Audioslave – Audioslave (2002)

Un ejemplo de comienzo exitoso…

Son los talentos, méritos y virtudes las únicas características que deben tenerse en cuenta para diferenciar a unos seres humanos de otros. Teniendo en cuenta estas cualidades para describir a un individuo, no estaremos cayendo en una definición discriminatoria, dado que no se están aplicando razones arbitrarias para describir a una persona versus otra, como ser el color de piel, sus capacidades, etnia, género, estado marital, nacionalidad, raza, religión u orientación sexual.

Las virtudes entendidas como las cualidades buenas, positivas y sensitivas del ser humano, en oposición a los vicios por cuanto estos destruyen su integridad, implica la constante lucha de la persona por poner en práctica su virtud en pro de hacer el bien por y para todos. No ahondaremos en este tema, pero según la corriente filosófica, de pensamiento o religiosa que se adopte, las virtudes serán la Integridad Moral, el Poder, la Castidad o Pureza, de entre otras.

Por su parte, los méritos son el esfuerzo y la dedicación personal, para cumplir o llegar a un objetivo predeterminado.

En el caso de autos, es claro que no nos estamos refiriendo a las virtudes mencionadas, porque lo que intentamos hacer mención es que uno de nuestros homenajeados del día, es Chris Cornell, el responsable de poner vociferación a las creaciones musicales de todos los grupos en el que este individuo de características únicas participó.

Para el caso de Cornell, es sin lugar a dudas una de sus mayores virtudes, el tono de voz con el que nació y en una inteligente decisión, tuvo el mérito de cuidarla, cultivarla y aplicarla a las distintas creaciones artísticas que nos regaló en su corta y prolífera vida.

Ya desde mediados de los ’80 puso en ejercicio su virtud cuando formó la primera de sus exitosas bandas, Soundgarden, la cual veía su éxito en el año 2004 cuando editaron el disco Superunknown.

Cornell también creó la superbanda Temple of the Dog en 1990 como homenaje a su amigo fallecido, Andrew Wood, que era vocalista de Malfunkshun y Mother Love Bone. Aunque la banda sacó solo un disco, el homónimo Temple of the Dog, y la banda duró hasta el año 1992, vemos que nuevamente estuvo la mano mágica de Cornell al conformar el grupo con unos sujetos de nombre Eddie Vedder, Stone Gossard, Mike McCready, Jeff Ament y Matt Cameron. Por si no les suenan, son los mismos individuos que por esos mismos años, pero sin Cornell, conformarían otro grupo al cual denominarían Pearl Jam. Si aún siguen sin darse cuenta, por favor usen Google.

Finalmente y entrando en el grupo al cual deseamos homenajear, vemos un nuevo ejemplo de la calidad y virtud de Cornell, no sólo como cantante, sino al conformar un nuevo proyecto musical. Audioslave fue otro de sus grupos de estilo rock alternativo formado en Los Ángeles en el año 2001 conjuntamente con los ex músicos de Rage Against the Machine: Tom Morello (guitarra), Tim Commerford (bajo) y Brad Wilk (batería).

Lo del nombre es bastante anecdótico ya que había una banda de Liverpool que se llamaba igual, pero este nombre -nacido en una especie de “iluminación” de Cornell y respaldado por toda la banda- se lo quedaron quienes ya sabemos, luego que un par de asesores letrados de ambas márgenes del Atlántico, luego de varias negociaciones, definieran el tema con el pago de 30.000 dólares hacia los ingleses para que abandonaran su nombre y optaran por uno nuevo, el cual fue The Most Terrifyng Thing.

La crítica de la época fue bastante dura por comenzar con opiniones muy injustas con el sonido de Audioslave, al cual describían como un simple mix de la voz de Soundgarden con la música de Rage Against the Machine. Aunque así fuese solamente, uno se pregunta ¿qué tiene de malo? Si son dos combinaciones explosivas, ¿qué malo podría salir de esa mixtura? ¿Uno no come chorizo con mayonesa? o ¿flan con dulce de leche? ¿Qué tienen de malo esas combinaciones? No se está mezclando asado con chantilly, o a Gerardo Nieto con Glen Benton…

El tiempo puso las cosas en su sitio. Los opinólogos tuvieron que escuchar el segundo disco “Out of Exile”, para darse cuenta que el grupo había logrado establecer una identidad propia. La banda supo unificar el sonido típico del hard rock de los años 1970 con el rock alternativo en auge de esos momentos. Para la conformación final de la banda, tuvo también participación el conocido productor Rick Rubin, dado que fue él el artífice de la reunión entre Cornell y los ex músicos de RATM, quienes por esos años habían quedado sin vocalista. El productor fue quien definió y sugirió la formación final del grupo, ya que por ese micrófono habían desfilado muchachos como Layne Staley de Alice in Chains y B-Real de Cypress Hill.

