Voces Retro: Inquisición (1988)

La sección de los rockportajes se llena de orgullo al presentarles en esta edición la primera entrevista con todos los integrantes del grupo. Esta vez le toca el turno a un grupo que hace una onda musical distinta dentro del panorama local. Se llama Inquisición, y quienes tengan en su poder el número 2 de nuestra revista, podrán leer el comentario de la primera actuación de este grupo.

Inquisición está formado por: Garo Arakelián (guitarra, 21 años), Juan Schellemberg (teclados, 23 años), Gabriel Francia (bajo, 20 años) y Daniel González (batería, 30 años).

Éstas son sus palabras:

SR: ¿Cómo se inicia Inquisición?

Juan: Bueno, yo estaba tocando en Zona Prohibida en el verano pasado, y a consecuencia de que no me entendía con Gustavo Doorman, decidí formar un grupo. Mi hermano también tocaba ahí, éramos dos tecladistas. Él se fue para ADN. A mí ninguno de los grupos que tocaban en ese momento me convencían dentro del estilo musical. ¡Ojo!. No hablo de calidad. Entonces pensé que sería mejor armar otro grupo y hacer el tipo de música que hacemos. El que era bajista de Zona Prohibida formó conmigo Inquisición, que en esa época no tenía nombre. Eso fue por mayo, a fines de mayo. A Garo yo ya lo conocía, y empezó a tocar con nosotros. Empezamos a ensayar sin batería. Después probamos un batero que no era lo que precisábamos, y después Daniel, que es amigo de hace tiempo de Garo, fue un día al ensayo y se quedó como batero. Más adelante el bajista que teníamos se fue e invitamos a Gabriel. Recién ahí quedó conformado Inquisición tal cual es hoy.

SR: ¿Cómo eligen el nombre?

Garo: El nombre fue largamente discutido. Se decidió por éste no por un problema estético, sino porque nosotros tratamos de ver qué papel ocupamos acá, como estudiante, como trabajador. Aunque suene medio cursi decir que no sos libre del todo; como que siempre te están inquiriendo en diferentes aspectos, que son demasiados. Estoy más privado de cosas que las cosas que puedo hacer. Yo me siento así. Y somos varios. Entonces surgió ese nombre y dijimos: “tá, es una buena”.

SR: Actuaciones.

Juan: Dos; la de Arquitectura y otra que se hizo en el Prado, de la revista Gas.

SR: ¿Qué pasos están dando para lograr difusión?

Juan: Bueno, lo primero fue grabar. Grabamos un tema en el estudio antiguamente llamado Elvisur, ahora se llama La Grabadora. Y empezamos a mandar a las radios. La otra era tocar en Montevideo Rock, pero es algo tan incierto…

Garo: Como dijimos hace unos días en la radio, no sabemos si nos van a venir a llamar, si hay que pedir por favor. No se sabe. O tal vez hay que ser amigo; no sé.

SR: ¿Cómo se llama el tema del demo?

Juan: “Necronomicón”.

SR: ¿Qué radios difunden el tema?

Juan: En Independencia, Miguel Canale. En Eldorado, a veces. También en Radiomundo.

SR: ¿Cómo van trabajando los temas?

Garo: Hubo una primera etapa en que al empezar habían una cantidad de ideas guardadas, temas listos, ya preparados por Juan. Después otra etapa en que eran idea de Juan, y como recién se empezaba, él nos traía la idea de lo que quería. Ahora hay temas de él con arreglos de todos. El problema es en cuanto a la parte armónica; el que tiene más visión es Juan.

Juan: Dentro de la música rock, la composición pasa por gran parte por el arreglo del tema. La mayoría de esos temas, si yo los toco con una guitarra española, no existen. Existen los acordes y la melodía, pero no el tema. En definitiva, hay una idea de base, y después la concreción se hace en grupo en los ensayos.

SR: ¿Y en materia de letras?

Juan: Es de lo más variado.

