La banda Los Voluntarios lanzó dos EPs en el correr del año pasado, que fueron llamados I y II según el orden cronológico en el cual fueron editados. El primero estuvo disponible en setiembre, y el segundo, en diciembre. A continuación, no tuvieron mejor idea que juntar ambos en un CD, una iniciativa que siempre aplaudimos y con la cual nos sentimos motivados para hacer un comentario, más allá de los detalles que su vocalista y guitarrista, Juanmitz, nos dio para nuestra sección Comentame Tu Disco.
El disco tiene una cuidada edición y logra hacer sonar muy bien las grabaciones de I hechas en Dora Club Records por Nicolás Taparauskas, además de las pistas adicionales registradas en Barat Sounds Studios, y las mezclas de Mateo Flores en Estudio Flores, contando con la masterización de Juanmitz. Para II, la grabación, mezcla y masterizado se hizo en Barat Sounds Studios y estuvo a cargo de Juanmitz. Las canciones que componen el disco, son las siguientes.

Una particularidad de este disco, como ya habrán notado, es que las primeras cuatro canciones corresponden al EP II, quedando las otras cuatro a continuación. La razón de este orden es que obviamente se dejó de lado el criterio cronológico para dar lugar a que las últimas composiciones fueran las primeras que se escuchasen.
La banda compuesta por Juanmitz en voz y guitarra, Nicolás Pintos en guitarra, Santiago Rodríguez en bajo y voz, y Andrés Coutinho en batería y pandereta, logró plasmar un muy buen registro de la propuesta de la banda, donde se destaca el cuidado en el tratamiento del audio para que la prioridad fueran las canciones.
Portadores de un sonido especial y diferente, Los Voluntarios captan la atención desde el inicio con “Nido”, un excelente exponente que pide repetición. Los temas que le siguen amplían el espectro que la banda utiliza para mostrar su potencial y hacen que el disco crezca y se transforme en una experiencia muy disfrutable. La transición entre un EP y otro pasa desapercibida, mostrando al disco físico con una integralidad óptima. La energía de “Ever lovin’ man” se continúa con “Tincho con pickup”, por ejemplo, dándose la mano. El trabajo se completa con las tres últimas canciones, donde “No es tarde” ocupa un lugar destacado sin desmerecer la intensidad de las demás.
Un excelente disco que aporta un montón y que dan ganas de repasar varias veces. Como siempre, la recomendación de la compra y la escucha. Les aseguro que lo disfrutarán.
Ariel Scarpa
