En esta sección hacemos cinco preguntas a cuatro músicos para conocer sus opiniones sobre algunos detalles de su instrumento. Hoy participan los bateristas Marcelo Lacava (La Tabaré), Daniel Yaffé (Capitán Tormenta), Guillermo Bareño (Los Chanchos Salvajes, Bulgaria) y Nicolás Martín (Regina, Norya, Neamwave, Weylon).
¿Qué impronta torna más efectiva a la batería en las bandas?
Marcelo: Creo que todo tiene que ser funcional a la banda. Si hay que tocar despacio, hay que tocar despacio con bajas dinámicas, y si hay que tocar fuerte… todo en función de lo que requiera la banda. Me parece que un poco todo gira entorno a eso y es lo que hace que la banda funcione o que el baterista funcione en la banda.
Daniel: Más allá de que las bandas tengan un sonido particular y por lo tanto una estética que predispone a uno a la escucha de determinado tipo de banda por sobre otras, creo que lo más importante siempre es la canción, y la canción como tal requiere un tratamiento unitario. Entonces, respecto a la impronta de la batería como cualquier otro instrumento, diría que tiene que estar en función de la canción. A mí me gustan bandas y canciones en que no se destaca la batería, y hay grandes canciones que ni siquiera tienen batería, o tienen una pandereta o una cosa muy mínima. Creo que la impronta que me parece más efectiva es que tenga la sensibilidad y el buen gusto de poder hacer lo que la canción pide y no tener que tocar por el simple hecho de tocar y demostrar lo que toca más allá de la canción; que se haga lo que la canción pide.
Guillermo: Creo que cada estilo o cada banda maneja su propia impronta con respecto a la batería. No es lo mismo un punk rock que un rock más pesado. Para mí, la batería tiene que estar presente en las bandas de rock, la de punk, metal, etc. Creo que también depende mucho de la canción, de cómo se compone. En general no escucho bandas con baterías tímidas, digamos, sino más bien baterías que están a la par de las guitarras, el bajo y la voz. Tiene que ir al frente y marcar su presencia y, según el músico, su estilo de cómo toca y de sus vicios en la batería. Me parece que es lo mejor que puede llegar a pasar a una banda, tener un baterista que haga que la batería tenga su presencia y sea parte fundamental de la banda.
Nicolás: Actualmente encuentro mi estilo propio fusionando moeller con american grip, mayormente combinado con heel up, usando slide atresillado para imitar doble pedal. Me siento realmente cómodo utilizando estas técnicas, sobretodo en las bandas que salen del grunge, donde necesito tener soltura para variar entre bases de doom, sludge, punk a atmósferas místicas con tintes noise, momentos progresivos o lo que pidan las canciones.
¿Cuál es el aporte de las soluciones electrónicas de ritmos?
Nicolás: Personalmente no uso ninguna, tanto por preferencia como por falta de recursos. Considero que son una muy buena herramienta, casi indispensable para todo baterista que quiera dedicarse a la música como profesión. Poder tener una batería electrónica sirve para practicar a cualquier hora, tocar en cualquier lugar bajo cualquier formato, traslado, peso, etc. Es muy rentable… Aunque hay ciertas cosas que la batería acústica y los instrumentos de percusión tienen que los hace irremplazables, incluso más allá del sonido. El sentir el rebote, la vibración del instrumento al percutirlo, nos enseña a regular nuestra propia fuerza, la forma… con qué textura, con qué intención, con qué motivo y para qué lo hacemos, son cosas que nos enseña el sentir cuál es la reacción de lo que hacemos con todos nuestros sentidos, algo que no podemos vivenciar con un aparato electrónico… Aún.
Daniel: Creo que las cosas no son buenas o malas en sí mismas. Sobre todo pasa mucho con la tecnología o la televisión. ¿La televisión es buena o mala? Depende de los contenidos que tenga y de la cantidad de tiempo que se le dedique. Eso puede caber para internet, los celulares, para todo lo que tiene que ver con la tecnología. Creo que el aporte de lo tecnológico para los ritmos, por ejemplo, es una facilidad para los que componen y precisan de una base sobre la cual desarrollar una idea. Creo que facilita mucho la tarea de preproducción para un disco, incluso para una banda de rock convencional. Y después, es un elemento que si se usa sólo con otro protagonismo, puede ser un estilo, un género en sí mismo, como es la música electrónica. Pero creo que a la hora del rock es muy interesante utilizarlo como un arreglo, que de hecho con Capitán Tormenta lo hemos hecho; poder incorporarlo a la lista de los instrumentos a los que uno echa mano y que puede permitir darle un detalle arreglístico o estético a una canción. Para eso, todo depende de la justa medida con la que se use. En definitiva, creo que es un instrumento más que si aporta, que esté disponible. El secreto, como en todo, va en cómo uno lo use.
