Guns n’ Roses: Live at the Club Hotel Ritz

La explosión en vivo

 

La forma de alcanzar el éxito, o por lo menos el concepto que uno puede tener del mismo en cuanto a masividad, popularidad, venta de discos, publicidad, temas conocidos, posicionamiento en distintos charts y listas conocidas, etc, etc, puede alcanzarse por diversos motivos, ya sean éstos musicales así como extra musicales. Sobre estos últimos de los cuales no nos interesa ahondar, están problemas personales del músico, de su relación con la banda, con el público, las drogas, su vida privada y demás. Pero en el caso de los alicientes de índole estrictamente musical, uno de los mas importantes y no siempre reconocido dentro de la producción musical es específicamente, la obra “en vivo”.

Existen a lo largo de la historia múltiples ejemplos de casos en los que discos en vivo han catapultado, o por lo menos reflejado y resumido la gran producción artística de diversas bandas de rock a lo largo de la historia.

Por nombrar algunos, el Kiss Alive! del año 1975, obtuvo gran fama y significó para la banda su descubrimiento a nivel masivo, así como un hito en el contexto de los álbumes en vivo de rock. Para Queen y su doble disco del mítico concierto grabado en el estadio Wembley del Magic tour de 1986, resume la época dorada y de éxitos, donde la voz de Freddie se escucha en un punto muy alto con una grabación bien de estadio. Los Lynyrd Skynyrd y su One More From The Road, su primer álbum doble grabado en 1976, donde nos encontramos con un bonito resumen de la mejor etapa de la banda, con todos sus clásicos y un sonido bien característico de los ’70.

The Jimi Hendrix experience – Live at Monterrey, donde se inmortalizó a este excelso guitarrista y donde anecdóticamente encontramos el momento donde Hendrix prende fuego la guitarra al final de todo su set, o el En Vivo en Tokyo de Deep Purple, donde la banda a pesar de que ya empezaba a hacerse conocer, sobre todo por tener una fuerte actuación sobre las tablas, decidieron plasmar esto, y como un buen medio de publicidad fue que en agosto de 1972 decidieron grabar toda su obra maestra en una placa de poco mas de 1 hora. Y finalmente, el ejemplo de los Who y su Live at Leeds que es el elixir para los oídos impávidos de aquellos que no conocen un buen directo. Es haber alcanzado el olimpo del sonido del rock que sólo pocas bandas pudieron alcanzar, lo que demuestra el excelente momento que los Who estaban pasando y que reflejaban como casi ninguno el mejor sonido de esa década de los ’70.

En esa línea y viniendo un poco mas acá en el tiempo, creo que se puede agregar el disco que por estos días está cumpliendo 32 años de existencia. El 2 de febrero de 1988 se grabó en el New York Ritz Club la primera placa en vivo de los incipientes Guns n’ Roses. El disco, como dijimos en los casos anteriores, sirvió para dar un simbronazo en la escena del rock de aquellos años, y puso ante los tímpanos de los arriesgados que se enfrentaran a la banda, una demostración del buen rock y hard rock de la década de los ’80.

Por supuesto que la energía y actitud de la banda ofrecida aquella noche en el Ritz, es sin lugar a dudas por el reciente lanzamiento de poco más de seis meses del Appetite for Destruction, que es una de las obras indispensables de la historia del rock.

Por esos años el Club del Hotel Ritz albergaba conciertos de varias bandas, entre ellas Aerosmith, The Cult, Iggy Pop, The Tin Machine (la banda de David Bowie), Ramones y Tina Turner entre otras, y en muchas ocasiones la cadena MTV filmaba esos conciertos. Y esto fue lo que sucedió con nuestros homenajeados del día, ya que la cadena de vídeos musicales, devenida en panfleto de la publicidad y estupidez de la juventud norteamericana actual, le propuso a los Guns filmar esa actuación. Y así lo hicieron, y fue el registro que aún hoy podemos disfrutar. En la versión original de la filmación, muchos de los audios de Axl fueron modificados o eliminados, dado que el frontman constantemente se pasaba diciendo “fuck” esto y “fuck” lo otro, lo cual parece que “a la cadena televisiva no le caía en gracia”. De todas formas, si se bucea un poco por la web, puede encontrarse la versión original.

