Black Metal

Nacimiento, ideología y vertientes

Los extremos no justifican la estupidez humana

ni son un escondite para los ineptos

El Black Metal es un género musical extremo derivado del Heavy Metal que nace aproximadamente en los años ’80 cuando éste se subdivide en diversos estilos como el death, thrash, doom, entre otros, por el surgimiento de varias bandas. Podría llegarse en sus influencias hasta la misma Black Sabbath de finales de los ’60. Pero para marcar un inicio más específico, la Doctrina está de acuerdo en que el inicio del Black se marca con la aparición del grupo Venom, y particularmente cuando en el año 1982 éstos editaron su disco “Black Metal”.

Continúa la línea de la historia con la banda suiza Hellhammer del año 1983, y posteriormente salieron también bandas como Bathory de Suecia y Possessed de USA. Un año más tarde apareció Mayhem, considerados los pioneros en Noruega. Es aquí, en esta región de Escandinavia, donde se dio el mayor auge del estilo y de donde provienen la mayor parte de las bandas que por estos días estamos escuchando.

La mayoría de estas bandas se mueven todavía en un ambiente subterráneo, under, pero también hay muchas que tienen un nivel de culto entre los seguidores del Black, siendo populares en muchas regiones del planeta. Tal es el ejemplo de Marduk, una banda icónica del Black surgida en Suecia en 1990 y fundada por un personaje que declaró que lo hizo con la intención de “crear la banda más blasfema del mundo”, lo cual parece haber logrado, dado que en su gira 2018 por Latinoamérica causó revolución en varios de los países por lo que estuvieron, ya que, por ejemplo, en Colombia hubo movimientos que llegaron hasta el Presidente de la Republica, Iván Duque, para que prohibiera su actuación. Similar circunstancia sucedió en Guatemala y El Salvador.

https://www.elobservador.com.uy/nota/marduk-la-banda-sueca-de-black-metal-que-causa-polemica-y-rechazo-en-america-latina-por-sus-letras-satanicas–2018928224441

El Black tiene ciertas particularidades que hacen casi único al estilo, y no sólo me estoy refiriendo a su forma de interpretación, dado que utilizan guitarras rápidas y distorsionadas, voces muy fuertes con gritos desgarradores con entonación áspera y rasgada, gritos agudos y el efecto de reverberación que suele tener la voz, que le da un aire más cavernoso y espectral.

Aunque también hay bandas con un estilo un poco más sobrio, si se quiere decir, en el sentido de no proponer una hipervelocidad con potentes voces, sino que por el contrario, utilizan más sonidos melancólicos y sórdidos, para crear ambientes oscuros, y donde las voces, sin tener un volumen muy alto, pueden sonar de ultratumba (nunca mejor aplicado este término).

Una particularidad de las que estamos hablando hace referencia a que el auge o “segunda ola” del estilo Black a partir del año 1990, se forjó en los países de la Región Escandinava (Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca e Islandia) en los que, por ejemplo, el clima es extremo, lo que provoca peculiaridades socioculturales que van asociadas indisolublemente a un espíritu que podría definirse como de una “lánguida melancolía”. Esto influye sobre la música y deja a esta faceta del arte como una salida recurrente a ese espíritu. Como sabemos, también el alcohol fue un intento de salida a esa depresión, y fue por los problemas de altas tasas de alcoholemia y suicidio en jóvenes y adultos, que los respectivos gobiernos aplicaron normas ultra restrictivas sobre la venta de esa droga.

Específicamente, la afectación del clima sobre el espíritu y la actitud de por ejemplo, un adolescente del Caribe, hace que su principal preocupación sea conseguir un jugo de Coco y un par de bananas para pasarse la mayor parte del año tostándote al sol. Por su parte, un adolescente de Escandinavia que tiene por delante un invierno de meses de duración, donde el sol por varios meses ni se asoma y que deja a la ola de frío polar de Uruguay como un veranillo del Polo, quizás la mejor forma para evitar suicidarse sea juntarse con sus pares, tomar unos vodkas y formar un grupo de black. Todo esto para templar el alma.

