Bulgaria – Vol. I (2020)

Bulgaria nos presenta su Vol. I y nos invita a zambullirnos en un viaje de punk ‘n’ rock de principio a fin. Una sucesión de muy buenas canciones con un sonido acertado, nos permite disfrutar del disco en su totalidad. Es que no decae en ningún momento, lo que alimenta las ganas de escucharlo y escucharlo. Energía contagiosa a lo largo de 12 temas que se terminan transformando en una adicción que sólo quiere más.

El disco maneja muy bien el equilibrio entre la fuerza que transmite y las muy destacadas canciones. La interpretación vocal está perfecta para la intensidad de la música, con fuerza, con cambios que captan la atención. Transmite un montón. Y las composiciones están muy bien logradas, con letras que dicen cosas y con una música que nunca deja de tener una cuidada preponderancia, respetando la individualidad de cada canción.

Notable trabajo instrumental, contundente, firme, seguro. Las guitarras marcan todo el disco, pero el trabajo del bajo y la batería son muy destacados, siendo el continuo sostén del todo y aportando ideas e intervenciones precisas que suman siempre, para lograr una musicalidad destacada de principio a fin en el conjunto de todos los instrumentos.

Es un trabajo muy parejo, con muchos temas muy buenos, donde se logra que haya una paridad a todo nivel. En otras palabras, un disco sin desperdicio.

La banda está integrada por Rodrigo Carbonel (guitarra y voz), Ismael Brambillasca (guitarra), Santiago Villar (bajo) y Guillermo Bareño (batería). Los temas que componen el disco son:

“Soldados” arranca a todo punk ‘n’ roll, señalando desde el inicio la propuesta de todo el disco, con una marcada presencia de las guitarras. Una acertada elección la de este tema para abrir el trabajo. “Disfrazada humanidad” había sido elegido como adelanto y ya nos suena familiar: una buena movida. La fuerza no decae de la mano de otro buen tema. Muy buena la intervención de la voz en off, tipo GPS, en el marco de una letra muy interesante. “Crecer” al inicio nos trae otra tonalidad, otro color. Las guitarras pasan a dar otro marco a la letra. Muy bien aprovechados los cambios de ritmos, transformando a esta canción en varias.

“Sangre, gloria, espinas” es introducida por la guitarra, para luego explotar con el bajo y la bata. Un temazo redondo, tiene todo. Luego comienza “Palabras para” y continua rockeando, con una muy buena tonada, con energía contagiante. Otro tema que ya habíamos podido escuchar y que se ensambla a la perfección con los demás. “Mil destinos” sigue sumando buenas ideas al disco, tanto musicales como letrísticas. Sin desperdicio.

“Somos novios” aparece como el tema diferente. Dentro de la sonoridad de la banda, pero distinto, transformándose en una especie de pausa en cuanto a la velocidad, pero no en la intensidad. Y “Los trazos” nos devuelve al sendero. Sigue manteniendo la calidad, algo a lo que contribuyen todos los temas. “Septiembre” redobla la apuesta y sigue subiendo la apuesta. A esta altura el rock and roll parece imparable.

“Acción y reacción” otra canción para cantar, sin dejar de rocanrolear. “Film de horror” tiene un inicio estruendoso que anuncia otro tema con mucha polenta. Y no defrauda. “Un buen malvado”, con un interesante comienzo, nos presenta una musicalidad un poco más calma pero sin prescindir de la fuerza y de las sorpresas musicales.

En resumen, un excelente trabajo de Bulgaria, redondo por donde se lo mire. Disfrutable, enérgico, con música y letras que invitan a ser repasadas una y otra vez. Ya estamos esperando el Vol. II.


Como teníamos algunas preguntas, convocamos a Rodrigo Carbonel para que nos contara sus impresiones. He aquí la charla:

SR: ¿Cómo fue la grabación del disco?

Rodrigo: La grabación del disco fue normal, porque estábamos bien ensayados, sobre todo Santiago y Guillermo, que hicieron dos tomas de cada canción en dos días y eso es muy destacable. Las guitarras obviamente duran un poco más por muchos factores que no voy a detallar porque los dejo para mi futuro libro (jajajaja).

SR: ¿Quedaron conformes con la grabación, refleja lo que buscaban transmitir?

Rodrigo: Quedamos conformes con la grabación pero siempre se puede mejorar, la música es infinita y los sonidos también. Pero sí, quedamos conformes y contentos.

SR: ¿Cómo definirían al disco?

Rodrigo: Personalmente como una “piña en la jeta”, prolijo, directo, y concreto.

SR: ¿Quién compone letra y música?

Rodrigo: Bulgaria.

SR: ¿Se puede decir que tiene contenido social y político?

Rodrigo: Sí, social, político, romántico, utópico y real.

SR: Han vendido todas las copias. ¿Está prevista una segunda edición?

Rodrigo: Afortunadamente vendimos todo, incluso hay personas que lamentablemente se quedaron sin ejemplares porque, como todos sabemos, esto es hecho a pulmón y la inversión es nuestra netamente. Quisimos sacar una edición ultra limitada de ejemplares físicos, primero por convicción propia y segundo para poder decir realmente “tenemos un disco”. Esto último es una opinión muy personal, pero en líneas generales, ¡estamos súper felices porque nos sacaron los discos de las manos!

Ariel Scarpa