Nico Barcia en La Trastienda (2019)

Una vez más, el vocalista del mítico grupo Chicos Eléctricos, Nico Barcia, se dio el gusto de revivir los temas de la banda junto a un grupo selecto de músicos amigos, dentro de los cuales desfilaron bateros originales de la banda. Más allá de las disputas internas y de las distintas consideraciones acerca de revivir o recordar o versionar a la banda en cuestión, pudimos disfrutar de un muy buen espectáculo de rock and roll. Y bueno, dejando consideraciones de lado… de eso se trata.

La turbulenta vida de Chicos Eléctricos sigue siendo tal cual hasta este 2019, 20 años después de su disolución. Esa característica que rodeó su trayectoria no podía dejar de estar presente en la previa a esta presentación, como tampoco puede dejar de ser parte de una banda que se precie de hacer buen rock and roll. Habría mucho para escribir sobre el tema, pero no es la intención de este artículo entrar en él. Me circunscribiré a comentar el show y su impacto.

Mucho y puro rock and roll. Creo que sería una frase que resume bastante bien lo que se pudo ver el viernes 18 de octubre en La Trastienda. Un show enérgico, con esa música que nos sacude y que inevitablemente nos tiene moviendo la cabeza continuamente. Ese rock visceral que se extraña no escuchar más seguido, esa energía que sólo esta música puede generar y transmitir. No hay palabras para reflejarlo, como toda expresión de arte, sólo se puede vivenciar.

El show fue largo, para el disfrute de todos los presentes. La banda debe haber tocado como 30 canciones, y es un mérito que en ningún momento se haya perdido la intensidad. Se pudo hacer un buen repaso a la discografía de Chicos Eléctricos, dando lugar a la gran mayoría de temas que seguramente todos queríamos escuchar. Hubo picos, naturalmente, a lo largo de todo el show, y quizás uno de los más altos fue la participación de Pedro Dalton en los dos temas en que intervino, que fueron dos explosiones.

Nico Barcia contó con la presencia permanente de Leroy Machado en la guitarra, haciendo un despliegue y un aporte notable, que permitió levantar el concierto con cada una de sus intervenciones. Recopado con lo que estaba haciendo, aparte de lo musical, aportó un despliegue físico propio de su juventud. En el bajo estuvo Nacho Echeverría, muy seguro en su rol y sabiendo perfectamente adónde iba el barco. Aparte de ser el sostén de cuatro cuerdas, sumó al igual que los otros músicos. Juan Chao dando palos a los parches, con la intensidad necesaria para cada momento, y cediendo su lugar a un desfile de ex bateros: Federico Fernández, Leo Manganelli y Gustavo Gómez, todos impecables en su ejecución y acompañamiento. Y Nico, el convocante, timonel de esta evocación que tuvo más que eso, tuvo rock and roll propio y suficiente como para salvar (una vez más) un gran desafío. Una gran entrega, que culminó sin camisa y envuelta su cabeza en un pañuelo.

No fueron los Chicos Eléctricos, no lo fueron y creo que tampoco quisieron serlo. El nombre del concierto fue Nico Barcia presenta: Chicos Eléctricos, y me parece que fue exactamente eso.

Ariel Scarpa