AC/DC River Plate 2009

La conmemoración a la que con este artículo deseamos referirnos es respecto a esa semana épica para los fanáticos de AC/DC que transcurrió desde el miércoles 2 de diciembre de 2009 hasta el domingo 6, pasando por el viernes 4, cuando en cada una de esas noches se dio un evento mágico en el estadio de River Plate (Buenos Aires), donde mas de 200.000 personas se mancomunaron para disfrutar de la banda más grande de hard rock de todos los tiempos.

Esta semana pasada se cumplieron once años de esa tríada nocturna de jolgorio, donde AC/DC nos ofreció la prueba mas fehaciente de que son los mayores exponentes del rock ‘n’ roll con vida, y que además decidieron compartir parte de la de ellos con nosotros, aunque tan sólo sea por un par de horas en cada oportunidad. Siempre habrá alguno que cuestione porqué conmemorar los once años y no los diez, por ejemplo, que es más lógico. La explicación es sencilla. Primero porque aún con pandemia en todas las escuelas del país te enseñan que 2020 (actualidad) menos 2009 (año del toque) da como resultado, once años. Y mitad porque el año pasado se me pasó, sí, se me pasó. No es fácil mi situación, ¡entiendan que mi mujer me abandono por un punk!, ¡¡¡mi fiel amante no se sabe de quién esta embarazada, mi hija es la reina de los tik-tok, mi perro es vegano y el gato, esquizofrénico!!! Como para acordarse… en fin, volvamos al evento importante.

Las tres noches en las que tocaron en la Argentina fueron durante la gira del álbum Black Ice, editado apenas un año y poco antes (octubre de 2008) siendo un registro de calidad fílmica excepcional, que te deja atónito y con una sensación como si lo hubieses vivido allí en directo. Por supuesto que tuve la suerte de haberlo vivido en directo, habiendo concurrido los días 4 y 6. No dejo de reprocharme el haber tomado una mala decisión frente a la vil amenaza de “patronal” en cuanto a que si iba las tres noches, ella me abandonaría. Lo sé, porque valorando mi decisión ahora en perspectiva me doy cuenta de mi errónea opción. Opté por no concurrir el miércoles 2 de diciembre, pero acá estoy feliz bajo la tiranía de hierro de mi “Majo la del 13”.

La producción es al mejor estilo de Hollywood, siendo el film dirigido por David Mallet, un afamado director británico de videos clips y conciertos quien inició su carrera nada más ni nada menos que con Queen, para pasar luego a Blondie, David Bowie, Joan Jett, Rolling y con AC/DC a partir del año 1986, cuando filmaron el video clip del tema “Who made who”.

El magnífico producto final de 110 minutos de puro rock ‘n’ roll implicó la utilización de 32 cámaras HD y estampó con sumo detalle el regreso de la banda a Buenos Aires luego de 13 años, dado que debutaron en el año 1996 en la gira del disco Ballbreaker. Inexlicablemente se saltearon no sólo a la Argentina, sino a toda Sudamérica en la gira del disco posterior, editado en el año 2000, el Stiff Upper Lip, así como en la gira del álbum de 2014, Rock or Bust. Suena un poco a reproche, pero es la verdad ¿por que si saben que el mejor público está en esta parte del mundo, dejan de venir o incluir estos países en todas sus giras? Difícil de contestar.

“AC/DC En Vivo En River Plate” es un ejemplo de todo aquello que cualquier fanático desea ver y más aún, revivir, si es que fue un afortunado en haberlo presenciado in situ. Y esto, porque como nos tiene acostumbrado la banda, el concierto comienza con una pequeña historieta la cual transcurre en un tren que viaja a todo vapor y dentro del cual se suceden escenas de alto voltaje picaresco, esas que tanto les gusta a los músicos de la banda, entre caricaturas de los integrantes de AC/DC y varias chicas carentes de ropa y de moral olvidada, hasta que en cierto momento, el tren se da de frente con el Estadio de River Plate, para luego de una fuerte explosión y humo, sobre el escenario aparece Angus para dar comienzo a la fiesta con “Rock ‘n’ roll train”. lo que redunda en un estrepitoso mar de seres humanos que saltan a la par del ritmo.

“No hablamos muy bien español… ¡pero hablamos rock ‘n’ roll bastante bien!” dice Brian a la multitud luego de finalizado el tema de apertura, para pasar a los primeros acordes de “Hell ain´t bad place to be”. Aquí se puede ver el ingenio de Mallet para elegir una locación determinada para una cámara específica, dado que la imagen que buscaba, sabía además perfectamente que sólo en Argentina podía obtenerla. Como él mismo explica en la parte introductoria del DVD, eligió poner una cámara en la parte alta de la tribuna de enfrente al escenario para poder registrar los saltos de la multitud de espectadores presentes en el campo de juego. Una idea brillante que se traduce en algo muy pocas veces visto, hasta el punto que hay que ver en un par de ocasiones la cara de Malcolm atónito por la fiesta que ahí abajo se estaba dando.