Audioslave es el álbum debut homónimo de la banda, que por estos días cumplió 17 años desde su edición cuando salió a la venta un 19 de noviembre del año 2002. Entró en el séptimo puesto de la lista Billboard 200 tras vender más de 162.000 copias en su primera semana. De toda la discografía de la banda es el álbum más exitoso, ya que hasta la fecha ha logrado vender más de tres millones de copias sólo en los EE.UU.

La portada del disco tiene el nombre de la banda y del disco, y se puede ver en el fondo una llama de fuego sobre una foto que se tomó en la isla canaria de Lanzarote, en España, una isla archipiélago con características volcánicas, la cual fue una obra diseñada por Storm Thorgerson.

El disco cuenta con 14 tracks de los cuales no sobra ninguno de ellos, siendo el primero de los temas una canción con una introducción que promete adrenalina y energía liberada por todo lo alto. “Cochise” fue el primer sencillo lanzado por la banda unos meses antes del lanzamiento oficial del disco. Es un rock duro y puro, donde la guitarra ya comienza con todos los efectos que Tom a lo largo del disco nos va a ir mostrando. El nombre Cochise hace referencia a un indio nativo guerrero americano que fue un jefe apache; según Tom fue su inspiración mientras leía un libro acerca de indios americanos, mientras Chris se basó en la letra referenciando al temor del héroe americano.

Pasamos al segundo tema, y para no ser menos, arribamos al encuentro de otro clásico de Audioslave. “Show me how to live” tiene un inicio con una base simple de batería acompañado de la guitarra de Tom en los compases, luego viene el bajo con un toque de distorsión para finalmente pasar a la voz. La Letra es una metáfora de la crucifixión de Jesús antes de morir en la cruz, un poco del coro: “Un clavo en mi mano, dado por mi creador”, “Me has dado vida enséñame a vivir”.

Luego tenemos la canción “Gasoline”, un pequeño rasgueo de las cuerdas por parte de Tom, mientras una sólida marcación del bombo de la batería pasa a una explosión sonora y cautivadora. Y hay que mencionar una destacada interpretación en la voz de Chris entre altos registros vocales y gritos que van sumando energía con el pasar de la canción. El tópico de la canción refiere a alguien que quiere quemar todo a su paso sin medir consecuencias.

Ya al cuarto tema el grupo desea bajar los decibeles y el frenético ritmo que nos viene ofreciendo, y con la canción “What you are” conjugan un simple ritmo de batería más unos acordes de guitarra y del bajo. Todo va tomando forma para explotar en unos coros al mejor estilo grunge, donde además Cornell se luce con un estilo melódico en su voz. La letra nos narra una relación sentimental casi finalizada donde el protagonista expresa de mil maneras que ahora es libre.

El quinto track es lo que a la postre sería un clásico de clásicos como lo es “Like a stone”. Una simple base de batería pero prometedora, siguiendo la guitarra y finalmente el bajo. La intro va creciendo sucesivamente pero con la calma adecuada. El grupo aquí nuevamente nos ofrece una pausa en su raudo comienzo del álbum, y donde se puede apreciar a Cornell entonar las palabras en una melodía que perdura en nuestros tímpanos. La letra de la canción trata acerca de un veterano que sentado solo en su casa, después de que todos sus amigos y familiares han fallecido, está a la espera que le llegue su momento de partir para reunirse con ellos en el otro mundo.

Para salir del pozo el grupo nos reflota en un tema con un sonido un poco más rebelde: con la canción “Set it off” sentimos una guitarra sonar como nunca habías escuchado, lo cual demuestra la capacidad inagotable de extraños sonidos que sólo Morello sabe hacer. El tema desde los primeros segundos ya tiene mucha potencia, pero nos ofrece algunas pausas un poco más melódicas y suaves. Cornell hace un magnífico trabajo demostrando las variantes que puede alcanzar en los timbres de su voz. La lírica refiere a tópicos cristianos, donde se describe una reunión de seguidores de Jesús con niños.

La siguiente canción es “Shadow on the sun”, la cual comienza con un dueto entre la guitarra y la voz para pasar finalmente a la base del bajo y batería a un ritmo lento y con notas graves donde resalta el bajo. En este tema se luce más el estilo del antecesor grupo de Cornell que las posibles influencias de la primera banda de los músicos. La letra refiere a una mirada introspectiva de Cornell donde describe la soledad que ha sufrido, lo que está haciendo de su vida y el pesar de los conflictos internos por estar carente de proyectos y metas.

