Un Poco De Filosofía

“The Shaggs son de verdad, puras, al margen de influencias. Su música es diferente, es sólo de ellas. Creen en ella, la viven. […] The Shaggs te quieren y les encanta tocar para ti. Tú puedes o no apreciar su música, pero sientas lo que sientas, sabes que son artistas de verdad”, afirmaba la contraportada de Philosophy of the World…

La madre de Austin Wiggin, luego de leerle un día la palma de la mano a su hijo, había pronosticado que se casaría con una hermosa rubia, que tendría dos hijos más después de su viudez, y que sus hijas mujeres formarían una renombrada banda musical. Siendo que sus dos primeras profecías se habían cumplido, Austin se puso en campaña para consumar la tercera.

Empeñado en hacerla realidad, sacó a sus hijas Dot, Helen, Betty y Rachel de la escuela, las apuntó a un programa educativo desde casa, les compró instrumentos y les hizo ensayar todos los días, de la mañana a la noche, desde 1965 a 1975, año en el que el padre falleció y el grupo se disolvió. Además, les buscó conciertos en festivales locales, en asilos de ancianos y les hizo actuar todos los sábados en el auditorio del ayuntamiento de la ciudad.

El problema era que The Shaggs (Betty, Dorothy y Helen Wiggin), pese a los deseos de su padre, no tenían ninguna aptitud musical y eran tan desastrosas, que lograron, sin querer, el galardón de “Peor banda de la historia”.

Austin persuadió al técnico de un estudio de grabación para que las grabara, a pesar de que éste le había dicho con mucho tacto que las chicas necesitaban más ensayo. Así, de esta forma tan impensada, se grabo y publicó Philosophy of the World, en 1969, resultando, como era de imaginar, un fracaso absoluto debido, en parte, a que la compañía se quedó con el 90% de los ejemplares, pero, a la vez, posibilitando el nacimiento de un milagro. En nuestros días, un vinilo original ronda los 1000 dólares.

De hecho, para poder sufragar la grabación, Austin había invertido todos sus ahorros e incluso había pedido un préstamo. Todo era poco si de lo que se trataba era de registrar para la posteridad temas como “My Pal Foot Foot” (en recuerdo de una mascota extraviada), “It’s Halloween” (sobre esa festividad), una canción sobre dudas de amor juvenil, “What should I do?”, o la que acabaría dando título al disco, “Philosophy of the world”.

Grabado en una sola jornada de estudio, Philosophy of the World es un inclasificable, totalmente libre, original y personal que, desde su publicación en 1969, no ha dejado indiferente a nadie. Quizás el mérito de las hermanas Wiggin fue su inocencia, honestidad y su dadaísmo involuntario, fruto del sueño (o delirio) de Austin, su padre.

Mientras que algunos lo han calificado como el peor disco de la historia de la música, Kurt Cobain lo seleccionó como uno de sus cinco discos favoritos de todos los tiempos, y Frank Zappa dijo de ellas: “Son mejores que los Beatles”.

Philosophy ha seguido reeditándose por sellos multinacionales como RCA e independientes que también han publicado Shaggs’ Own Thing, un LP con temas inéditos de The Shaggs, cuyos miembros han continuado actuando de manera muy esporádica, participando en encuentros con fans y asistiendo a firmas de discos.

Leo Peirano