Bryan Adams en Antel Arena 2019

El lunes 14 de octubre no era un día más para muchos amantes de la música romántica en tonos de rock. Bryan Adams estaría presentando su show en Antel Arena, que promociona su décimo cuarto disco titulado Shine a Light editado en 2019.

Con un escenario de alto nivel como merecíamos tener los uruguayos ya hace un buen tiempo, y con capacidad colmada de público que promediaba por encima de 45 años, dio inicio el espectáculo.

Casi siendo las 21:20 sale a escena Bryan y su banda. Keith Scott en guitarra y Mickey Curry en batería lo acompañan desde hace más de tres décadas. Completan el grupo Gary Breit en teclados y Salomon Walker en bajo, que además toca con Morrissey.

El público comienza con una tímida ovación que fue creciendo a lo largo del show hasta convertirse en locura desenfrenada.

Alternando frases en inglés y en español muy básico, Adams iba interactuando permanentemente con sus fans, que deliraban con su música. Es que se trata de un artista que posee al menos una docena de hits que tienen una rotación en nuestras radios desde hace 30 años, y que aún permanecen vigentes y han sido adoptados por otras generaciones, por lo cual era obvio que la mayoría de los presentes sabía las letras, y se hicieron sentir.

En el setlist no faltó ningún clásico, incluyendo algún tema del disco nuevo y alguna versión acústica, armónica incluida.

Con su característica voz, su carisma y el apoyo incondicional de su guitarrista y amigo Keith Scott, que es permanente protagonista con sus notables aportes que ponen el sello al sonido de la banda, hicieron de ésta una noche especial.

El canadiense, con 59 años de edad pero con un impecable estado físico, posee un magnetismo digno de destacar. Su presencia en el escenario capta inmediatamente la atención del público que responde entonando los temas, bailando en ocasiones o encendiendo las luces de los celulares para ser parte activa del show.

No hay mucha parafernalia detrás del espectáculo, sólo una gran pantalla y la banda, pero créanme que no necesita más.

Adams, además de cantar, hace de segunda guitarra, utilizando varias de ellas, incluida una acústica.

“Somebody” abre el set con un fondo de pantalla de múltiples fotografías en blanco y negro, lo sigue “Can’t stop this thing we started”. Entre otras, sonaron “Run to you”, “Heaven”, en donde participa el público coreando estrofas de este clásico, “(Everything I do) I do it for you”, “Back to you”, “Summer of ’69”, otro que levantó las tribunas con su ritmo pegadizo, “Lonely nights”, y todo el resto de grandes éxitos de este talentoso artista que tiene su pico de inspiración del ’81 al ’93, aproximadamente.

Conclusión, un buen show con un marco de público muy bueno, y la ilusión de que con un lugar adecuado para las circunstancias, podamos ver cómodos y con buen sonido muchos shows nacionales e internacionales.

Winston Estévez