El comienzo del show es con una bienvenida y una presentación de la banda donde el locutor grita: “Please welcome, the L.A. hottest band”, para que acto seguido el grupo arremeta con el tema “It’s so easy”. Toda una demostración de energía y potencia donde cinco impredecibles seres humanos con muy distintas personalidades se ahondaron en dar un espectáculo en las diversas formas de como cada uno lo concebía. Así por ejemplo, Axl estaba con unos tiradores que sostienen un pantalón de cuero, una remera que le dura muy poco tiempo puesta, sus pulseras, lentes de sol, y lo que a la postre sería su marca registrada, su clásico pañuelo en la cabeza al estilo bandana. Por su parte, Duff Mackagan, por ejemplo, salta al escenario vestido íntegramente de cuero negro, cadenas y tachas al mejor estilo rockero, punk heavy motoquero.

Steven Adler demuestra porqué fue pieza fundamental en la banda, ya que con su estilo de golpear los bombos y platillos enseño cuál es la mejor forma de tocar los temas del Appetite… y que no siempre se requiere actitud de rockero desquiciado y cara de malvado a la hora de ejecutar sus líneas, ya que puede uno tranquilamente sonreír y acompañar el canto que simplemente demostrará que el rock es arte que se vive desde lo profundo de los sentimientos y no una fría actuación teatral.

Y finalmente, el dúo de guitarristas compuesto por Saul Hudson (“Slash”) e Izzy Stradlin combinan a la perfección en la ejecución de sus instrumentos, donde la desfachatez de uno se complementa con la introspección del otro.

Sigue el show con el anuncio de Axl que el concierto estaba siendo grabado por MTV, para dar paso a otro clásico tema del su LP debut, como es “Mr. Brownstone”. Hecho particularmente extraño que la cadena musical que filmó el concierto, y como dijimos vino décadas después a convertirse en mensajera de la felicidad, estupidez y exposición de la forma de vida de los “macanudos” jóvenes norteamericanos, no repara en la letra de esta canción. MTV se preocupó tanto por borrar esos insultos y palabras soeces de Axl, pero no prestó atención sobre el mensaje directo que esta canción tiene. Mr Brownstone, o “Sr. Piedra Marrón”, es el estado sólido en que se maneja la heroína. Los Guns aquí describen cómo es su adicción a esta droga, de la más duras que existen. Dice la canción: “Estuvimos bailando con el señor Brownstone, él estuvo golpeándome y no va a dejarme en paz”. “Yo solía tomar un poco pero no alcanzaba, entonces ese poco se transformó en más y más”. Y bueno, no se puede estar en todo los detalles.

Continuando con el espectáculo, Slash nos introduce en el tema “Out ta get me”, tal vez uno de los temas menos reconocidos del LP, pero de todas formas al público parece poco importarle, ya que comienza a vibrar al son de los acordes iniciales que Slash toca, con Axl que hace agitar a los presentes mostrando una bandera que le dieron y gesticulando constantemente en forma obscena. Esto parece enloquecer a la multitud y nuevamente es algo que se le escapa al termómetro moral de MTV, porque pasa como desapercibido para la cadena televisiva. Se suma Duff en los coros con su actitud bien rockera y punk.

Lejos de calmar las aguas, el siguiente tema inicia con el clásico punteo de Slash de “Sweet child o mine”, donde se muestra a su vez que Izzy es pieza fundamental en la banda, dando apoyo como guitarra rítmica. Axl, como es la tónica de la noche, se encuentra en un buen nivel vocal, y parece que por un par de desperfectos en el sonido, dado que hay de fondo algún que otro acople que aparece, el vocalista durante su ejecución mira en un par de oportunidades hacia los técnicos en el costado del escenario con mirada que alguno iba a perder su trabajo en esa misma noche.

Acto seguido, nuevamente toma la posta Slash para dar comienzo con el arpegio introductorio de “My Michelle”. Ya Axl a medio vestir, sin remera y sólo con sus suspensores, recorre el escenario con su meneo y contorneo de cadera moviendo a su vez el micrófono a su ritmo tan particular.

