Noche del patrimonio en Montevideo. Y qué mejor manera de aprovecharla que yendo a ver parte del patrimonio cultural, como es el rock nacional. Para el caso, no estamos hablando sólo del pasado donde reside el patrimonio, sino del presente y su vigencia, cimentado en experiencias del pasado. Una muy buena forma de festejarlo fue ir a ver a Sin Resolver, Ruido Salvaje y Outsiders en la presentación que hicieron en conjunto en Tazú.
Con una cena previa arriba, nos dirigimos al sótano del boliche, uno de los mejores lugares para ver rock en la capital. Tras una buena espera aparece la banda Sin Resolver, que para la ocasión estaban cubriendo a Agente 86, que no se pudo presentar por problemas sanitarios de uno de sus integrantes. Sin Resolver presenta una propuesta de hip hop y rock con toques de nu metal, la que desarrollan en un clima de tranquilidad. La destreza de su guitarrista va pautando puntos altos a medida que se desgranan las canciones. Para el cierre, un cover de “Cable pelado” del Peyote Asesino se lleva los aplausos de su público, como sucedió con los anteriores temas.

Rápidamente Ruido Salvaje toma el escenario y comienza su ataque a base de rock directo, cuyas balas eran sus canciones. Una tras otra se van sucediendo en una actuación muy pareja y contundente, apoyada por su público que cantó cada uno de los temas. Desfilaron sus clásicos y también hubo lugar para un tema nuevo. La alternancia en la voz entre sus guitarristas le da una dinámica al show que lo hace aún más atrayente.

Sin demoras sube Outsiders a ofrecer lo suyo. Apoyados por Sergio Arioni en la batería, presentan su repertorio donde repasan varias de sus canciones. La energía que la banda le puso a la actuación fue subiendo en intensidad a medida que se sucedían los temas. Los saltos de José Luis Ibarra en algunos de los temas reflejaban esa energía que llegaba a los presentes, mientras la música y las voces hacían lo suyo para que el mejor rock dijera presente en sus canciones.

Tres bandas locales con propuestas diferentes enmarcadas dentro del rock para hacernos disfrutar la noche a pleno. Siempre está bueno recibir esas vibraciones que la música nos transmite, y en esta oportunidad fue una gran ocasión para cargar las baterías.
Ariel Scarpa
