Jeff Beck – “Blow By Blow” (1975)

JEFF BECK – “BLOW BY BLOW” (1975)

Gordon Arnold Beck (más conocido como Jeff Beck) ya era un superhéroe de las seis cuerdas cuando lanzó este recordado álbum el 29 de marzo de 1975. Luego de haberse dado a conocer como músico de sesión, tuvo el privilegio de sustituir a Eric Clapton en The Yardbirds en 1965, con apenas 21 años, por recomendación de Jimmy Page. Lanzó luego su Jeff Beck Group, con un jovencísimo Rod Stewart en vocales y con ellos editó los álbumes “Truth” (1968), “Beck-Ola” (1969) y con una nueva formación, los discos “Rough & Ready” (1971) y “Jeff Beck Group” (1972), hasta dar por agotado ese formato. A la usanza de los power-tríos de la época (Cream es el ejemplo más memorable) formó luego “Beck, Bogert & Appice” (1974) con el bajista Tim Bogert y el baterista Carmine Appice, que legó a la historia un disco homónimo y otro en vivo (inicialmente pirata) testimonio de su gira por Japón.

Para entonces decidió dar un giro radical a su sonido y reunió una nueva banda de apoyo, bajo la producción del gran George Martin, de inolvidable trabajo con los Beatles. Se trató de su primer álbum enteramente solista propiamente dicho y entregó un álbum totalmente instrumental que curiosamente sería la obra mejor comercializada de toda su prolífica carrera (llegó al número 4 en los EEUU, alcanzando el millón de ejemplares vendidos, marca de platino), en su pico de creatividad y depurada técnica. Incursiona en sonidos que beben del rock clásico, el funk y el jazz rock que asomaba en la época y que se transformó en el edén de los músicos talentosos. Lo acompañan en la ocasión Max Middleton en teclados (único sobreviviente del Jeff Beck Group), Phil Chen en bajo y Richard Bailey en batería.

El disco abre con “You know what I mean”, con sonidos funk rock sincopados muy juguetones, siguiendo con “She´s a Woman” de los Beatles, en una versión poco reconocible que para muchos supera a la original, si eso es posible. En la misma, Beck emplea el recurso del talk box, que luego popularizarían muchos guitarristas de la época, desde Peter Frampton a Joe Walsh (The Eagles), con arreglos delicados y magistrales, que harán las delicias de todo fan de la guitarra. Le sigue “Constipated Duck”, con los clásicos sonidos del piano eléctrico Fender Rhodes que marcaron época y un contagioso riff de guitarra. “Air Blower” es su continuación natural, con una sólida línea de bajo en primer plano. “Scatterbrain” comienza como si de un solo de batería se tratase y evoluciona a una melodía inquietante y climática, con los cambios de ritmo que caracterizaban al rock progresivo, y un solo memorable, que planea en la imaginación del oyente, que primero es de guitarra y luego es de teclados. Está arropado por arreglos de cuerdas presentes en su justa medida, sin ahogar la melodía, cortesía de sir George Martin. “Cause we´ve ended as lovers” , escrito por Stevie Wonder, es sin dudas uno de los mejores temas del álbum, una balada instrumental para el mejor lucimiento del guitarrista, que discurre en un in-crescendo dramático que va de la melancolía a la pasión desenfrenada y conserva intacta su calidad emocionante. Está dedicado al guitarrista de blues Roy Buchanan, que había fallecido por propia mano en la época. “Thelonious” también fue escrito por Stevie Wonder y amalgama jazz rock con funk en sabias proporciones. Dedicado al prócer del jazz Thelonious Monk. El autor del tema toca clavinete en el mismo, aunque por motivos contractuales no figure en los créditos. “Freeway Jam” le sigue, escrita por el tecladista Max Middleton, y tiene una melodía muy característica que permite el lucimiento de todos los músicos, para cerrar el álbum con “Diamond Dust”, cover del ignoto grupo Hummingbird, de donde procedían varios de los músicos que han acompañado a Beck y es una nueva balada, con eficaces arreglos de cuerda, delicada y triste pero que emociona, con un solo magistral. Apenas nueve temas para pasar a la historia de un maestro de la técnica y el sentimiento en su medida justa. Y que al presente, con 74 años de edad recién cumplidos, continúa en actividad.

Alejandro Jaureguy