Pongamos ejemplos de varios de estos jóvenes Nórdicos y sus peculiares gustos y actitudes.

Per Yngve Ohlin, más conocido como “Dead”, fue un músico sueco que desde 1988 hasta 1991 fue el vocalista de la banda Mayhem. “Dead” vivía junto al guitarrista de Mayhem, Østein Aarseth, conocido como “Euronymous”, en una cabaña en medio del bosque, a unos treinta y cinco kilómetros al sur de Oslo: una pocilga de apenas veinte metros cuadrados en mitad de la nada, que servía de vivienda destartalada y de local de ensayo de la banda (decían que sólo tocaban de noche y con luna llena, lo que explicaría su evidente poca pericia con los instrumentos).

“Dead” estaba obsesionado con la muerte (valga la redundancia); tras un accidente que sufrió por estar esquiando, llegó a estar “clínicamente muerto” por unos minutos para luego recuperarse, por lo menos para los que lo rodeaban, porque él se auto convenció de que seguía muerto y su obsesión le llevó a hacer cosas muy raras. Gustaba de llevar animales en estado de descomposición en los bolsillos, o enterrar su ropa semanas antes de los conciertos para que empezase a descomponerse, y hasta en varias oportunidades, profanó tumbas y se acostaba junto a los cadáveres para así sentir “la esencia de la muerte”.

Un 8 de abril de 1991 y con veintiún años de edad, “Dead” hizo realidad sus sueños al descubrir lo que es la muerte. Decidió cortarse las venas y el cuello en un primer intento fallido de suicidio, dado que sangraba mucho pero no se desvanecía. Como veía que no lograba su objetivo, resolvió intentar frenar una bala con su frente luego de dispararla con una escopeta, por lo que definitivamente de esta forma sí obtuvo su cometido. A pesar de estar ocupado en esa tarea, tuvo tiempo antes para escribir una nota en la que, con un último toque de humor negro, pedía disculpas por el desorden y regadero de sangre que dejaba.

“Euronymous” encontró el cadáver y en un gesto de amistad invalorable, fotografió la escena  y decidió utilizar la imagen como la portada de un disco de la banda años más tarde. A su vez, y en otro gesto invalorable y como para no olvidar a su amigo, se quedó con partes de su cráneo con las que se haría un collar, mientras que otras estarían en exposición para ser veneradas como objetos de culto en Helvete, la tienda de discos que poseía en Oslo. Da gusto tener amigos así…

Por su parte, como otro gran hecho para la posteridad, “Euronymous” tuvo la iniciativa de crear el “Inner Circle”, un grupo supuestamente “satanista” con el objetivo de erradicar el cristianismo de Noruega para restablecer los cultos vikingos.

Este círculo cerrado y oculto estaba formado por miembros de Mayhem, Emperor, Burzum y DarkThrone y contaba con un brazo armado: la Black Mafia o Black Militia, con la función de controlar y erradicar a los falsos grupos de black metal.

A partir de este momento histórico, aparecería otro célebre personaje y pieza fundamental para el auge del estilo Black, no sólo en cuanto a su faceta musical, sino también con relación a los hechos fuera de la actividad artística y que este personaje comandara. Este individuo es el multinstrumentista y único integrante de la banda Burzum, Varg Vikernes.

Este peculiar sujeto comenzó su periplo de vicisitudes de la vida en agosto de 1993, por la noche, con un viaje en automóvil desde la ciudad de Bergen a Oslo, acompañado por Snorre Ruch, fundador del grupo Thorns. Según Vikernes, se había enterado de que Euronymous planeaba asesinarlo, o que al menos eso había dicho a varias personas, que le gustaría torturarle y matarle.

