Hablan por la Espalda – Afuera (2019)

Si el 2018 fue un año excelente en materia de ediciones discográficas, qué decirles de éste que se perfila en la misma dirección, afortunadamente.

En ese contexto debemos destacar Afuera, la nueva y muy esperada producción de Hablan por la Espalda.

Después de superar una crisis existencial, la banda logró reformularse. De siete integrantes quedaron tres, Fermín Solana (voz), Martín Solana (guitarra) y Valentín Guerreros (guitarra).

El formato de 5 integrantes lo completan Nicolás Demczylo [bajo] y Federico Anastasiadis (batería), dándole vida a este nuevo HPLE.

El disco tiene 10 canciones que durante 35 minutos despliega un abanico de sonidos que recorren rock, blues, sicodelia, metal… lo que no nos permite encasillarlos en un género en particular, sino que se destacan por ser multifacéticos en tal sentido.

Han sustituido los teclados, que formaban parte de la estructura musical en discos anteriores, por guitarras que se alternan y complementan para llenar espacios vacíos; y también han dejado atrás la percusión, en este caso incorporando un baterista de notables condiciones que con su contundencia y versatilidad logra disimular la ausencia.

Nicolás Demczylo, bajista de la banda, fue quien se encargó de producir y mezclar el disco, que se grabó en los estudios Vivace del Palacio Salvo.

Un disco que claramente los encuentra en un momento de madurez compositiva, lo que conlleva a que puedan expresar lo que quieren decir de otra manera. Dice uno de sus integrantes “nos gusta trastocar las mentes”, y lo intentan mezclando capas de sonidos sombríos y figuras retóricas a veces no tan fáciles de descifrar.

HPLE sigue el camino de experimentar, de ser desafiantes a la hora de tomar decisiones y cambiar sin miedos y con mucha convicción. Esta estructura de banda clásica de rock con guitarras que no solo tienen que tomar la iniciativa sino que deben sustituir los teclados, y modificar los arreglos para tocar en vivo los temas viejos que tenían otra fisonomía, se presenta como uno de los desafíos que la banda tiene para sus shows.

En este disco se nota un arduo trabajo en la edición de voces, que están perfectamente ensambladas a la música y forman un bloque monolítico.

La composición y armado de este álbum les llevo dos años, y es para ellos una especie de ”…puzle orgánico” según sus propias palabras, ya que canciones hechas en diferentes momentos, terminan dándole una forma coherente al disco.

Precedidos de obtener el premio Graffiti a mejor álbum del año 2016 con “Sangre”, sumaba otra exigencia a la hora de presentar un material nuevo, pero parece una mochila que nada incomoda a estos talentosos músicos que no se detienen a mirar hacia atrás.

El arte de tapa es sencillo, y sugiere una especie de laberinto, en donde hay que encontrar la salida hacia Afuera.

La música empieza a sonar con “Desde las Lianas”, uno de los puntos altos, con estribillos punzantes y que nos marca el camino que recorreremos de aquí en adelante. Le sigue “Fiasco”, con un riff demoledor, que se repite una y otra vez y lo querés seguir escuchando: “..Mamá qué será lo que nos va a resucitar…”, es un tema con una veta sicodélica de fines de los ’60 o principios de los ’70. ”Icono”, abre el tercer surco, con buenos arreglos de guitarra. “Record” parece pertenecer al set de Macumba, la batería suena en modo percusión. “Hay Algo Afuera”, el tema más largo del disco con 6.37 minutos, con dos partes bien diferenciadas, empieza con menos revoluciones que el resto. Se crea un ambiente cansino, oscuro, pero cambia repentinamente: “…hay algo afuera que me desespera… hay que dejarlo todo para nacer otra vez…”, tal vez haciendo alusión a la propia historia de la banda. “Verte Arder”, a tono con el resto. “Eclipse”, es movido con buen despliegue de batería. “Hércules”, dice “…creo enemigos en mi mente…”. “Muchas Veces Somos Huracanes”, fluye con algún toque de candombe melódico. “Brasil 2”, deja en claro porqué dicen ser admiradores de Black Sabbath.  El costado metalero de la banda se pone de manifiesto en este cierre de disco.

En poco más de media hora, viajamos en el tiempo por diferentes épocas musicales y nos encontramos con diversos estilos, en los que la banda entra y sale con soltura y sin complejos.

Afuera desde hace unos meses está disponible en las plataformas digitales, pero ahora también está en formato físico (cd), y a fin de año Little Butterfly promete la edición en vinilo.

El tiempo dirá qué repercusión tiene en la historia de la banda, porque cuando suceden estas reestructuras, los trabajos inmediatos muchas veces enseñan el camino. Por lo pronto nos quedamos con una buena impresión de esta nueva etapa de HPLE, con músicos más experientes, más maduros, y con las ganas de seguir sonando por mucho tiempo más.

Winston Estévez