir al batero anterior de la banda antes de volar a México. Sonaron varios temas, todos con esa linda energía que D.S.M sabe transmitir tan bien.

Una noche espectacular, donde no faltó nada. Redondita, que le dicen.
Ariel Scarpa