En la madrugada del 10 de agosto, llega al domicilio de Euronymous y pone como excusa que quiere hablar sobre un contrato; por lo que sube al departamento mientras que Snorre Ruch queda esperando en la calle. Una vez dentro de la casa, cuando están ambos cara a cara y luego de discutir por unos instantes, Euronymous se dirige hacia la cocina a buscar un cuchillo y, tras regresar, intenta fallidamente asestar un golpe a Vikernes, pero éste le esquiva y quita el arma de la mano; subsecuente e instantáneamente sale del departamento y corre por el edificio escaleras abajo. Vikernes le alcanza y comienza acuchillarlo con el mismo cuchillo en pugna. La autopsia reveló un particular ensañamiento en el ataque en las escaleras, al determinar al menos 23 heridas punzantes en diversas partes del cuerpo de la víctima.

Varias puñaladas le dió Vikernes, quien estaba realmente fuera de sí, mientras su rival caía al suelo sobre una lámpara que se rompió en varios pedazos. Particularmente, sobre el punto del daño causado al cuerpo del muerto, Vikernes declaró en el juicio que no fueron puñaladas efectuadas por él, sino que por el contrario fueron lastimaduras provocadas por haberse caído sobre una lámpara rota, producto de la pelea entre ambos. De todas formas la autopsia reveló otra cosa, y es que las heridas cortantes eran muy profundas y definitivamente fueron realizadas por más puñaladas en el cuerpo. Según el informe oficial, el fallecido fue acuchillado 23 veces: 2 veces en la cabeza, 5 veces en el cuello y 16 veces en la espalda.

¿Qué más se le puede pedir a este sujeto Vikernes? Siendo una de las figuras más infames del género, confeso ultranacionalista, fascista, de filosofía nihilista, afín a la teoría de la supremacía blanca, individualista, violento, y por sobre todas las cosas, como si fuera poco, adepto al paganismo de corte vikingo, por lo que es anticristiano y por lo tanto, satanista. ¿Qué puede traer aparejado todo ese “mejunje”? Primero, un síndrome de locura atroz. Luego, una vida llena de odio al distinto, por lo que no deja más que una forma de vivir violenta y confrontativa. Y entonces, ¿en qué puso todas estas energías Vikernes? No tuvo mejor idea que dedicarse a quemar Iglesias. (No se le puede negar la originalidad).

Durante el año 1992 incendió y destruyó varias “Starvkirker”, las gigantescas Iglesias de madera que databan del siglo XI, orgullo y gloria de la nación Noruega. El primero y más famoso de todos estos hechos, fue el día 6 de Junio con el incendio de la “Fantoft Stave”. La iglesia fue construida alrededor de 1150 toda en madera original de la región de Fantoft, de aspecto medieval, con su techo escalonado y tirantes en forma de cruces de San Andrés en el interior.

La reconstrucción comenzó poco tiempo después, lo que fue un reto debido a que hacía siglos que no se construían Iglesias de este tipo en Noruega. Se utilizó madera procedente de la localidad de Kaupanger, quedado al día de hoy una copia idéntica de la anterior, la cual fue consagrada en 1997.

Por su parte, esta foto refleja la simpática expresión facial con la cual Vikernes recibió su sentencia de condena a prisión por 21 años por los delitos de homicidio a Euronymous y por el incendio de las Iglesias, mientras que su cómplice, Snorre Ruch, fue condenado a 8 años.

Vikernes cumplió 16 de los años estipulados y fue liberado en mayo de 2009. Se mudó a Francia, junto a su esposa y sus 6 hijos, pero no por ello su vida pasó a ser tranquila, dado que en el año 2013 fue detenido por poseer arsenal de guerra y el Manifiesto de Andrew Berwick, por lo que se lo indagó por estar planeando una masacre. Respecto a Andrew Berwick, fue el terrorista noruego de extrema derecha autor de los ataques en ese país del año 2011. El 22 de julio de ese año, realizó un atentado que dejó como saldo ocho personas muertas por la detonación de un coche bomba en medio de Oslo, y posteriormente un tiroteo en el campamento de verano de la Liga de la Juventud en la isla de Utøya, asesinando a 69 adolescentes participantes.