Guillermo: Creo que está bueno y que ahora la música apunta mucho hacia eso. Creo que un mix entre lo analógico y la electrónica, si se hace bien, seguro le da muchas herramientas a las bandas y a las canciones. Hoy en día, los jóvenes están acostumbrados a ese tipo de sonido de una batería electrónica, de ritmos hechos por computadora, por samplers o lo que fuere. Para mí está bueno y está bueno mezclarlo. Incluso hay muchas bandas que lo mezclan y está bueno. Te da otras herramientas a la hora de componer o de tocar. Me parece que la electrónica ayuda mucho.
Marcelo: Como aporte, es una sonoridad diferente que puede llegar a sumar en determinados tipos de canciones, que según el criterio de cada uno, puede quedar mejor una batería acústica grabada o una caja de ritmos en la canción. Pero lo que aporta es una sonoridad diferente, nada más ni nada menos.
¿Por qué la batería siempre va atrás en el escenario?
Guillermo: Generalmente va atrás. No sé si es por comodidad o por cómo están diagramados los escenarios. Hay bandas que no la dejan atrás, o sí van atrás pero elevada en una tarima. Y como hablábamos recién de la electrónica, hay bandas en que la batería está a la par del guitarrista y del cantante. Creo que se está saliendo de esa diagramación y cómo se presentan los shows, pero es como que siempre estuvo ahí. No creo que sea porque allá atrás está el monito de la batería, sino que es más por comodidad de los escenarios y el armatoste que genera montar una batería en un escenario. Y permite que los que están adelante se puedan mover, caminar o desplazarse por todos lados. Por naturaleza el baterista tiene que estar sentado atrás en la batería. Se ha implementado mucho, también, que el baterista esté de lateral. Hay de todo un poco. Capaz que un 90% de los toques se arma con la batería atrás, pero no por nada en especial; supongo que es más por comodidad a la hora de caminar y presentarse en un escenario.
Nicolás: En un escenario todas las fuentes de sonido están atrás, tanto la batería como los amplificadores de bajo y guitarra, es una cuestión de disposición del sonido, aunque también depende mucho del género musical que se presente. Más allá de eso, hay una cuestión de expresión artística e identidad. Cuando alguien va a ver una banda busca identificarse con un momento, con un lugar, con un sentimiento o sensación, etc. Es más fácil conectar con alguien que canta porque habla desde un idioma común (las palabras). Son el nexo entre el público y la gente que hace música, por lo que es muy importante que esté en primer plano.
Daniel: Creo que va atrás porque está fija, no se mueve. Si fuera adelante, parte el escenario en dos. Los White Stripes pusieron como de moda bandas dúo donde de repente se puede armar con los dos al frente. Pero en general creo que como la batería no se mueve, va atrás y al medio por un tema como de equilibrio visual del diseño de la planta del escenario. También creo que eso tiene otras ventajas que es, por ejemplo, poder hacer contacto visual con todos los integrantes de la banda y para la comunicación de lo que pasa arriba del escenario. Está buenísimo poder hacer contacto con todos en algún momento. De lo contrario, estarías en el medio como interfiriendo en el contacto visual.
Marcelo: Calculo que es porque sino taparías a todos los demás al ser el instrumento más grande.
¿La banda pierde presencia si el batero es la voz principal?
Daniel: Creo que sí, que una banda pierde presencia si la batería es quien canta porque está atrás, porque no se mueve, porque está tocando de una manera que le quita total expresión a partir del canto que requiere muchos movimientos. Una banda que canta el baterista no tiene un frontman, y visualmente uno ve esa banda y parece que hay un playback. Te preguntás quién está cantando cuando ves un escenario donde están los tipos tocando con la batería atrás; se escucha la voz y nadie canta.
Nicolás: Ya tener a alguien que toca la batería y canta es algo que tiene gran presencia de por sí, aunque teniendo en cuenta lo que expliqué en la pregunta anterior y si lo comparo, sigo pensando que es más fácil empatizar con alguien que está al borde del escenario moviéndose libremente y que puedo ver su rostro todo el tiempo. Claro que a mí no me pasa porque soy baterista, no podría dejar de ver a quien toca y canta con una admiración tremenda.
