Sentimiento Acorde: Crónica Del Regreso De Los Buenos Muchachos

24 y 25 de mayo – Teatro de Verano

En ambos días el derrotero fue el mismo, 21:05 comenzó a sonar “One of these days”, el tema de Pink Floyd del álbum Meddle de 1971. Entonces “uno de estos días” había llegado. Tras 40 meses sin tocar, la banda Buenos Muchachos volvía a subir a un escenario y nada más que ante un Teatro de Verano abarrotado de gente, quizás diez mil personas entre los dos shows.

21:15 arranca el show con “Coral # 5 “y comienza el viaje. “Desestres “, “Cecilia” y “Arco”, ahí son las primeras palabras de Pedro Dalton y avisa que viene “Nico Cuevas”. Pedro Dalton vestido como un bailarín de concursos de alguna que otra película de Hollywood, se adueña de le escena.

La banda se compone, además de Dalton en voz, de Marcelo Fernández, Jota Yabar y Pancho Coelho en guitarras, Ignacio Echeverría en bajo y José Nozar en batería. Ni Gustavo “Topo” Antuña, guitarrista fundador y una pieza fundamental de la banda, ni Ignacio Gutiérrez, tecladista, fueron parte de la velada. Como dijo el mismo Pedro: “Gracias por preguntar cuándo y no porqué“, prefiero seguir las reglas.

Los temas se sucedieron pasando por “Joao”, uno de los grandes momentos de la noche, (el faro dedicado al malogrado cineasta Juan Pablo Rebella), “Isla camalote“, “Sin más” o “Témpano” y pasar a un pequeño corte que auspició de volvemos para los bises, iban a ser varios. En efecto, tocaron diez canciones más, para contabilizar un total de treinta temas y dos horas y cuarto de show. Para ese final quedaron joyas como “Temperamento”, “Langosta”, Antenas rubias“, “Y la nave va”, “Pavimento“, para cerrar con “Sangre de arachania”.

Entonces quiero volver al SENTIMIENTO del que reza el título, el de la música hipnótica y más climática de sus últimos trabajos, del sentimiento de letras y música más viscerales y emotivas a la vez de trabajos anteriores, del sentimiento áspero y crudo, pero siempre melodioso de sus primeros discos. Todo eso se vivió. La banda pasó por cada uno de sus nueve discos; en ese ítem la elección y ejecución fue impresionante.

En los últimos diez años veo a un Pedro más iluminado, con una voz diáfana, como si hubiera cambiado de piel sin dejar de ser el mismo. El “antes duro cowboy bien peinado” hoy es un artista reconocido por todos en nuestra escena local. Más que merecido.

Discutimos con amigos cuánto tiempo hacía de la primera vez que los vimos en un toque/festival en un gimnasio atrás de la OSE, junto a Cadáveres Ilustres, Los Supersónicos y Cross. Todos coincidíamos en que habían pasado más de treinta años.

La demora en escribir esta nota fue adrede, la idea no sólo era hacer una crónica de los shows, sino también hacer un resumen conciso y certero de la travesía de esta enorme banda.

No fue fácil su camino, no fueron populares ni masivos, su subida fue lenta, pero los cimientos de esa escalada eran fuertes. Fueron “juntando adeptos” durante todos estos años, que son más de treinta, del under total al de liga mayor, para luego consolidarse como un bastión de rock and roll, sin dejar del todo el aroma subterráneo, sin jamás tener una masividad total. Eso va de la mano de su música, de su postura al pensar su obra, la de no apartarse de la búsqueda del sonido que le diera una identidad. Hicieron un camino difícil, no creo que pensado, creo que producto de todo lo antes mencionado, pero el tiempo le dio el lugar que merecía, ser la mejor banda desde Los Estómagos para acá.

Claro que la subjetividad siempre está en quien escribe, es inherente en arte, y por ende es inherente en la música. En los últimos cuarenta años, la escena rock tuvo bandas que ya venían de antes, reencarnaciones de bandas legendarias, reconversiones en otros casos, bandas contemporáneas de gran nivel, y hasta bandas posteriores que lograron masividad y reconocimiento total en Uruguay y en América. No se trata de comparar ni de menospreciar todas esas obras, solamente que los Buenos Muchachos encarna la quintaesencia de una banda de rock and roll, sin perder además la pátina oriental. Representan ese SENTIMIENTO del rock nacional, ese que a muchos nos ha dejado siempre con la alegría de tener esa banda que te representa. Fueron madurando junto con nosotros en sonidos, en letras, en voces, en la búsqueda de cambios de sonido, siempre dejándonos el SENTIMIENTO a flor de piel. A los medios les costó mucho entender, reconocer y ahora -por suerte- hasta alabar su trayectoria de nueve discos.

El camino fue largo, no sé si ellos se propusieron algo o simplemente se dio, realmente no lo sé, sólo quería decirles gracias porque su SENTIMIENTO siempre estuvo acorde con el mío.

 

Discografía:

Nunca Fui Yo – 1995 ***

Aire Rico – 1999 ****

Dendritas Contra El Bicho Feo – 1999 ***

Amanecer Búho – 2002 *****

Uno Contra Uno y Así Sucesivamente – 2005 *****

Se Pule La Colmena – 2011 ****

Nidal – 2015 ***

#8 – 2017 *****

Vendrás a Verte Morir – 2020 ****

 

Agradecimiento especial por su colaboración a cuatro grandes amigos:

Javier Esteller, “The King of metal“

Rafael “Ramone” Largher

Gustavo “El faro guía“ Aguilera

Gonzalo “Damned” Pedraja

 

Dedicado a las comunidades de “Los de siempre” y “Cuatro brujas”.

Juan Manuel Botana Martínez