A continuación la energía no decae ya que se viene “Back in black”, lo que significa el descontrol de la totalidad de los presentes. Luego, temas como “Big Jack” ofrecen un reparador descanso a la arrolladora vorágine hasta ese momento vivida. Retomando la sección de clásicos aparecen temas como “Dirty deeds done dirt cheap”, “Shot down in flames” y “Thunderstruck”, las que brindan un huracán de armonías distorsionadas y ritmos espeluznantes, que se trasforman en gritos de euforia, saltos de alegría y un calor humano abrasador. Tal es así que fue en este punto, al final de ese último tema, que no soporté más el pogo, los codazos y dado el hecho que por mi escueta altura el único “oxígeno” que se podía respirar era el emanado de las espaldas sudadas de las personas que me rodeaban, decidí, que por mi integridad física y con el afán de sobrevivir, salir de enfrente al escenario y apartarme hacia un costado más tranquilo y ventilado.

Luego tocan el tema que da nombre al disco y a la gira, “Black ice”, para posteriormente introducirnos en el oscuro mundo del blues, donde Brian anuncia que van a tocar una canción acerca de una “dirty dirty woman” y aclara que su compañero en la guitarra “he has the devil in his fingers and blues in his soul!”, donde además se sucede el clásico “striptease” de Angus, eventos patentados por este dúo de rockeros que a pesar de hacer lo mismo hace 40 años aún siguen sorprendiendo y deleitando.

Así y todo, con 62 años en aquel momento, Brian antes de iniciar el tema “Hells bells”, corre desde la mitad del campo para colgarse sobre el péndulo de ese símbolo para la banda, con una admirable energía digna de alguien de la mitad de su edad. Por su parte, Angus renueva su energía con el pogo del público y da comienzo al clásico que abre además el disco más vendido en la historia del rock por parte de cualquier banda.

El set list continua con otro enorme clásico, “Shoot to thrill”, el cual además es editado como video clip aparte del concierto y específicamente para la banda de sonido de la película Iron Man 2. Seguidamente, otro tema del disco nuevo como es “War machine”, donde en la pantalla se expone a Angus piloteando aviones B-52 que disparan a tierra la munición mas fantástica para la vida en sociedad, como son miles de guitarras Gibson-SG para ser usadas para el mejor rock al que estamos acostumbrados.

Luego otro clásico pocas veces tocado como es “Dog eat dog”, para luego sí venirse el Estadio abajo con los acordes de “You shook me all night long”, coreada, agitada, saltada y cantada por todos, incluyendo a los malabaristas vendedores de la bebida gasificada más conocida.

Y finalmente la parte inamovible del set list de todos los conciertos de AC/DC, en donde se incluyen los temas “T.N.T.” donde Angus corea el tema incitando al público a seguirlo, o “Whole lotta Rosie” que es cuando aparece nuestro primer amor agitando sus caderas y enormes “encantos superiores”. Tenemos también a “Let There Be Rock”, donde Angus canaliza su rabia usando su guitarra como una ametralladora, deleitanto al público con un solo de 20 minutos mientras desfila alegremente por el escenario en su famoso “duck walk”, o en la plataforma que se eleva en la mitad de la cancha donde se tira al piso a patalear como si tuviese un ataque de ladillas.

Y de cierre sí, la imponente “Highway to hell”, donde revive el público ya que luego de dos horas de estrepitosas canciones, nuevamente un clásico que te obliga a dejar hasta el último aliento. Lamentablemente, con el tema “For those about to rock (We salute you)” se viene la despedida del show, con los cañonazos que acompañan el tema y un cierre con fuegos artificiales para darle un touch al ya completo espectáculo.

El DVD es doble, siendo un disco el que incluye todo este concierto que detallamos, mientras que en el otro se ofrece un documental de la estancia de AC/DC en Argentina, donde podemos ver el trabajo que hacen los operarios al montar el escenario y el preparado de los instrumentos y amplificadores. Una historieta de regalo de entradas por parte del conductor radial Mario Pergolini a un padre y un hijo que no pudieron conseguir; o fanáticos yendo al hotel para sacarse fotos y conseguir las firmas de los músicos, más unas pocas escenas del viaje en camioneta de la banda hacia el estadio, cuando en cierto momento Brian señala un lugar y dice que es allí donde han comido la mejor carne que han probado alguna vez.

Es un gran DVD, muy bien realizado, y sobre todo porque refleja con lujo de detalles lo ocurrido esas noches, lo que es un compilado muy emocionante para todos aquellos que tuvimos la suerte de haberlo disfrutado y que además vivimos para contarlo. El DVD es una excelente obra de arte. En principio, porque retrata un concierto magnífico de la banda, uno de muchos que dieron dentro de la gira mundial denominada “Black Ice World Tour”, la cual incluyó dos vueltas a la Tierra, la visita a 29 países, con un total de 168 conciertos, con aproximadamente la friolera suma de 5 millones de espectadores.

No por haber pasado once años es que uno puede olvidar su amor. Entonces, y como es noticia por estos días, AC/DC está armando su agenda de tour para el año 2021, colocando varias fechas para UK y Dinamarca. Por lo tanto, “que la distancia no sea el olvido”, Vamos de vuelta con varias fechas en la Argentina y hasta porqué no imaginar alguna en Uruguay; total, soñar es gratis, aunque AC/DC sea bastante caro.

Tomás Cámara

(Videos y fotos gentileza de Martín Solari Art)