Garo: Hay dos cosas totalmente diferenciadas. Hay una que es totalmente fantasía y misticismo, y está acompañado por la música. Y la otra es la parte de sentimiento de juventud, por ejemplo. Es más rabia, impotencia, ganas de hacer algo y no poder, que una letra contestataria en sí.

Juan: Yo tengo preferencia por el otro tipo de letras. Me encanta todo lo que es el misticismo, y me parece que por más que dejes de ver la realidad en la que estás viviendo, es necesario que las personas en algún momento escuchen música, y que no le machaquen con todo el bajón, sino buscar otra cosa. Es parecido a lo que me pasa a mí con The Mission. Si vas al hecho, no son letras contestatarias, pero no dejan de serlo desde el momento que están proponiendo un sueño o una fantasía. Esa fantasía el ser humano la tiene adentro y el sistema trata de matarte eso, porque personas sin imaginación son mucho más fácilmente manejables.

SR: ¿Quién se encarga de escribir las letras?

Juan: La mayoría de las letras las escribo yo. Después hay una letra que escribió Garo y después hay dos letras que las escribieron amigos. En este momento estamos trabajando un tema nuevo con letra de uno de esos amigos.

SR: ¿Cuántos temas tienen listos?

Garo: Tenemos diez temas.

SR: ¿Inquisición tiene líder?

Garo: Para mí es lo que hablamos de la parte armónica. No es un líder en el sentido de carril, pero sí en el principal aporte de ideas. La gestación de un tema parte de Juan; en ese sentido sí lo hay.

SR: ¿Tienen dónde ensayar?

Daniel: Al principio sí. Lo hacíamos en la casa donde ensayaba ADN. Nos daban de 2 a 5 de la tarde, y después ellos de 5 a 9.

Garo: Lo que pasó fue que las vecinas no podían ver los teleteatros y nos denunciaron.

Juan: Concretamente, hace unos días los ADN cayeron todos presos por tocar un sábado a las 6 de la tarde.

SR: ¿Se puede hablar de alguna posible grabación?

Juan: Sí, pensamos grabar en una ensalada, un LP, si sale, y un video con este demo “Necronomicón”, que va a salir a fines de marzo.

SR: ¿Qué perspectivas hay?

Juan: Hay perspectivas de ensalada en dos sellos. Tenemos que conversar, saber cuáles son las propuestas de cada uno, quién nos pueda dar más posibilidades de grabar un LP que para nosotros es muy importante.

SR: Es difícil llegar al disco, ¿no?

Garo: Depende. Está difícil en el sentido real; pero te ponés a ver la gente que está grabando y decís: “no, no es difícil”.

SR: ¿Cómo definen lo que hacen?

Juan: Apuntamos concretamente, dentro de la terrible compartimentación que hay en el rock, hacia una propuesta entre lo que es la música dark y la neo-sicodelia; eso en concreto. Puede variar en la medida en que se le imponga más teclados o más guitarra. En ese sentido es muy sensible. Con más teclados tiende al dark, con más guitarra, a la neo-sicodelia.

SR: ¿Les molesta ser underground?

Garo: Mirá, a veces es más honesto. Como están las cosas, tal vez sea mejor.

Juan: Yo no sé bien qué es underground. A mí lo que me molesta es no ser conocido porque eso me obliga a trabajar en otra cosa, y me resta tiempo que me gustaría dedicarle a la música. En ese sentido sí me molesta. No en el sentido de la fama, no me interesa ser famoso. Lo que te permite vivir de la música es desarrollarte como músico.

SR: ¿Qué recepción hubo por parte del público cuando tocaron?

Garo: A mí lo que me gustó de nuestro grupo fue que o gustó o no gustó, no hubo términos medios; es decir, gente que les gustó un par de temas y lo demás no, no hubo.

Juan: Creo que hay mucha gente en Uruguay que escucha neo-sicodelia, y acá no hay grupos que hagan eso; entonces hay muchos que nos siguen, que en el Prado nos fueron a ver y que ya nos habían visto en Arquitectura.

