El Cuarteto De Nos – Jueves (2019)

El Musso inspirador ha regresado, con su juego de palabras extrañas, acopladas a la perfección en las nueve canciones que conforman Jueves, el nuevo disco de El Cuarteto de Nos.

Detrás de un nombre intrascendente, neutro, como lo es el título del disco, y hasta podría agregar, el arte de tapa que no va a estar seguramente entre los mejores, nos encontramos por el contrario con un contenido fuerte, con mucha esencia para escuchar y pensar.

La banda de extensísima carrera ha pasado por muchos cambios y un importante crecimiento artístico, que los ha dejado en el lugar de banda convocante, aquí y con una fuerte proyección en el exterior, siendo éste un escalón que costó muchos años poder subir.

Gracias a la constancia, la experiencia adquirida, y creo que a una planificación de estrategias para lograr el éxito, incluyendo la búsqueda de melodías que sean aceptadas por el gran público, pusieron a la banda a competir en las ligas mayores.

Siempre fueron los distintos, los que te sorprendían en un show, el humor absurdo, la ironía; el desparpajo de sus presentaciones eran moneda corriente en otros tiempos.

Hoy eso ha quedado atrás, se han alejado un poco del sonido de banda de rock. Aunque siempre fue difícil catalogarlos, sus contenidos líricos reflejan más madurez, producto obviamente del paso de los años. Pero esa esencia que es difícil de explicar, está ahí, sigue vigente en ellos, y en este disco en particular se puede sentir.

El Cuarteto hoy suena a banda grande, su crecimiento tiene que ver con cuidar mucho los detalles, los arreglos musicales, la puesta en escena. La consolidación de sus músicos como tales ha sido preponderante en tal sentido, todo redunda en un sonido compacto y convincente, para ellos y también para el público.

Este nuevo disco está compuesto por canciones que no tienen un hilo conductor, ellas son independientes unas de otras, incluso participaron varios productores de distintos países, lo que resulta un hecho llamativo. Edu Cabra “Visitante”, Héctor Castillo, Juan Campodónico y Camilo Lara, todos con diferentes características hacen su aporte.

La versatilidad de la banda logra que se pase de un sonido cumbiero a uno rockero o de una melodía con tintes folclóricos a un rap en un chasquido de dedos sin perder credibilidad, porque es un sello propio del Cuarteto.

Roberto Musso, encargado de escribir las letras con este formato de canciones, dice todo lo que quiere sin dejar nada en el tintero, pues sus composiciones son largas, filosas y bien pensadas. De una idea descabellada puede crear una  genialidad. Y no es la primera vez que lo logra. Es un concepto que ha utilizado durante toda su carrera y lo ha perfeccionado.

Su fuente de inspiración en esta ocasión parecen ser cuestiones cotidianas como escuchar la radio mientras conduce o desafiar a una computadora después de estar varias horas al día frente a ella.

Las historias son en torno a personajes que perfectamente se pueden atribuir a personas normales, en donde se exponen miserias humanas, envidias, interactuando el tono fiestero de la música con la lírica oscura, una forma divertida de decir lo malo riendo, una de las características que sigue teniendo la banda.

Jueves arranca con el motor de “Mario Neta”, que pone en pista su camioneta blanca. Es una crítica al consumismo: “…comprar lo que no sé si necesito, pero quiero”, y a medida que acelera el sonido cumbiero, se transforma en rockero. Con “Punta Cana”, empezó la fiesta. Es el caso del tipo que le va bien y siembra en los demás la semilla de la duda: todo se juzga, por eso el  interrogatorio al que se le somete, haciendo énfasis en que se va a Punta Cana. Este fue el primer adelanto del disco, tal vez porque tiene una melodía muy pegadiza. El tercer surco es “Anónimo”, un tipo invisible, y después “Hombre con alas”, al que condenan por ser diferente. “Tiburones en el bosque” es una chacarera pop, engaños y traición. “Que empiece el juego”, “…gana la guerra el que queda y no el que tiene razón”, con sonidos sintetizados. “Llegó papá”, es un tema de fe ciega en alguien no tan confiable. “Contrapunto para humano y computadora”, es una genialidad. Compuesto por décimas, en términos folclóricos, payadas. Un contrapunto excelente con un buen diccionario a mano. “Fallaste Nostradamus” cierra el disco, “…fallaste Nostradamus, fallaste otra vez”, ¿para qué sugestionarnos, no?

Redondeando el concepto, Jueves es un disco que revitaliza la esencia del Cuarteto. Han pasado muchos años desde que lo viéramos nacer y ciertamente en algunos momentos dudamos de su continuidad, especialmente cuando Riki Musso dejó de integrar la banda, por lo que significaba su gran aporte creativo; pero afortunadamente hoy están más vivos que nunca, “Aguante el Cuarteto”.

Winston Estévez