Glen Matlock en Bluzz Live

Acabo de presenciar un show doblemente espectacular. Por un lado, unos teloneros que fueron más que eso, y por el otro, un rockero tan de ley como muy pocos actuales lo son. Los Seres Vivientes y Glen Matlock compartieron el reducido (como nos gusta a muchos) pero muy disfrutable recinto de Bluzz Live para una noche de rock and roll para el recuerdo. Y no exagero nada.

A las 23 horas Los Seres Vivientes se suben al escenario ante un público bastante tímido que decidió guardar cierta distancia física, como suele pasar con los teloneros. Pero la banda arrancó con toda la fuerza, presentando un espectáculo más que muy bueno. Rock claro, sin vueltas, directo, llegando a donde tiene que llegar. Si el rock es actitud, Los Seres Vivientes la tienen de sobra. Se vieron muy seguros y efectivos, con una actuación enérgica y pareja. Los temas sonaron compactos y concretos. El público los aplaudió como se merecían, que sorprendieron a más de uno con su cuidada y trabajada propuesta.

También se dieron el lujo de hacer un doble golpe de efectividad, convocando a Víctor Nattero y a Fabián Vázquez a subirse al escenario y tocar con ellos. Invitados de lujo para una actuación que se llevó muchos aplausos merecidamente.

Poco más de una hora después, pisaba el escenario Glen Matlock, bajista original de los revolucionarios Sex Pistols. Mr. Matlock supo ser bastante más que eso, como lo demostró en muchísimas oportunidades en su carrera posterior a su salida de las Pistolas del Sexo. Por estas razones, Bluzz se vio colmado de gente que quería ser parte de este momento que quizás no se repita dentro de los límites de nuestro país.

Acompañado por Stuka y El Niño (de Los Violadores) y Diego Piazza (de Flema y Doble Fuerza), la excusa para esta gira era la presentación de su último disco, Good To Go. Para todos los presentes, realmente el motivo de su show no importaba: todos éramos concientes de quién estaba a escasos metros nuestros. El momento era único.

Y así arrancaban Matlock & Company:

¿Qué se puede decir del espectáculo? Como siempre, hay que vivirlo. Si bien la “banda” que lo acompañó no era la que grabó su último disco ni nadie que lo haya acompañado desde Inglaterra, digamos que fue la mejor manera de verlo sobre el escenario. O sea, era esto así o nada, así que no había dudas al respecto. Pero de cualquier manera, el show fue respetuoso y disfrutable para los presentes, tanto como para los que estaban sobre el escenario.

El set list nos paseó por varios estilos: punk, rock, blues, rockabilly; hubo para todos los gustos. El show tuvo momentos de locura cuando sonaron los temas que los Sex Pistols llevaron a la fama (o viceversa, los temas que hicieron famosos a los Pistols, como guste más), momentos de regocijo disfrutando todos en conjunto, y momentos en que llegó a ser emotivo para varios de los que tuvimos la oportunidad de compartir este lapso de espacio – tiempo. Excelente Matlock en su propuesta, interpretación y entrega. Todos agradecidos de esta escala que permitió ver a un grande del rock, alguien que no siempre tuvo el reconocimiento merecido, y que mantuvo un perfil bajo.

Un comienzo de año inmejorable en materia de rock, con esperanzas de que el nivel se mantenga. Si ocurre, estamos del otro lado.

Ariel Scarpa

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