Marilyn Manson: Eat Me, Drink Me (2007)

Un nuevo mojón en la carrera del Reverendo…

12 años del lanzamiento de “Eat Me, Drink Me”

Brian Hugh Warner, más conocido por su nombre artístico “Marilyn Manson”, es la persona que desde los primeros años de la década del ’90 del siglo pasado, pasó a ser blanco de críticas para algunos por ser el vivo ejemplo de toda la locura que una sociedad puede tener resumida en una persona transgresora como pocos rockeros fueron; mientras que para otros, esa controversia y exuberancia eran sólo excusas para la genialidad en la creación de su arte como cantante, compositor, actor, escritor, etc, etc.

Manson, aunque no parezca, es un ser humano. Eso antes que nada. Luego, hay que reconocer que como en muchos casos similares, su “genialidad” no iba durar por el resto de sus días. De hecho, me atrevo a decir que su periodo de “auge” fue entre 1995 y el año 2000, cuando su fama se disparó básicamente por sus dos mejores álbumes publicados en la década de 1990: “Antichrist Superstar” (1996) y “Mechanical Animals (1998). De todas formas, su discografía se compone de diez álbumes de estudio, un álbum en vivo, un álbum recopilatorio y dos EPs.

“Eat Me, Drink Me” es el sexto álbum de estudio de Marilyn Manson, que fue publicado el 5 de junio de 2007. Fue grabado en diversos estudios de California por el vocalista Marilyn Manson y el guitarrista, bajista y tecladista Tim Skold.

El propio artista opinó sobre su obra como un disco: “muy guitarrero y muy melódico”, “que en lo musical, toma otro enfoque totalmente distinto y posee varios ritmos de percusión muy poco habituales”. También ha denominado el contenido del álbum como “romántico”, cuyas letras se refieren al “anhelo irrealizable de poder estar en otro tiempo y otro lugar en el cual sientes que encajarías mejor”.

El disco deja de lado del rock potente y metal industrial que solíamos disfrutar en un “Portrait of American Family” o “Antichrist Superstar”, y pasa a ser más una obra donde predominan ambientaciones góticas, de sonidos decadentes y a la vez glamorosos.

En esa línea, el trabajo redunda, y hasta abusa se podría decir, en canciones grises y monótonas donde Manson parece querer transmitir su lado más depresivo o desquiciado, donde sus desesperanzadores gritos, enarbolados con melodías de corte gótico, no logran el objetivo de que quien lo escucha pueda centrarse o bien en la letra de la canción o en la armonía general del tema. Por primera vez en un disco de Manson, se pueden oír muchos solos de guitarra de la mano de Tim Skold, siendo este nuevo trabajo uno de los más personales de toda su carrera, donde expresa todo el dolor que ha estado sufriendo.

Manson lucha por mostrar en este disco una honestidad emocional que nunca antes había intentado, convirtiéndose en un interesante retrato del artista en la cúspide de la melancolía de la mediana edad, incluso, y en lo que respeta a lo estrictamente musical, es el trabajo menos visceral o convincente que haya editado. Si a todo esto le sumamos el hecho de que Manson había perdido mucha potencia de voz y empezaba a demostrar síntomas de estar en muy baja forma (sólo hace falta ver la actuación que hicieron en el Rock Am Ring del 2003), lo que podía venir después estaba muy claro: una espiral de decadencia de la cual parece que nunca podrá salir.

Esa situación tan particular de Manson y que sin duda influyó en la calidad de los discos que sacó en la década de los 2000, no es otra cosa que la consecuencia de la ida del grupo de Twiggy Ramírez a partir del año 2002, quien fue artífice primordial en la elaboración de los mejores discos de la banda, aquellos de la década de los ’90, y además el que tampoco estaba en la banda, era su guitarrista desde la era de Mechanicals Animals, John 5. Por su parte, “Madonna Wayne Gacy”, tecladista y percusionista, abandonó el grupo luego de la edición del disco, lo cual y a pesar de estar desde los inicios del grupo, no hizo más que agravar la herida ya abierta y aún no cicatrizada.

Por su parte, y como si estos alejamientos fueran poco para el alma de Manson (si es que un espécimen como él la tiene), el álbum refleja el dolor que sufrió en esos años también por cuestiones derivadas de su vida personal y específicamente con sus relaciones amorosas.

La prometida de Manson, Dita Von Teese, explicó luego de su divorcio en el 2007, año en el que su publicó el disco, que el artista continuaba con actitudes y comportamiento de los adolescentes estrellas de rock, quedándose hasta tarde para consumir drogas, alcohol o simplemente estar despierto. Paradójicamente, fue mejor para Manson romper ese matrimonio y así convertirse en un verdadero adolescente al juntarse con la delicada Evan Rachel Wood, la bella estrella de “Thirteen”, lo que le proporcionó una nueva musa de inspiración para este trabajo. La relación con la primera comenzó en el año 2001 y duró 6 años, hasta que en el 2007 decidió cambiar por Evan Rachel Wood.