Otros músicos de la escena Black de Noruega siguieron por los mismos caminos. En 1995 se llegó al encarcelamiento de Faust y Samoth, miembros de la banda Emperor, con condenas a 14 años por incendio y homicidio el primero de ellos, y a 18 meses por incendio el segundo. Particularmente, el homicidio cometido por Faust se desarrolló cuando se encontraba contemplando el estadio olímpico de Lillehammer, un hombre se le acercó y le preguntó si quería irse con él al bosque. Declaró Faust: “Yo no había estado bebiendo ni nada parecido. Simplemente decidí, con mucha calma, acabar con la vida de este hombre. Quizá mi subconsciente me dijo que tenía derecho a hacerlo porque él era gay”. Faust accedió y le siguió al interior del bosque. Cuando el tipo se le acercó, sacó un cuchillo y se lo clavó en el vientre. “Él gritaba ¡No!, pero me volví loco y seguí apuñalándole una y otra vez. Cuando estuvo en el suelo con los ojos cerrados, le di una patada para asegurarme de que realmente estaba muerto”.

Finalmente podríamos decir que otra de las particularidades del estilo Black, es su ideología y particularmente las letras de las canciones. Partamos de la base de aquella canción de 1982 del grupo Venom, denominada “Black Metal” de su disco homónimo. ¿Qué nos decía el viejo Cronos y sus secuaces?:

“Por el Black metal… Deposita tu alma a los dioses rock ‘n’ roll”.

“Renuncia a tu alma y vive invitado para la banda de Satanás”

“El Metal es nuestro propósito en la vida. Black metal”.

Sencilla, directa y concreta. Sin más, no se precisa ningún Doctorado en comprensión lectora para descubrir el camino al que se está incitando a recorrer con esa canción, pilar fundamental para el estilo Black.

La temática de las letras del Black son de un espectro amplio, abarcando temas del individuo, su forma de vida, la muerte; y particularmente en cuanto a la Fe y las religiones, el Black Metal resucita antiguos ritos nórdicos, así como el honor a la trascendencia del guerrero, la historia Vikinga y el Paganismo clásico de esa región del planeta.

No es que sea específicamente una opción que idolatra a demonios o al mismo Satanás, porque esta opción filosófica está dada por cuanto la mayoría de estos músicos tienen un sentimiento anticristiano. Fanáticos entendidos y algún otro despistado, rumbean por esos caminos, lo que entiendo yo que es equivocado, dado que se sostiene únicamente por ser una teoría de oposición a otra. Y sencillamente como demuestra la historia, el solventar cualquier cosa sobre la destrucción de otra, no da una base segura para el surgimiento de nada.

Lo oscuro que parece ser el estilo Black, no es por lo literal de su denominación, sino que tiene un significado mucho más, si se quiere, oculto o de difícil acceso. Porque vemos en muchas de las letras como se habla de dioses nórdicos, leyendas, mitos, criaturas como los Elfos y muchas más, y de cómo a través de la música se trata de revivir toda una época llena de leyendas.

En resumen, la filosofía del Black Metal tiene los condimentos del Romanticismo a ultranza, porque posee un énfasis en las emociones, el individualismo, la glorificación del pasado y de la Naturaleza, prefiriendo lo medieval a lo clásico, que hacen del black metal un heredero del Romanticismo del siglo XVIII.

A su vez, posee características de un Terrorismo Estético y una exaltación del Nacionalismo nórdico, porque como se mencionó, entre los temas recurrentes en el black metal son: el nihilismo, el auge de las fuerzas demoníacas, la guerra sangrienta y la victoria sobre el cristianismo. Todo esto, ensalzado además en ambientes de frío, oscuridad, bosques y otros espacios naturales propios de los países del norte de Europa, explorando también aspectos más oscuros de la vida, como la misantropía, homofobia, racismo, guerra, violencia, desolación y muerte. Sin olvidar que muchas bandas esgrimen un profundo Nacionalismo, rememorando la historia y rescatando el folclore de sus países de origen, sin desconocer la enorme influencia que tienen las obras de Tolkien y Lovecraft.

