Corría el año 1987 y la idea de Sólo Rock como revista subte ya estaba casi definida. Pero lo que no era menos importante era cómo íbamos a llegarle a la gente, más allá de las ventas que teníamos planeadas: en la Feria de Villa Biárritz y de Tristán Narvaja y en los toques. Rápidamente surgió la idea de vender en algunas disquerías que en esos años existían por el Centro y el Cordón de Montevideo. Aunque en lo personal era cliente de varias de ellas, había que desembarcar con la idea a sus propietarios y ver si se sumaban. Y lo hicieron.