En el caso de “I am the highway”, es una balada donde la guitarra toma protagonismo con un comienzo muy relajado para luego dar paso a la base de la batería y bajo. En este caso las guitarras son acústicas y están presentes durante toda la canción, acompañando todo el tiempo al compás de la duración del tempo. De la mejor forma posible, Cornell canta en un estilo melancólico, entonado y cantando con muchos sentimientos encontrados, haciendo sentir al escucha que él describe un drama en lo que nos cuenta en sus letras. Y de hecho así es, ya que la letra de la canción refiere a cómo se dio cuenta que él vale mucho como persona, y que no está dispuesto a seguir siendo utilizado por otra persona que lo ha hecho salir de una relación, por lo que se está convirtiendo en su propia carretera, en alguien que forja su propio camino.

La banda vuelve con un tema potente y con ese sonido característico ya escuchado. “Exploder” es una canción con un estilo muy funk, donde el bajo tiene una gran sincronización junto a la guitarra, y a su vez Cornell nos ofrece uno de sus mejores solos vocales, para dar un excelso final al tema. La temática de la canción es sobre la libertad del ser humano en todas sus facetas, con frases como por ejemplo: “Si eres libre nunca verás las paredes” o “Si tu cabeza está limpia, nunca caerás”.

“Hypnotize” trae un sonido fresco e innovador con una canción donde se maneja la mezcla de la música electrónica, el rock y una fusión de rock industrial. Por su parte, la letra refiere a un protagonista que desea compartir su buena fortuna y, a través de la realización de buenas acciones, tratar de convertirse en una buena persona.

“Bring em back alive” comienza con una guitarra misteriosa que va tomando identidad para pasar los primeros segundos, cuando explota con un pesado riff de rock lento. Luego el tema va entrando en sincronización entre el bajo y la guitarra y la batería, y aparece con cautivador ritmo. Haciendo alarde de su calidad como músico, Morello nos ofrece un nuevo solo donde entremezcla sonidos raros y genuinos, haciendo del tema una canción ligera pero con toques pesados. La letra habla de un ángel caído que pierde sus alas y que finalmente es enterrado por ser una amenaza.

Posteriormente nos encontramos con “Light my way”, un tema que nos trae reminiscencia de la vieja RATM, donde se destacan sonidos innovadores del más fiel hard rock. El tema tiene una guitarra llena de wah wah, el bajo agrega notas graves y la batería marca un buen ritmo básico. Trata acerca de la crisis de problemas que atraviesa Cornell, como ser la agorafobia, la depresión y alcoholismo, en donde parece que solicita ayuda y que desea encontrar e iluminar su propio camino para curar sus males.

A continuación, con “Getaway car”, la banda nos ofrece un tema al mejor estilo blusero con toques de soul, donde tanto la guitarra como la batería ejecutan una melodía tranquilizante que se puede comparar con la anterior balada, “I am the highway”. La letra habla de la finalización de una relación sentimental, y la voz se escurre suavemente en la última frase final: “Manéjalo en el viento…”.

El track final, “The last remaining light”, comienza de una forma melancólica que nos trae reminiscencias de un blues con toques de soul. La letra refiere a un dialogo con alguien sumido en la total mudez, donde las palabras son suspiros en el viento. Es una canción triste pero también genial por todo lo que transmite el título del tema, el cual apunta directamente al blanco: “La última luz que queda”, una luz que se nos fue, un ejemplo llamado Chris Cornell.

A los pocos días de lanzado al mercado el disco, Audioslave hizo su debut en vivo con un breve concierto en la azotea del Ed Sullivan Theater en Broadway, Nueva York, para el programa Late Show with David Letterman, el día 25 de noviembre de 2002.

Por su parte, el día 6 de mayo del año 2005, Audioslave se convirtió en la primera banda estadounidense de rock en actuar gratuitamente y al aire libre en Cuba. El concierto fue autorizado por el Departamento de Tesorería de Estados Unidos y fue la segunda banda de habla inglesa en tocar allá, tras los galeses de Manic Street Preachers

El final de la banda fue en el año 2007, después de lanzar tres exitosos álbumes, haber sido nominados tres veces a los premios Grammy y vender más de siete millones de discos. Cornell anunció que dejaba la banda “debido a conflictos personales irreconciliables, además de diferencias musicales”. En verdad lo que Cornell quería trasmitir era su descontento por cuanto el sentía que ponía mucho empeño en la banda para hacerla producir, mientras que los otros tres miembros estaban ocupados con la reunión de Rage Against the Machina, y a su vez, Morello había formado The Nightwatchman como un proyecto en solitario en el año 2003. En definitiva ocurrió lo que parecía imposible a esa altura de sus carreras, la banda se separó de forma definitiva.

Corta la vida de esta banda, no mucha fue su producción musical. Eso sí, tremenda marca han dejado, y un mojón en la historia como ejemplo de excelente calidad musical que han marcado.

¡¡¡Por siempre Audioslave !!!, ¡¡¡por siempre Cornell y su virtud!!!

Tomás Cámara