Hay que recordar que Manson mantuvo una relación de cinco años con la actriz Rose McGowan, desde el año 1997 hasta 2001. Fue su primera relación conocida, y la pareja se comprometió en el año 2000. Sin embargo Rose terminó la relación a principios de 2001 alegando diferentes estilos de vida, lo que es notorio, dado que cuando ella deseaba maquillarse para salir, ya Manson le había utilizado todos sus productos y de ahí se derivaba en una discusión de quien debía solventar el gasto exacerbado en maquillaje que la pareja tenía. (Dato no confirmado pero totalmente posible que ocurriese).

Por su parte, y como si todo esto fuera poco, a Manson se lo vinculó con la actriz porno Stoya. La actriz dijo que la relación que ambos mantenían no era considerada por ninguno de los dos como una relación de pareja, simplemente eran dos grandes amigos que practicaban sexo cuando querían, satisfaciendo así las necesidades de ambos. Stoya definió a esa relación como “una relación de carácter sexual”.

Realmente uno no termina de entender el concepto de sufrimiento de los artistas, siendo el caso descrito de Manson un caso típico. ¿Cómo puede un músico editar un disco de baja calaña, depresivo, gótico y oscuro luego de años de relaciones amorosas con ese tipo de mujeres, y donde con cada “cambio de monta” parece superarse de una a otra?  ¿Cuál es la depresión que se puede sufrir si se tiene una actriz porno como “sex toy”?

Uno queda perplejo ante el sufrimiento de Manson, dado que si fuese yo el que tuviese la mitad de cualquiera de esas chicas, no la suelto hasta que Maradona hilvane una frase coherente, o aprenda cuáles son las otras 4 vocales del español, más allá de la “EEEEE” que siempre pronuncia. Pero bueno, debe ser la calidad de vida del hemisferio norte y nuestra lejanía lo que hace que no nos entendamos.

Volviendo a la placa, el disco tuvo tres sencillos promocionales. El primero de ellos fue: Heart-Shaped Glasses”, escrita a finales del año 2006, para publicarse en la web en el 2007. Uno de los pocos temas distintos respecto a los demás, dado que contiene elementos punk y pop en su estructura, junto con un marcado ritmo militar, lo que la asemeja mucho a una canción bailable. Tal es así, que si a Manson se le cambia el color del pelaje a un color rubio, podría hasta confundirse con un tema de Bowie. Estuvo en el top 20 (n° 19) y alcanzó el n° 24 y 31 de Billboard en Estados Unidos. En Latinoamérica, la canción fue bien recibida, entrando en el top 10 de México (nº 9). La canción habla de su amor con Evan Rachel Wood y sus amores pasados. El video comienza con Manson y Rachel teniendo relaciones sexuales; dicha escena fue censurada en MTV y otros canales donde se transmitió el vídeo, así que se sacó la versión abreviada de no más de 5 minutos.

El Segundo sencillo fue “You and Me and the Devil Makes 3”, el cual no tuvo mucha repercusión dado que el vídeo fue cancelado por Manson y eso provocó que el tema no entrara a ningún chart.

Finalmente, el tercer sencillo fue “Putting Holes In Happiness”, el cual no alcanzó grandes posiciones en los “charts”, solamente estar en un n° 12. Para la crítica el tema tuvo buena acogida, ya que Manson había vuelto con su clásico Rock alternativo y con un excelente solo de guitarra de Tim Skold. La canción toma como tema central la posición que tenía Manson sobre el amor en esa época, y de cómo el mismo se acaba o se intenta controlar cuando se tiene, usando metáforas al nombrar a personajes como “Bonnie y Clyde”.

Por su parte, respecto al resto de las canciones del LP, las mejores del repertorio son, aunque esto obviamente es a gusto de consumidor, sin duda, las más moviditas. “They Said That Hell’s Not Hot” cuenta con un solo de guitarra que llega a recordar por unos breves instantes a los de Mechanical Animals, mientras que “Mutilation is the Most Sincere Form of Flattery” y “You and Me and the Devil Makes 3” consigue animar bastante aunque sea en los últimos compases del álbum. Por su parte, otras como “If I Was Your Vampire” o “Are You the Rabbit?” son dos claros ejemplos del ritmo general del disco, donde la melodía es lenta y densa, con una tonalidad baja.

Francamente, es probable que Manson necesitara algo para sacudir su música, que comenzó a ser cómodamente predecible a raíz de su pico popular y creativo de “Mechanical Animals”, pero la puñalada que los escuchas tuvimos que padecer por descubrir el alma del artista en su “Eat Me…” podría haber sido muy distinta y tal vez no tan sangrienta.

Manson cayó dentro de los “clichés” y mitos del rock & roll del álbum confesional posterior al divorcio, repleto de canciones sobre relaciones rotas, el sufrimiento, la desesperanza y hasta el nuevo amor. Son canciones inusuales para Manson, pero eso no significa que haya abandonado su tendencia a escribir sobre grandes conceptos ajenos a su persona o intimidad.

En definitiva, “Eat Me…”  resulta en un disco demasiado transparente o tal vez muy cercano al “cabaret sentimental” de Manson, especialmente cuando titula canciones que resultan en auto-parodias (“If I Was Your Vampire”, “You and Me and the Devil Makes 3”, “They Said That Hell’s Not Hot”), o cuando él escupe profanidad como en el coro de “La mutilación es la forma más sincera de adulación”.

“Eat Me, Drink Me”  ha vendido más de 4 millones de copias en todo el mundo hasta la fecha.

Tomás Cámara