Marcelo: Lo importante es que transmita lo que tiene que transmitir, ya sea sentado, parado, sentado tocando, en una silla de ruedas o parado saltando y corriendo. Me parece que no necesariamente tiene que perder presencia. Creo que lo importante es lo que se transmite
Guillermo: El baterista tiene que tocar, no tendría que cantar. Pero bueno, hay buenos bateristas que cantan. Creo que es muy difícil cantar de buena manera por la exigencia física que genera tocar la batería: o rendís en una o en otra. Coros, está bien. Toco en dos bandas donde en una hago coros y en la otra no. Hasta los coros, te la llevo. Y generalmente, son desafinados. Creo que el baterista debe tocar la batería y dejar el canto a los que saben.
¿Quién es el mejor baterista de rock de todos los tiempos y por qué?
Marcelo: Esa pregunta no la puedo responder porque es algo subjetivo y cada uno tendrá sus preferencias. Yo no sé quién es mejor. Admiro a muchos bateristas, y a lo largo de los años ha habido diferentes bateristas con diferentes estilos y cada uno ha aportado algo al rock desde su manera de tocar. Tampoco quiero dar nombres porque me voy a olvidar de muchos. Es una pregunta que para mí es imposible de responder.
Daniel: Es difícil, porque para mí el concepto de mejor y peor en el arte no corresponde. Necesito hacer esa salvedad. En todo caso es “me gusta más o me gusta menos”. Capaz que Miguel Ángel era mejor que Andy Warhol, pero quizás que en el living de mi casa prefiero tener una lámina de Warhol que una de Miguel Ángel. El mismo concepto aplica a un instrumentista. Como comentaba, a mí me gustan bandas y canciones donde no se destaca la batería. Yendo a la pregunta, me gusta mucho el baterista de los Pixies, me parece súper original. Pero el tema de “todos los tiempos” es imposible que no se reduzca a los mismos de siempre, y dentro de los mismos de siempre elijo a John “Bonzo” Bonham porque me parece un tipo que aunque a mí no me gusta el virtuosismo, era un virtuoso, pero no quería jactarse de eso. Porque al mismo tiempo que era virtuoso, era desprolijo, era brusco, era un animal como tocaba a pesar de lo virtuoso. Sonaba muy bien, de una manera muy particular, que ya es muy difícil sonar así. Además hacía tiempos muy difíciles, que a pesar de tenerlo escuchado miles de veces, hay cosas que no termino de entender la lógica con la que el tipo hace determinados golpes, arreglos, rulos o piques, que empiezan y terminan en un lugar. Y sigo sin adivinar dónde empiezan porque la lógica que tiene va como más allá de los tiempos. Es raro. Entonces, por todo eso, me parece que Bonzo es el uno, el más grande de todos los tiempos.
Guillermo: Para mí, fue, es y espero que no sea que en un futuro aparezcan mejores (aunque hay muchos mejores). A mi parecer Dave Grohl es uno de los mejores bateristas del mundo por cómo toca, más que nada. No por si es súper técnico sino más bien por cómo siente el rock, cómo lo toca. Otro del que también soy muy fanático es Travis Barker, de Blink. Es otro que es un monstruo, que capaz que tiene más técnica que Dave Grohl, más velocidad. Tiene un toque muy particular, y para mí es otro de los mejores bateristas (en este caso) de punk. También agregar que acá en Uruguay, el mejor baterista es el Pepe Canedo. Creo que también es uno de los que está despegado. Fue con el que aprendí, hace muchos años, por los ’90 en Pando. Estuve un año aprendiendo batería con él. Hoy acá en Uruguay hay muchos, pero de rock, me parece que toca tanto en la Vela Puerca como en el Peyote con tremendo swing.
Nicolás: Este tipo de preguntas me hace recordar a esas personas que te encontrás en un bar y te grita: «Decime tres canciones de la banda de la remera que tenés puesta»… Yo qué sé. Me encantaría haber vivido al menos 200 años como músico (y en otra parte del planeta) para poder contestar con algo de propiedad algo que es totalmente subjetivo. Ahora, si me preguntan, ¿qué baterista de rock me gusta más en general?, diría que Bonzo. Lo admiro porque fue un músico que agarró recursos de lo que sea que escuchaba y los metía en lo que tocaba, sin discriminar, haciéndolo de una forma muy creativa, sin cerrarse a lo que los catedráticos dinosaurios, expertos, músicos aficionados o cualquiera dijera que era rock, metal, etc… Era él mismo, y elijo creer que eso es rock.
Ariel Scarpa
