El músico nacido como Sylvester Stewart el 15 de marzo de 1943, se haría famoso con el seudónimo de Sly Stone. Líder de la banda Sly And The Family Stone, desempeñaría un papel fundamental en las décadas de 1960 y 1970 -sobre todo en la primera- en lo que tenía que ver con la fusión de distintos géneros musicales dentro del panorama del rock estadounidense de esos días.

Gabriela Aguiar, de extensa carrera musical en el rock nacional y actualmente cantando en Cronos, encaró un proyecto para grabar canciones de su autoría. Lo llamó DarkPrincess, y el álbum que junta las canciones se denomina Ángeles Caídos. Allí canta y toca el teclado, acompañada de Nodormus en el resto de los instrumentos. Para saber más de este disco, conversamos profundamente con Gabriela, que nos cuenta todos los detalles.

Tengo en mis manos el disco en formato CD de la banda nacional Escarnio. Se trata del primer álbum completo, que sigue al EP homónimo de 2022. Para Ni Un Rastro Queda, nos encontramos con ocho canciones potentes, vibrantes, que prometen hacer temblar los parlantes. Porque de eso se tratan las ediciones discográficas, de sacudirnos de alguna manera, algo para lo que las ediciones físicas cuentan con algunos puntos extra.

Atzabará se encuentra presentando su segundo álbum, Revolución Industrial. Un disco más crudo y conceptual que canaliza tensión, alienación y urgencia. Con una estética cruda y gris, Atzabará construye un sonido denso donde guitarras abrasivas, bajos insistentes y baterías mecánicas acompañan letras que cuestionan la automatización del ser humano y la pérdida de identidad en sistemas deshumanizados.

El ska es uno de los géneros musicales más influyentes desde su surgimiento en los barrios de Kingston (Jamaica) a finales de los años ’50. El país estaba en plena transición política hacia la independencia del Reino Unido en 1962, y la música reflejaba el optimismo y los desafíos de esta nueva era. Los músicos jamaicanos comenzaron a mezclar el jazz, el r&b y el mento, un estilo folclórico local, para crear un sonido único que sería conocido como ska.

Sábado de noche en Santa Lucía. Un viejo galpón de AFE, un escenario armado sobre el suelo, tres músicos y un público atravesado por una mezcla de expectativa y alegría contenida. No hay presentación formal ni frases de ocasión. Apenas alguna arenga perdida entre la gente. Tres golpes de palillo anuncian el comienzo y el pasado vuelve a encenderse, eléctrico, aquí y ahora. Pero no se trata de nostalgia. Lo que ocurre ahí es otra cosa. Es presente.

El último sábado de mayo Buitres cerraba su ciclo de cuatro shows en La Trastienda. Con un marco de público desbordante y en un renovado recinto, la famosa banda de rock uruguayo desplegó toda su artillería sonora y artística para el deleite de sus seguidores. Un intenso concierto con casi dos horas de disfrute total.