NN Ópera – Mala Solución (1997)

Los que tuvimos la suerte de ver a Mística en el Montevideo Rock I, pudimos apreciar un virtuoso de la guitarra que deslumbró a los presentes. En esos tiempos en que demostrar conocimiento del instrumento y poder hacer magia con él era difícil de ver en el rock nacional, Rafael Funfu Dos Santos iniciaba su camino. Once años después, podríamos tener la posibilidad de que el Funfu, acompañado de excelentes músicos, sonara en nuestros estéreos… ¡y cómo!

La banda se completaba con Alejandro Reyes en guitarras, Pablo Scarpa en bajo y Álvaro Buxedas en batería. Apoyados por Gonzalo Lacuesta en teclados y varios músicos invitados para distintos temas, este trabajo fue grabado entre abril de 1994 y mayo de 1996, y finalmente editado en 1997. El disco tiene una muy buena presentación interior, con todos los datos de la grabación, todas las letras de los temas, buenas fotos de los músicos, y hasta una caricatura.

El sonido del disco llama la atención desde el comienzo por la calidad del mismo. Si bien por esa época ya se había recorrido un camino en materia de grabaciones, la verdad que costaba creer que una banda nacional pudiera sonar de esa manera. Todo se escucha muy bien, con alta calidad, permitiendo que se luzca cada uno de los componentes de la obra. Las interpretaciones vocales del Funfu son de destacar especialmente.

Los temas que componen el disco son:

Nigeria es un instrumental, como para ir entrando en clima. Tenía que serlo, creo que todos lo esperábamos así, de alguna manera. Buena intro, con lucimiento del bajo, para dar lugar a un solo que suena épico.

Dámelo ya se encarga de poner toda la carne en el asador. Un riff bien rockero, una melodía excelente, con todos los componentes necesarios dentro para transformarse en un temazo. Interesante cambio de ritmo en la mitad, para introducirnos en el solo.

Uno de los éxitos en su momento fue este Mala Solución, con bastante de funk. Esto se manifestaría también en otros temas. En este caso, el tema tiene un gancho especial, cantado por el Funfu notablemente, con varios cambios que hacían que uno quisiera que siguiera sonando y sonando.

Con el cuarto tema llega el momento de bajar un poco las revoluciones. El Último Beso nos presenta una balada instrumental, que sirve de base para un solo notable, con un aire blusero especial. Poco más de un minuto y medio de duración, donde la palabra calidad aplica con todas sus letras en mayúscula.

Ambición golpea desde la bata, cabalgando sobre un corcel rockero magistral. La base es mucho en este tema, para transformarlo en otro éxito justificado. El solo, el clímax. Como ya dije, costaba creer que fuera una banda nacional.

Llegamos a la mitad del disco con quizás el tema más difundido: No Me Uses. Una canción redonda, una composición notable. El apoyo instrumental en el solo es muy muy bueno. Una joyita con el bajo al final, como para apreciar separadamente. Todo es muy bueno.

Missing You, con su letra en inglés, no tiene nada que envidiar a temas que llegaban del norte por esa época. No desentona con el resto del disco, es más, sirve para potenciarlo y darle otros matices. La música nos lleva a otros climas.

Foxy Lady, el único cover, casi que no podía faltar. Hendrix en manos del Funfu es un deleite, nada para objetar, al contrario. La banda acompaña notablemente y se crea una versión personal, con teclados a la mitad, pero muy respetuosa de la original. ¡Los solos! Y qué buen final, además con un pequeño guiño a Aqualung. Un lujo.

Le Beat es quizás el tema más distinto, con su percusión y las intervenciones intermitentes de los instrumentos. A pesar de durar poco más de cinco minutos, no se pierde el interés por parte del escucha. Muchos cambios, muchos climas.

Atacan De London es un tema directo, donde también encontramos despliegues varios. Lo bueno de esto es que no se exagera nada, los cambios son constantes y el virtuosismo de los instrumentistas es delicado y medido.

Suite Magdelaine cuenta con una interpretación vocalmente sentida. Instrumentalmente muy cuidada, como todos los temas, pero con un sentido emocional que suena distinto a los demás. Nuevamente varios cambios en los arreglos musicales.

Desconecty cierra el disco, sonando raro al comienzo, entre industrial y español. Luego da paso a otros sonidos, como para que nos quede clara la versatilidad creativa e interpretativa del cuarteto. Fuerza le sobra, como a todo el disco, aún en los temas más lentos.

Y aquí me tiene este disco, poco más de 20 años después, escuchándolo de principio a fin y disfrutándolo. ¡Qué banda, por favor!

Ariel Scarpa