25 años de SUPERUNKNOWN

Algo también para festejar en los 8M…

Soundgarden, siempre fue una banda que intentó, y creo que consiguió, mantenerse aferrada a su estilo, ya que sus influencias estaban más próximas al Heavy Metal y el Hard Rock, con bandas como Led Zeppelin y Black Sabbath, y a pesar de momentáneos saltos a la fama, tanto de sus bandas coterráneas así como esporádicamente de ellos mismos, lograron marcar e imponer su estilo dentro de la movida GRUNGE de finales de los ’80 y que duró aproximadamente una década.

La banda liderada por Chris Cornell en voz y guitarra, más Kim Thayil en la otra guitarra, Ben Shepherd en el bajo y Matt Cameron en la batería iniciaron su periplo en 1984 en la ciudad de Seattle, Estado de Washington, USA. Aunque este no fue el roster de inicios de la banda, sí fue el que grabó el disco por el cual se conmemoran 25 años, siendo además los músicos que se mantuvieron hasta el final del grupo luego de la muerte de Chris Cornell en mayo de 2017.

La banda en pleno auge del GRUNGE lanzó el disco “Badmotorfinger” en el mes de octubre de 1991 pero el mismo fue opacado por los lanzamientos del NEVERMIND de Nirvana (septiembre de 1991) y el TEN de Pearl Jam (agosto de 1991), dos contendores muy duros de roer. De todas formas, ésta no iba a ser la obra cúlmine en la calidad artística de la banda, a pesar que Cornell alcanzaba su mejor momento en su timbre de voz. Pero este hecho, aportaría ese granito de arena para en un futuro cercano permitirle al grupo afirmarse dentro de la escena musical.

No sería hasta tres años después que adquirirían el merecido protagonismo con el lanzamiento el día 8 de marzo de 1994 del disco: SUPERUNKNOWN”.

La multi laureada placa poseía incluidos ciertos elementos que lo diferenciaban de sus competidores, a pesar de mantener la línea del estilo musical en boga de aquellos años. Así es que se introducen algunos temas con toques psicodélicos y con sonidos próximos a Oriente Medio e hindúes. De hecho Ben Shepherd nació en Japón y Kim Thayil es de origen hindú y uno de los miembros fundadores, Hiro Yamamoto, era japonés, por lo que la banda siempre estuvo abierta a estos sonidos.

El álbum arranca con Let Me Drown” lo que ya sugiere bastante, dado que hace referencia a alguien que lo ha perdido todo pero se conforma, siendo su música un hard rock con un constante riff de la guitara en tono desgarrador. My Wave” nos trae el sonido clásico de la banda, con guitarras claras y marcadas y cambios de ritmo constantes con notoria influencia de AC/DC en la forma de ejecutar las guitarras. “Fell on Black Days”, que más tarde saldría como single, tiene un tono triste y desalmado que cambia en ocasiones por gritos de desesperanza de Cornell, siendo su tópico, la forma cómo la vida puede pasar de ser estupenda a terrible por un determinado acontecimiento.

“Mailman” es intensa y pesada sonoramente, mientras que Superunknown vuelve a las raíces del grupo de sus primeras grabaciones, en una canción denunciando la ignorancia y la apatía por el conocimiento. En la desesperada “Head Down” cantada por Shephard, encontramos ese toque psicodélico con toques orientales que también hay en Half”.

Los dos grandes éxitos de la banda fueron Black Hole Sun” y “Spoonman”; respecto al primero de ellos, ambos guitarristas hacen sus punteos en forma magistral y Cornell entona su voz en armoniosa y cálida melodía. 25 años después continua vigente el tema con un Cornell que cada vez lo canta mejor. Respecto al segundo “hit”, éste es un single que se acerca más al viejo estilo de la banda, más próximo a los anteriores discos, y siendo dedicado a un artista callejero de Seattle que interpretaba canciones con un repertorio de cucharas, que a su vez, colaboró con ellos en la grabación y en el video de la canción.

“The Day I Tried to Live”, en la que la letra esta vez es un canto a olvidar la introspección y vivir la vida de forma abierta, Cornell pone en juego su voz con tonos altos y bajos donde claramente pasa con creces el examen. Al igual que 4th of July ambas canciones retoman el estilo denso, oscuro y psicodélico que la banda ofrece en esta placa, siendo por su parte, el tema Kickstand”, el único que rompe con el molde al ser un tema más rockero, con un ritmo más rápido (será por eso que dura apenas un minuto y medio) y tal vez este allí para cumplir con la función de ser el “manotón de ahogado” para que uno luego de escuchar los antecesores no pretenda hacerse el “peinado de escopeta” y pueda alcanzar el final del disco.

“Limo Wreck”, “Fresh Tendrils”, “Like Suicide” y “She Likes Surprises” son los restantes ejemplos de canciones turbias, con rasgos oscuros, psicodélicos, donde la mayoría de las letras tratan temas como el suicidio, la depresión y el abuso de drogas.

En general el disco tiene la característica de ser una obra que a pesar de ser un poco densa pero también intensa a la vez, paradójicamente es para escuchar tranquilo. Esto es un nuevo elemento para festejar en los 8M.

Tomás Cámara