SR: ¿Tienen contacto con otros grupos?

Juan: Sí, trabajamos bastante con gente de ADN. Muy comúnmente vamos a los ensayos y ellos vienen a los nuestros. Además somos muy amigos. Mi hermano toca ahí, y muchas veces es bueno tener la opinión de un músico que no sea del grupo, especialmente cuando te empezás a aturdir con ciertas ideas de algún arreglo o algo. Además nos interesa ver otras propuestas.

SR: ¿Hay posibilidades de tocar en Cabaret Voltaire?

Juan: Lo hemos hablado y concretamente hay grandes posibilidades. De organizarse el ciclo, había interés en que estuviésemos.

SR: Influencias.

Daniel: Dentro de lo que tocamos, como batero tengo influencias de Deep Purple y Led Zeppelin como base. Trato de no imitar demasiado, y poner algo de lo mío. A veces se da también que ellos me dicen lo que tengo que hacer. Otro que me gusta mucho es Osvaldo Fattoruso.

Juan: Yo te puedo hablar de mis influencias como vocalista y como tecladista. Como vocalista, mis influencias vienen por el cantante de The Damned y Wayne, el cantante de The Mission. Luego como tecladista, me gustan muchos; por ejemplo, Tony Banks de Genesis. También Emerson, si bien sobrecarga los teclados; o sea que no se trata de llevar un lucimiento sino hacer más bien una base con el instrumento.

Gabriel: Yo lo voy a dividir en dos partes. La parte de composición del grupo trato de hacerla junto con ellos. Ahora, la parte que puedo aportar yo, pienso que tengo influencias, digamos, subconscientes, de grupos que me doy cuenta, como The Cult, Damned; pero siempre apuntando al aporte que pueda darle al grupo.

Garo: Yo no sé si hay influencias. Yo puedo decir lo que me gusta. Si me das diez mil para escuchar, yo te digo dame éstos: me gusta mucho Page, Blackmore de Deep Purple, Hendrix, Clapton; pero no robo cosas. No me sale robar cosas, me sale que de todo surge una mezcla.

SR: ¿Qué grupos les gustan de acá?

Daniel: Los Estómagos han mejorado muchísimo. Los demás, no sé. No los critico, pero no los entiendo.

Juan: De acá me gustan Los Estómagos, ADN, Alvacast. Básicamente son ésos.

Gabriel: Los Estómagos; me agrada La Tabaré; también El Cuarteto y el primer disco de Los Traidores.

Garo: A mí me gustan Los Estómagos. Después, muchas cosas de ADN, la época vieja de Los Traidores. Chau, Los Traidores no me gustan, sí los viejos Traidores. Me gustaba mucho Guerrilla Urbana; y también me gusta Alvacast.

SR: A todos les gusta Los Estómagos: ¿qué opinión tienen de ellos?

Juan: Los Estómagos son muy buena gente. Son honestos, y eso vos lo ves en lo musical. Quizás sean demasiado puros en ese sentido y estén teniendo una cantidad de problemas por querer mantenerse en su línea, por no ceder.

SR: ¿Hay o no hay movimiento de rock nacional?

Juan: No sé si hay movimiento de rock, porque hay muchos grupos que por tener instrumentación eléctrica no quiere decir que hagan rock. Son tan distintos todos los grupos que no sé si se puede decir “movimiento”. Tampoco hay una base ideológica; es simplemente ganas que tiene la gente joven de hacer música.

SR: ¿Cómo ven al rock nacional?

Garo: Lo que yo veo es que acá la gente ve que hace tres años que todo suena igual, al mismo nivel, con tres liderazgos que llevaron el rock adelante. Llegó el momento en que la gente se cansó, era todo tan a nivel medio que algunos grupos siguieron, caso Los Estómagos, y mucha gente quedó en la mediocridad y no lo supo asimilar. Hubo también grupos que cedieron mucho, y no sirve.

