¡Qué dupla, señores! ¡Cuánto rock and roll! Punto Muerto y Cadáveres Ilustres se dieron la mano en nombre del rock nacional en el escenario de Clash City Rockers. Y pasaron cosas… grandes cosas. Una conjunción de dos excelentes bandas con la misma onda pero con diferente energía.
Tanto Punto Muerto como Cadáveres Ilustres se dieron y nos dieron el gusto de pasearnos por los ’80s y ’90s en este 2025, trayendo parte de lo mejor de ambas bandas para ofrecérnoslo a todo volumen y con gran entrega. Sonando perfectamente, llenaron el Clash de rock a todo volumen, con dos sets plagados de grandes canciones.
Abre la noche Punto Muerto, que con su propuesta desbordante de energía arrasó desde la primera canción (“Auld lang syne”), gaita mediante. Le siguieron sus temas “Furs of the city”, “La quimera” y “Sarandí”, entre otros, a los que se sumaron covers como “High school” de MC5 y “I wanna be your dog” de The Stooges, por nombrar un par. Como es habitual, el gran despliegue escénico de Martín, el vocalista, desbordó el escenario, bajando en reiteradas oportunidades para acercarse al público y tirarse al piso, aparte de su arte sobre las tablas. La banda, súper sólida, no dejó ningún espacio por llenar y se erigió como un sólido bloque rockero, esta vez con una batería acústica que le da un sonido más acorde a lo que la banda apunta.

A continuación, Cadáveres Ilustres se apodera del escenario. Iniciando como cuarteto, rápidamente se les suma Leroy Machado para elevar aún más lo que la banda ya había comenzado a entregar al público. Aprovechan la oportunidad para presentar un tema nuevo (“No mires atrás”) al que le siguen otros como “Mi coche”, “Mala fama” y “Quiero salir de aquí”, estos dos últimos de su primer casete homónimo (1991) y del segundo, El Cielo Está Cayendo (1994), respectivamente. Para la interpretación de «Quiero salir de aquí» se sumó Marcos, conformando una versión destacada. Ambos clásicos fueron cantados y pogueados por un efervescente público que participó activamente. También hubo espacio para algunos covers, como ser “Louie, Louie” de The Kingsmen y “Wild thing” de The Troggs.

Excelente actuación de ambas bandas, con gran entrega del mejor rock and roll compactado en dos actuaciones que resultaron cortas por las ganas de seguir escuchándolas. El resumen de la actuación presentado en este artículo es escaso en todo sentido para transmitir lo vivido. Digamos lo obvio: hay que estar ahí. Vayan a ver bandas, es la eterna recomendación.
Ariel Scarpa