Luego le toca el turno a Axl quien le grita al publico: “You know where you are?”, para dar comienzo con ese himno que es “Welcome to the jungle”. Este es un ejemplo de canción donde la banda se armoniza a la perfección. Axl nos regala su mejor tonalidad y nos muestra que su voz se encuentra entera para la interpretación; las dos guitarras suenan en perfecta armonía y el intermedio tiene una perfecta ejecución de su instrumento por parte de Adler.

Finalizado el tema, Axl presenta a cada integrante de la banda dando una pequeña descripción de cada uno de ellos. Sobre Slash dice que “él no creó el mundo pero vive en él como si lo hubiera hecho, mitad hombre, mitad bestia”. Y eso fue el puntapié inicial para que el melenudo músico diera introducción al siguiente tema: “Nightrain”.

Ya con Axl sin pañuelo y con apenas una remera de Thin Lizzy y con una voz desgarrada, aparecen las guitarras como en un diálogo, pero la canción se salva con pura actitud y un juego de guitarras, al final, impactantes. Lo que sigue es de antología.

Y hablando de himnos, comienza “Paradise city”, tema perfecto en su estructura si es que lo hay, ya que en vivo logra una potencia que te vuela los pelos de la espalda. La canción aparece tranquila con la intro de Slash, pero esa sensación cambia rápidamente gracias al silbato de Axl y el ritmo duro y potente que marca la batería que todos conocemos. En este show, “Paradise City” se volvió un clásico, porque la banda nos ofrece uno de los momentos épicos de la velada cuando Axl, mientras se acerca al frente del escenario con su baile exótico meneando las caderas, parece tropezar con algo y viéndose que se encuentra en el borde, no decide tomar otra que la mejor opción de dejarse caer sobre el público. Como muestran los links que ofrecemos al pie del artículo, éste parece ser un sello del gran Axl, porque no hay gira de los Guns que no encontremos algún accidente, caída o salto hacia el público. Por lo tanto, no podemos considerar que el frontman tiene esas situaciones como casuales, ya que indisolublemente tienen el sello de Axl y él las usa a su criterio. Y por suerte aún hoy, más de 30 años después, continúan sucediendo desde aquella primera que hoy podemos ver en el concierto que rememoramos. Y todo se debe en gran medida y gracias a que la seguridad logró sacarlo de entre la gente que estaba en los primeros lugares cerca del escenario, ya que por unos instantes Axl se perdió en ese atolladero de público exaltado y enardecido.

“Rocket queen”, en algunas ediciones, cierra el show. Todo un final adecuado para la mejor banda de rock pero del peor ambiente y con los chicos más malos de la ciudad. Porque Axl le arroja el micrófono a alguien del público en un mar de gritos mientras que Flash, devenido en ídolo sexual, tirado en el piso todo sudado y tocando la guitarra, es manoseado por algunas enloquecidas fans. Mientras que por su parte está el gesto impasible de Izzy, la imponente pero tranquila figura de Duff, y la sinceridad y frescura del chico Adler.

El show aparece nuevamente editado en varias versiones: en una de ellas, por ejemplo, posee el tema “Mama Kin” de Aerosmith, mientras que otra versión incluye el tema “Knockin’ on heaven’s door”, donde el público canta con fuerza y Axl se torna apacible y enternecedor, mientras la batería guía suavemente la pausa.

Existiendo tanto tipo inteligente por la vuelta no es creíble que a ninguno se le haya ocurrido reeditar y remasterizar este show y sacarlo en una versión oficial con buena calidad de sonido e imagen. Tan difícil no es, e imposible tampoco, piensen que si Trump es Presidente de la nación mas poderosa del mundo teniendo a su disposición un botón y un telefoneo rojo, ya todo puede suceder…

Este show marca un hito en la carrera de los Guns, siendo un evento imprescindible del rock que muestra el comienzo de una época gloriosa para estos tipos. Esos momentos sucedían mientras nosotros estábamos en la Primaria, y fue por aquel entonces que pudimos hacernos de ese cassettte del álbum debut, y al ver los vídeos de este concierto, nos dimos cuenta del sentido de nuestras vidas: estar vivos para vibrar y disfrutar con un buen Rock !!!

Tomás Cámara

 

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