Automática – Oscuro Elixir

Este segundo trabajo de la banda local Automática en realidad fue editado el año pasado, pero según la misma banda afirma, recién está despegando de la mano de la presentación oficial del 31 de agosto en la sala Zavala Muniz.

Fue producido por Jorge Nasser, lo cual resulta en un cambio importante comparado con su anterior disco, “Dónde estás”. “Oscuro Elixir” fue grabado entre abril y mayo de 2017 por Nicolás Bellinzona en los estudios Vivace Music de Montevideo, y mezclado en junio de ese mismo año por Nasser, asistido por Bellinzona y Martín Brizolara. Esta pieza termina masterizándose en julio de 2017 por Joaquín García en AudioSólido en Santiago de Chile.

El disco está compuesto por 11 temas donde resalta el cuidado de los mismos, logrando que suenen distintos unos de otros. Es muy destacable el tratamiento que se le ha dado a las composiciones, ya que encontramos canciones, algo fácil de decir pero no tanto de lograr. La búsqueda de climas aparece como una constante que está bien lograda. La interpretación vocal es potente y destacada. Los estribillos (y los coros) recibieron mucha atención y son una apuesta importante del disco. Tanto guitarra como bajo y batería, cumplen un rol donde cada uno destaca complementando a los demás y en beneficio de la música. Acá es donde se nota el oficio de los músicos y lo maduro de la propuesta.

“Animal” es el primer tema y es el corte elegido por la banda para promocionar el disco. Cuenta con un interesante video, del cual dejamos el vínculo al pie de esta nota. Es un buen tema en todo sentido, potente, bien logrado, redondo y con gancho. Tiene un destacado riff inicial que atrapa, y una buena letra.

Le sigue “De cero”, que también hubiera cumplido sin problemas su rol de promocionar el disco. Buenos arreglos en un tema que musicalmente suena “para arriba”.

“Pulso” mantiene el interés y empieza a mostrar otras cosas.

“Carne caníbal” retoma el ritmo con su ambiente festivo, mientras que “Palabras para nadie” cambia un poco el clima sin perder la energía, permitiéndole a los músicos elaborar otras propuestas.

“Despertador” comienza como tal, y muestra más cambios interesantes.

“Farsantes” trae una atmósfera más oscura, bien explotada por la banda.

“Silencios perfectos” se sostiene inicialmente en un bajo lineal hasta su pronta explosión, para que luego el bajo vuelva a adquirir preponderancia a lo largo de la canción.

El tema que da nombre al disco podría haber resultado perfectamente en otro “simple”. Su diferente estribillo y los riffs iniciales y que se repiten a lo largo de los 3:07 minutos que dura el tema, le dan una característica diferente. Muy bueno el solo y la base que lo sostiene.

“Solos” es un temazo que se esconde en el lugar número 10 del disco, construido con un riff simple pero contundente y un bajo sugerente y amenazante, con un solo magistral al final. Una joyita.

Finalmente, “Golpe bajo” muestra ciertas características sicodélicas con inevitables reminiscencias de los sonidos de fines de los ‘60s.

Resumiendo, un disco cuidado, prolijo, con calidad y con un toque profesional en todos los aspectos. Los invito a escucharlo más de una vez para llegar a valorarlo en su total dimensión.

Ariel Scarpa