Celebrating David Bowie

La presentación del proyecto “Celebrating David Bowie” en la Trastienda Samsung Club de Montevideo el pasado 22 de octubre, consistió en la gira sudamericana de un proyecto de músicos que han estado ligados de un modo u otro a la extensa y memorable carrera del Duque Blanco, nacido como David Robert Jones, más conocido como David Bowie, magistral artista británico lamentablemente fallecido el 10 de enero de 2016, a los 69 años de edad.

Este encomiable proyecto homenaje versionaría los más grandes éxitos del artista y venía de presentarse en Brasil, para seguir camino en Chile, Perú y Paraguay. Esta distinguida troupe estaba liderada por el magnífico Adrian Belew (voz, guitarra, ex Frank Zappa y Talking Heads), el australiano Paul Dempsey (voz, guitarra acústica, percusión), Angelo Bundini (voz, guitarra), Angelo Moore (voz, ex Fishbone), Ron Dziubla (saxo, teclados, guitarra, ex John Mayall y Joe Bonamassa), House (bajo) y Michael Urbano (batería, ex Bourgeois Tagg y Smash Mouth).

La abarrotada concurrencia, de diversas edades, no resultaría defraudada: grandes clásicos de los setentas de Bowie, como “Fame”, “Golden Years”, “All the Young dudes”, “Rock ´n´roll suicide”, “Soul Love”, “Sufragette City” o “Rebel Rebel” desfilarían con plena vigencia y sentida pero palpitante interpretación. Clásicos inmortales como “Starman” y “Life on Mars?” emocionaron hasta las lágrimas, mientras otras gemas como “Ziggy Stardust”, “Space Oddity” y “The Man who sold the world” (popularizada en el unplugged de Nirvana) recordaron la riqueza atemporal de su prolífico repertorio. Los músicos se alternaban para cantar los distintos temas, con gran acople colectivo y soberbios solos, ejecutados con destreza y swing, mientras se divertían y transmitían esa atmósfera descontracturada al cómplice público, que aplaudía a rabiar.

Una referencia aparte merece el vocalista de color Angelo Moore, que exhibió un atuendo caleidoscópico y multicolor por cada uno de los temas que cantó, aderezado por marcados maquillajes, y ofició de maestro de ceremonias, con su caudalosa voz. Los ochentas del repertorio de Bowie tampoco estuvieron ausentes y así sonaron “Blue Jean” o “Modern Love”, ni los noventas, con “Little Wonder”. El cierre estuvo marcado con la épica “Heroes” en los bises, en una presentación con buen apoyo lumínico y un correcto sonido, y que sin duda no dejó desconforme a nadie.

Alejandro Jaureguy