Juan: Creo que la gente está podrida de ir a los recitales y ver siempre lo mismo. Hay algo real que es ir a un recital a las 4 de la tarde y para ver a un buen grupo, te tenés que fumar cuatro o cinco grupos de terror, entonces a esa altura ya estás podrido. Para mí los recitales nunca deberían ser de más de dos grupos;  que cada uno toque 15 temas, igual, pero que sea un recital, no un menjunge.

Garo: Acá hay un problema de mentalidad. En el anterior Montevideo Rock el loco de Zero salió pintado y le dijeron de todo. Sin embargo si lo ven en un video americano, está todo bien. Creo que hay un problema de mentalidad.

SR: ¿Qué soluciones se les ocurren para agrandar el mercado?

Garo: Soñar un poco… No, para mí se debe cambiar a la gente que está manipulando todo. Y aparte se debe cambiar la mentalidad. Por ahí se dice que es un problema económico solamente.

Juan: Económico no, porque si viene el Puma se llena el estadio.

Garo: El cambio de mentalidad es fundamental. Es saber lo que uno quiere, no es comprar lo que te dicen que es lo mejor.

Juan: Acá hace falta gente que se ponga a producir un grupo. Que digan “esto sirve, vamos a darle apoyo como para que realmente salga adelante”. Por otro lado, parece mentira pero es necesario, que haya un poco de distanciamiento en cuanto a los recitales entre los grupos y la gente que va a escuchar, para que sea tomado más en serio. Es algo comiquísimo, pero es así. A mí me encantaría ir a un boliche chico y que estuviera tocando Rush y sentarse a tomar un cerveza con los tipos. Pero la realidad es que a la mayoría de la gente acá, no sé porqué problema de mito, ven tocar a Los Estómagos y después encuentran en la cantina al gordo Parodi y dicen “ah no, es un ser humano” (risas). Es realmente así.

SR: ¿Cómo ven las perspectivas de nuestro rock?

Juan: Para mí hay muchos grupos que desaparecen, que no me interesa decir cuáles son, pero los veo tambaleantes, y pienso que van a surgir grupos nuevos. Va a haber una renovación.

Garo: Yo creo que debe quedar algo en claro: los argentinos ¡no! Entonces cuando en los espacios de rock argentino pasen rock nacional, ahí va a cambar todo. Que pasen del rock argentino lo que esté bien, pero no todo, como ahora.

SR: ¿Cómo ven al rock argentino?

Garo: Para mí los argentinos tienen una cosa que no se van a sacar nunca de encima a nivel de rock: yo digo que tienen la maldición del Club del Clan encima. (risas) No se la van a sacar nunca de arriba; porque ahora les vino la fobia del ska y del rockabily, pero suenan al Club del Clan.

SR: Cuenten una anécdota.

Daniel: Sí, con mi primer batería. Pecheto es el batero al cual le debo buena parte de lo que sé. Era una bestia. Me rompió la primera batería que tuve en mi vida.

Garo: Eso lo aprendiste bien, ¿eh? (risas)

Daniel: El loco tocaba sin zapatos. Agarraba el pedal del bombo con los dedos de los pies y entraba a dar. No había maza que aguantara, temblaba todo. Yo estaba contentísimo porque tenía mi primera batería y le dije: “mirá Pecheto lo que tengo”, y él me dijo: “mirá, yo te voy a explicar”. Se sentó en la batería y ¡¡pra!!, al primer zapatillazo voló todo. Me quedé duro, mirando. (risas)

SR: Después de tanto tiempo, ¿qué te llevó a volver a tocar?

Daniel: Aquel ladilla. (risas)

Garo: Loco, te saqué de la edad media y me relajás.

Daniel: Yo toqué con La Banda en Estudiantina en el ’77 ó ’78. Después vendí la batería y dejé.

SR: ¿Algo para agregar?

Daniel: Queremos profesionalizarnos, eso es fundamental.

Conceptos muy claros y acertados para un grupo relativamente nuevo. Estamos seguros que muchos estarán de acuerdo con las opiniones vertidas. Nos vemos el mes que viene con otro nuevo rockportaje.