Disco Uruguayo, OK, ¿Pero Tapa Norteamericana?

Efectivamente; estoy hablando de que en Uruguay, entre 1979 y 1982 se editaron discos fabricados localmente pero que se vendían dentro de una tapa norteamericana. Cerrados y todo. ¡¡¡Como lo escucháis!!! Quien no comprase discos en 1980 u 81 (por ser muy joven o directamente no haber nacido aún) pensará que me he vuelto loco; o que la edad empieza a costarme en términos de neuronas muertas.

Afortunadamente, que me conste, no he mejorado ni empeorado en ninguno de ambos campos a mis casi 55 años. Soy hombre de pocos cambios J. Para lo bueno y para lo malo.

Pero quedaros con esa reflexión: pensáis en esto que indica el título y pensáis que algo no está bien. ¿Verdad? Pues tenéis toda la razón. Sólo habéis fallado en la causa, si habéis pensado que era alguna de las anteriores.

A la gente que trabaja en riesgos (laborales, financieros, sanitarios, o del tipo que sea) se les inculca lo siguiente:

  • Que confíen en su instinto y su experiencia (cuanto mayor ésta sea)
  • Que si algo “les huele mal”, que investiguen en profundidad, pues lo más probable es que esté mal.

Cuando fui en 1993 a Buenos Aires a ver a Buddy Guy, vi a un cuidador de coches rechazando una propina en dólares. “Dólares no ¡¡Dame peeesos”.  En sólo dos días que estuve allí, vi eso pasar varias veces más. Y recuerdo haber pensado entonces: algo está muy mal por aquí.

Salvo en Europa Occidental y algún país más, nadie rechaza dólares. Todo lo contrario, el dólar es eterna moneda refugio, a salvo de la inflación y otras vicisitudes de la moneda local.

No digo que esto sea necesariamente bueno (de hecho no lo es). Pero lamentablemente así es; y así sigue siendo en muchísimos sitios. Negarlo es engañarse a uno mismo.

Muy poco después, Argentina padecería una hiperinflación brutal.

La convertibilidad, en la cual 1 Austral (moneda de curso legal entonces en Argentina) era, obligatoriamente y por ley, igual a un dólar, provocó más adelante una segunda crisis; la cual acabó con su presiente De La Rúa huyendo (sí, HUYENDO) en helicóptero. Es que 1 austral = 1 dólar también olía muy mal. Exactamente apestaba. ¿O no?

Recientemente el gobierno argentino decidió tener “varios” dólares con diferentes precios fijados por Ley. El resultado es de público conocimiento, tiene menos de un mes de antigüedad. OTRO DESASTRE, y a pagar el de siempre: ¡¡La gente!! Lo de los varios dólares no es ya que apeste; es directamente hediondo.

¿Pero en Uruguay lo hicimos mejor? ¡¡NO!! Como mínimo, hasta 1983, NO. Y el problema no empezó en dictadura. Comenzó una vez fallecido el Presidente Oscar Gestido, y asumido su vicepresidente; quien decretó la congelación de precios y salarios. Para ello creó la COPRIN, cuyo primer director fue luego Ministro De Economía de la dictadura.

Los nefastos efectos de la COPRIN en particular, y de esta política en general, ya los hemos visto en un anterior artículo. Una vez en su puesto de Ministro, aplicó una política que tuvo un efecto placebo inicial, pero que falló en su cometido principal: controlar la inflación; la cual se desbocó.

Para mitigar eso se creó la horrorosa, calamitosa, infausta, abominable “Tablita”, por la cual el gobierno asumía el rol de Dios Todopoderoso y decidía de antemano qué valor tendría el dólar en los siguientes 12 meses. El concepto huele, apesta, y es a la vez hediondo desde un punto de vista técnico. Pero había dictadura, y poco podía hacerse al respecto; máxime cuando de 1979 a 1981, el tema pareció funcionar.

Con el dólar barato no todas pero muchas personas podían tener championes Nike, Converse y All Star, camisetas y calcetines Penguin, y… ERA MÁS BARATO IMPORTAR LA TAPA DE UN DISCO QUE IMPRIMIRLA EN URUGUAY.

Sí señores, tal y como lo escucháis… el falso dólar barato, distorsionaba tanto la economía que provocaba estos adefesios: era más barato importar que producir. Así que hasta el estallido de la tablita (lógico final de semejante mamarracho) tuvimos algunos discos editados en Uruguay, con el vinilo fabricado localmente y la tapa norteamericana.

Aquí van algunos que recuerdo:

  • Van Halen II
  • Van Halen: Women & Children First.
  • Jean Luc Ponty: Civilized Evil
  • Eagles: The Long Run
  • Emmylou Harris: Profile
  • Renaissance: A Song for all Seasons.
  • Jeremy Spencer: Fleet
  • Fleetwood Mac: Tusk
  • Led Zeppelin: In through the Out Door
  • Yes: Yessongs
  • Rod Stewart: Greatest Hits

Supongo que en la feria aún se verán. Si podéis, os sugiero que compréis alguno (aunque esté muy rayado). El concepto disco local con tapa made in USA, es histórico y muy único. Es reflejo y síntoma de toda una época.

Para acabar con la crónica económica, una noche de noviembre de 1983 el Uruguay se fue a dormir con el dólar a N$ 13.81 y despertó con el dólar a N$ 20 y continuó subiendo hasta estabilizarse en torno a N$ 30 y N$ 33.15. En un irrisorio período de tiempo, la gente con deudas en dólares debía casi el doble (pues necesitaría el doble de Nuevos Pesos para comprar la misma cantidad de dólares). Hubo una crisis bestial, suicidios, en fin…

La moneda local no se protege por ley. Se protege sola a sí misma cuando los habitantes del país confían en ella. Antes aún del Euro, el español confiaba en la peseta, el francés en el franco y el alemán en el marco. Algunos como los ingleses hasta entraron en la Unión Europea, pero se negaron a tener euros; se quedaron con su moneda local: la libra esterlina.

Claro que son economías fuertes, pero no es esa la razón por la cual la gente confía en su moneda local. Lo hace porque ningún gobernante les ha traído ni les traerá una Tablita, un abanico de dólares multicolores tipo argentino, ni el Banco Central de Inglaterra jamás fijará paridad dólar / libra por ley o decreto como mecanismo de protegerse artificialmente de la inflación.

PORQUE CUANDO ADULTERAS EL PRECIO DE LAS COSAS, HAS PERDIDO CREDIBILIDAD Y CONFIANZA, Y ES CUANDO EL PAÍS DE VERDAD SE HUNDE.

Ramón Aloguín