Memorias: Quo Vadis? y Graf Spee

Memorias de la revista Sólo Rock disparadas por las entrevistas realizadas a Quo Vadis? y Graf Spee en el año 1990.

Quo Vadis?

El rockportaje a Quo Vadis? lo concretamos en enero de 1990 en un pub que quedaba en la esquina de Florida y Maldonado, si mal no recuerdo. Armando todo para el toque de esa noche, nos recibieron Popo y Miguel Romano y Chacho Sarasola. Para esa época, Quo Vadis? ya tenía dos discos grabados y estaban pensando en el tercero.

Era una banda que contaba con músicos de primera línea, con mucha experiencia, que los diferenciaba de las demás bandas por el camino que ya tenían recorrido. Sonaban profesionales por su calidad como instrumentistas y por el soporte técnico que tenían a su alrededor. Además, ejercían de profesores enseñando a la generación siguiente.

El recuerdo que tengo de la entrevista es que fuimos recibidos con mucha calidez y con un entusiasmo que nos extrañó para gente con tanto recorrido musical. Los dos años y tres meses que tenía Sólo Rock para ese momento, representaban muy poco frente a la trayectoria de Quo Vadis? Sin embargo, la charla se desarrolló en un ambiente de atención y cordialidad, además de jocoso, mostrando la calidad de gente que teníamos adelante.

Los habíamos podido ver varias veces en vivo y teníamos claro que se encontraban en otro nivel musical. Defendieron su propuesta de rock desde varios puntos de vista, ya que algunos ojos desconfiados los miraban como ajenos al movimiento. La verdad era que en sus actuaciones en vivo quedaba claro que sabían lo que hacían, y lo hacían muy bien.

Luego de la entrevista, con quien tuve más trato fue con Miguel, quien supo darme clases de batería por un tiempo en el sótano de la calle Mercedes y Cuareim. Una persona fenomenal que supo enseñarme muy buenos piques, ayudándome a desarrollarme en algunas áreas nuevas de mi instrumento. Gran recuerdo por parte de ambos, hasta el día de hoy.

 

Graf Spee

Para el siguiente mes, le llegaba el turno a Graf Spee. Por suerte también tuve oportunidad de verlos varias veces en vivo. No recuerdo el primer lugar en que los vi, pero sí quedó grabado en mi memoria que me volaron la cabeza. Fue mi primer contacto con el thrash y puedo decir que me fue traído por uno de los mejores exponentes del momento en este país.

Una de las actuaciones que más recuerdo fue la del Circo de Montevideo, con gran despliegue escénico de la banda, donde el cartucho de dinamita del final despertó de la borrachera a los dos amigos que me acompañaban ese día.

Para el rockportaje nos trasladamos hasta donde la banda ensayaba, en las cercanías o en la misma calle Uruguayana, no recuerdo con precisión. Pudimos conversar con Víctor Rueda, Luis Linfa, Diego García y César Orengo con la claridad de visión que tenían las bandas de metal en ese momento, que los llevaba a apuntar al mercado internacional, que les brindaba las posibilidades que nuestro medio poco tenía y que se les eran negadas.

Una mítica banda hoy en día que entrevistamos un par de veces para nuestra revista, siendo este reportaje central un lujo que nos dimos para nuestro número 32.

Ariel Scarpa