De obvia mención es la estética distintiva del género, llamada corpse paint. El rostro blanco con manchas negras alrededor de los ojos y la boca, que pretendía asemejar el semblante de un cadáver con los síntomas de la peste negra que asoló Europa a mediados de la Baja Edad Media, llegando a Noruega en 1349. Utilizado como herramienta para diferenciar a los músicos de black metal del resto, el corpse paint, que también utilizaban otras bandas, fue reemplazado poco a poco por el war paint, la pintura de guerra utilizada por los antiguos guerreros de las tribus nórdicas.

Ahora bien, del resumen arriba expuesto sobre este peculiar estilo musical, parece lógicamente desprenderse como una  natural conclusión su total rechazo y desagrado por parte de cualquier ser humano que se precie de tal. En principio podríamos estar de acuerdo. Pero, aun así, existiendo filosofías extremas y estilos musicales que los propagan, el marco para la vida en sociedad debe estar puesto en términos de Tolerancia. Una filosofía o un estilo musical no deben de servir como motor de impulso para ideas que vayan en contra del respeto al ser humano, su Integridad, dignidad y libertad, menospreciando a la gente por su raza, origen, creencia y/o procedencia.

Y en aplicación de ese marco de convivencia que se mencionó, y a pesar de que los partícipes del Black puedan no compartirlo, no debemos los restantes mortales ciudadanos de un mundo con intenciones de vivir en paz y en libertad, dejarnos convencer, ni siquiera distraer, de los fundamentales valores de la Humanidad. Obsérvese que aquellos pilares ideológicos de origen escandinavo han perdido un poco de terreno frente al avance de nuevas corrientes dentro del propio Black Metal. Y esto, por cuanto en la actualidad ya existe una división dentro del propio género, diferenciándose entre los llamados NSBM (Black Metal Nacional Socialista) y otros, nacidos como respuesta y oposición, llamados RABM  (Black Metal Rojo – Anarquista) más tirados a la vieja filosofía Punk. Se podrá decir que tampoco esto es la panacea, pero mientras que los “ultra” sean cada vez menos y queden confinados a la región donde les gusta vivir, yo particularmente no tendría problema en que iniciasen su “revolución” en el círculo Polar Ártico.

Por lo tanto, el no definirse por la opción de convivencia en sociedades abiertas y plurales y seguir disfrutando de los grupos que las menoscaban, es como decir que uno es Vegano mientras asás a las brasas una apetitosa colita de cuadril. No es coherente. Las canciones además de música llevan letras, y dichas letras suelen tener un mensaje que transmitir, el cual puede ser difícil de descubrir, dado que justamente el estilo Black no se caracteriza precisamente por la limpieza de las voces a la hora de cantar, siendo poco claro o nítido.

Pero ante esto no se debe caer en la estupidez o en la apatía, porque a este nivel de situaciones se cae en complicidad por los hechos acontecidos aunque fuese por una inactividad u omisión en la acción.

Aquí está la labor del oyente en cuanto a ser crítico, analista y perspicaz del mensaje que se nos quiere trasmitir. La tarea obligatoria es la delicada atención al cuidado de los valores primordiales de la Humanidad, lo que implica el estudio de los mensajes enviados, y ante cualquier desconocimiento del mismo, se deberán de hacer los estudios, las profundizaciones y los análisis necesarios para extraer las conclusiones.

