Comenzamos un nuevo año con la recopilación de las canciones sumadas en diciembre de 2025 a nuestra play list en Spotify. Agregamos a Mónica Navarro (Pucarara), Los Vidrios (Gira igual), Neamwave (Polen), Capitán Tormenta (Frío), Los Walrus (Ruido#), Leandro Andrés (Dura poco), Naoko (Mala suerte), Obelisco (Atlántica), Tappers (Miedo a la normalidad), Volados (No vuelvo más), Motorhome (Overdrive), Asylum (The line), Perra Diamante (Post Crucifixión), Antihéroe (El camino), Barrio Salvaje (Diablo) y Los VHS (Dolor).

2025 ya es historia y muchos de los discos que me acompañaron este año son también historia, una historia siempre accesible para todo aquel curioso de escuchar, de tomarse el tiempo para investigar, una historia que abre infinitas puertas a infinitos mundos sonoros. Como en cada una de mis listas anuales hay viejos lobos conocidos, músicos que van dejando la carga de ser promesas y por supuesto nuevos descubrimientos. Seguramente (es un hecho) que en este resumen de mis favoritos del año no encontraran fenómenos masivos, cosa que no es a propósito, pero la verdad, a medida que pasan los años el mainstream se ha transformado en un monstruo segregador de vejetes como yo, y para serles sincero, puedo vivir perfectamente en el nicho que se me asigne.

Cada diciembre llegan dos acontecimientos que alteran la pasividad montevideana: La Bajada y el Wrapped de Spotify, rituales colectivos tan inevitables como patéticos que nos recuerdan quiénes somos. A La Bajada ya le dediqué una columna entera por lo que en esta oportunidad me centraré en el Wrapped, resumen que Spotify ofrece a cada usuario con sus canciones más escuchadas del año, datos y conclusiones por doquier.

No el vacío físico cuántico, el interestelar que de hecho según las emanaciones de gases u ondas electromagnéticas tampoco lo es. ¿Es el “Bolsón de Higgins” el centro de un vacío desde donde se disparan los demás elementos? Desde tiempos pre socráticos lo hemos estando considerando. En relación al “espacio”, al entorno vulnerable que nos rodea poblado de habitáculos, ornamentaciones, elementos naturales o artificiales, ¿ese espacio ha sido o es “nuestro vacío” a reformular? ¿Y nuestro vacío emocional, el psicológico, el que suma perdidas y recuerdos cuando estos también se vuelven vulnerables, confusos, tergiversados? ¿Es esa partícula de Dios el vacío mismo, la oscuridad absoluta del agujero negro que se traga la luz y de tan acumulativo se transforma en nada?

Últimamente se viene hablando bastante de la falta de un periodismo cultural que se haga cargo de una crítica responsable y que aporte, apuntando que el mismo se ha perdido con el paso de los años y las décadas. Es un tema más que interesante para que lo conversen personas muy vinculadas a él, como son Mauricio Rodríguez (La Noche Azul, y periodista cultural en Canal 4), Gustavo Aguilera (escritor) y Gabriel Brikman (Radical y Post).