Maraviya: El Sello De La Popularidad

¡Buenos días a todos! Hoy les voy a hablar de una de las bandas más importantes del rock nacional de estas tres últimas décadas: Buitres. Me voy a centrar en su tercer trabajo, Maraviya, disco que selló su popularidad.

El 25 de agosto de 1989, tras la disolución de Los Estómagos, tres de sus integrantes, Gustavo Parodi, Gabriel Peluffo y Marcelo Lasso, a quienes se le sumó José «Pepe» Rambao, prepararon su regreso a los escenarios con el nombre de Buitres Después De La Una.

El proceso de grabación de Maraviya comenzó en el verano del ’92 en Costa azul – Canelones e ingresan a Studio Records desde febrero del ’93 hasta abril, registrándolo. El encargado de la consola de grabación fue Alejandro «el rata» Merola, amigo de la banda y que había sido responsable del sonido en vivo de Los Estómagos. Merola, además de ser el técnico de grabación, fue productor conjuntamente con el grupo.

Aquel tercer disco de Buitres fue editado en un nuevo soporte por aquellos tiempos: el CD. Sin embargo, nadie sabía bien qué podía deparar aquel disquito de tan sólo 12 centímetros. Lo cierto era que en ese entonces era toda una novedad y como tal no todos estaban preparados para poder escucharlo, no todos tenían una compactera, pero lo cierto era que el CD estaba formando parte del «nuevo chiche» y todos querían tener uno.

A pesar de haber salido en CD, Maraviya fue registrado en sistema análogo mediante una máquina de cinta Tascam MSR -16 y a través de una consola análoga Tac Scorpion de procedencia inglesa. También el orden de las canciones tiene un punto de contacto con el vinilo, pues contempla dos caras y los minutos necesarios para ir de lado a lado. El disco fue editado por Orfeo en octubre del ’93, una época en la cual el rock uruguayo apenas soñaba con la convocatoria que tuvo una década después, y el repertorio de aquel álbum convirtió a Maraviya en uno de sus mejores trabajos hasta hoy. Temas como «Todos borrachos», «Ojos rojos», «No es una pena» o «Condenado el corazón» son infaltables en todo concierto de Buitres.

La cara A comienza con «Todos borrachos», una gran canción de rock con una letra brillante; no es una oda al alcohol sino a la soledad. Para Jaime Roos, que en ese momento compartían estudio al estar grabando La Margarita, les dijo que este era «el tema» del disco. Le sigue «Llorando por vos» que es ni más ni menos que una especie de tributo a Los Estómagos. Las canciones se van sucediendo y llegan a registrar una versión casual de «Stand by me» a micrófono abierto. Los temas se suceden totalmente descontracturados. Hay varias menciones a animales en algunos de sus temas. El tema «Todos tienen algo que ocultar…» surge como legado de la noche que compartieron escenario con Mano Negra en AFE. El clima se descomprime con «Lukas Terry», una canción inspirada en un amigo de Parodi. El lado A cierra con «Cada vez», una versión del tema «Everyday» de Buddy Holly.

En sus primeros dos discos, las composiciones fueron básicamente de la dupla ParodiPeluffo. Aquel tercer disco de la banda dejaba espacio para la música y la poesía del bajista de la banda: Pepe Rambao. Sus canciones ocuparían gran parte del lado B imaginario de este compacto y sus textos dan claramente un cóctel que reunía condimentos fundamentales del imaginario de la banda: la noche, la lluvia, una mujer y un puñal.

La cara B comienza con uno de los mejores temas del disco: «Ojos rojos». La composición de este tema data de la ida en setiembre del ’92 del grupo a Buenos Aires para ver a Los Ramones. Ese concierto causó en Rambao fuente de inspiración para esa canción. Por otra parte, «El baile del caballo» trata del temor de Peluffo a la policía montada en el acceso a las canchas, mientras que “No es una pena» es otro punto fuerte de esta cara del disco, versión libre del clásico de Fats Domino, «Ain’t that a shame». Esta cara B del Maraviya traía consigo la mayor oscuridad de la propuesta, así lo habían diseñado. Sobre el final del álbum, en el último track se ubica uno de los mejores temas del rock local de todos los tiempos: «Condenado el corazón», que simboliza el desamor y la rabia detrás de frases como: «Yo arrastré mi cuerpo hasta verlo sangrar y arrancarte de mi piel», melodías tan descriptivas como: «Sus ojos miran como los de un animal sin lugar donde escapar», hacen del texto de esta canción una verdadera joya.

El título del disco está inspirado en Maravilla, un libro del chileno Enrique Barrios donde contaba sus experiencias paranormales y espirituales. Parodi le seguía la carrera dado que con sus primos tenían un grupo que buscaba contactar extraterrestres. Gabriel Peluffo, inspirado en Inodoro Pereyra, le cambia la “ll” por la “y” y quedó Maraviya.

El arte de tapa del disco estuvo a cargo del hermano menor de Gabriel, Guillermo Peluffo, que ya había incursionado en la portada del último disco de Los Estómagos y en el arte del primero de Buitres. En este tercer trabajo de Buitres junto a Pedro Dalton, fue responsable de la calavera de la portada.

Maraviya es presentado en el Teatro de Verano ante cinco mil personas. En aquel primer recital masivo Buitres midió su gran poder de convocatoria. La prensa lo calificó como el mejor show de rock del año, llegando a un nivel altísimo de popularidad. Tiempo después llenaron repetidamente los lugares donde se presentaban, como La Factoría o El Garage.

Este disco que iba a representar el supuesto final de la agrupación terminó siendo el principio de una de las bandas uruguayas más longevas de la actualidad. Les dejo en imágenes la edición en vinilo editada en 2017 junto al cassette de época. ¡Gracias por leer! ¡Abrazo a todos!

Fabián Delgado Calero