Mi historia con los Graffitis se remonta al año 2005, cuando edité el primer trabajo con Radical. El mismo se titulaba Radio y era un disco que tributaba al rock uruguayo con versiones muy personales. No era un disco de covers. Era un disco de versiones. En ese momento, banda nueva y con un disco recién salido del horno, nos presentamos a la edición de los premios, cumpliendo con todas las formalidades exigidas por la organización. Copias, formulario de inscripción y… ¡sucedió ! En el 2006 asistimos a la ceremonia de premiación en el viejo Cine Plaza y nos tocó ganar. Era como muy raro. Éramos nuevos como banda, pero algunas caras viejas del inframundo del metal / hardcore / punk. Tengo muy claro el recuerdo de navegar en aguas muy turbulentas, con una escena que nos rechazó por “el disco de covers” y con los medios y algunos periodistas que nos veían como algo que merecía ser reconocido.