Por lo tanto, nunca podemos estar tranquilos que los irracionales ya no conviven entre nosotros, porque ahí sí perderíamos aún más esta frágil calidad de vida. Porque, y a pesar de las actitudes que hayan tenido más la filosofía que predican, son seres humanos que conviven con nosotros; pueden ser nuestros vecinos, estar a la vuelta de la esquina, salen a las calles, viajan en transporte público o hacen dedo, se toman vacaciones, padecen colesterol por ingesta de alimentos excesivos en materia grasa y hasta militan en recientes formados Partidos Políticos. Por todo esto, nunca se debe desentender del cuidado de los valores de la vida en sociedad.

Ha habido un aumento en la retórica reaccionaria en los últimos tiempos insistiendo en que los nazis “no son un problema tan grande” en la escena del black metal; soy de la opinión de que incluso uno es demasiado. Ignorar este problema y el terrorismo de derecha en una época de gran tensión política, es un movimiento peligroso y hasta cobarde. A pesar de las protestas de aquellos que prefieren ignorarlos, todavía existe esa parte nociva de los supremacistas blancos, racistas y neonazis literales que dominan un género de música que no merecen y no se debe permitir que contaminen.

Realmente uno no entiende porqué existiendo tantas cosas bellas en la vida, y muchas de esas están específicamente en el Metal, porqué empeñarse en una ideología de odio y destrucción del otro. Existiendo en el Rock bellas compañías como las que se mostrarán, ¿quién desea insultarlas y mandarlas lejos? Un nabo, solamente.

Creo que con estos ejemplos queda más que claro cuál debe ser la actitud en la vida, y nadie por más reaccionario, revolucionario o simplemente estúpido, justifica que lance su primera piedra. Existiendo, Simonne, Angela, Carla y Alissa, entre otras, ¿por qué ser destructivo?

Si bien hay verdaderos neonazis acechando dentro de la escena, la mayoría de las bandas que caen bajo la etiqueta de Nacionalsocialismo, actualmente no sueñan con tener un Hitler específicamente; el género es un refugio para los puntos de vista supremacistas blancos, nacionalistas blancos, fascistas, racistas, antisemitas, misóginos, homófobos, transfóbicos, islamófobos y otros fanáticos, pero llamarlos “nazis” es una simplificación excesiva. El nombrarlos por sus fobias y deficiencias específicas de odio contra grupos determinados, hace que sea más fácil el hacerlos retroceder en su avance fascista, al poder individualizarlos y no dejarlos que se inmiscuyan u oculten bajo el velo de la generalidad.

De todas formas, la tarea de control de las acciones de estos grupos se encuentra dentro del contexto de una subcultura, o sea, existen miles de jóvenes a quienes les gusta el Black y hacen las mismas cosas, pero, lo que es más importante, es lograr que no cometan delitos de odio. Filosofías de odio llegan a ser círculos tan perversos que hasta llegan al extremo de permitir la ignorancia en sus congéneres y hasta la estupidez en las actitudes de muchos de sus pares. Necesitan estos grupos que el “rebaño” no razone ni piense mucho en las acciones que desarrollan y sus posibles consecuencias. Por eso, no es posible que existan personas y grupos odiados o discriminados, que comulguen con esas mismas filosofías del horror. Difícil encontrar un “gay” nazi, o un afrodescendiente nazi o una versión extremista del Trío “Los Panchos”. Esto no puede definirse como contradicción, sino como ESTUPIDEZ.

Los vemos lamentablemente más seguido de lo que quisiéramos, jóvenes publican en sus redes sociales y hasta se disfrazan con elementos de propaganda de extrema derecha. Y ante esto, se debe estar alerta primero como sociedad. Luego, y siendo una de las partes más difíciles del asunto, es también que sin un esfuerzo sostenido de la comunidad del Metal para alejarlos de la retórica del odio y la discriminación, nuestro querido Metal perderá su esencia.

Por eso, señores y señoras a estar ATENTOS, porque seres como estos están en todos lados, pero para nuestra tranquilidad hay que saber que tenemos que tenerlos ¡¡¡RODEADOS!!!

Tomás Cámara