A finales de los setenta y primeros ochenta, algunos punks mantuvieron contacto con grupos clandestinos, organizaciones armadas y comunas de fugitivos. Se había creado un ecosistema de ayuda, una solidaridad y apoyo mutuos en toda Europa, que funcionaba con naturalidad. Era relativamente sencillo. Se compartía un ideal, pero también una forma de vida. No se podía imaginar vivir de otra manera, al menos para aquella facción de entre los punks, airados y anárquicos, que pasaron de la retórica de las letras a la «Propaganda por el hecho».

La sala de espectáculos del Enjoy recibió a los Premios Graffiti de la música uruguaya en otra muestra de descentralización que ocurre desde hace un tiempo. 120 personas hicieron posible un show de sonido e imágenes de primera línea. Las autoridades Departamentales de Maldonado y del propio hotel se mostraron muy felices de recibir tal evento. El show dio inicio con Mariano Bermúdez, continuando con Clipper, Valsi y Gonzalo Castillo, Agustina Giovio, cerrando Dinamita Pereda y mucho rock. Una ceremonia en que el mainstream fue sorprendido gratamente por el under.

Da gusto saber que a pesar de que el mundo gira en una dirección que tal vez no sea la más adecuada, existen ocasiones, hechos y seres que intentan corregir ese tranco anodino, perjudicial y desviado. Retornan a la palestra mundial los muchachos de Georgia Thunderbolts con el mismo ánimo de siempre para impregnar rock y buenas vibras eléctricas a quienes estén dispuestos a pararse frente a ellos para recibir un sencillo momento de pleno goce.

“El periodismo musical consiste en gente que no sabe escribir, entrevistando a gente que no sabe hablar, para gente que no sabe leer”. Zappa hizo este comentario, en 1977, durante una entrevista con un redactor del periódico Toronto Star. Años después de esa lapidaria frase, la crítica musical comenzó un proceso de paulatina extinción. Actualmente, los únicos géneros periodísticos que se practican son la crítica y la entrevista. Prácticamente ha desaparecido la crónica y el artículo de investigación se transformó en un catálogo promocional discográfico, en un momento en donde los nuevos soportes tecnológicos han cambiado radicalmente el consumo musical junto a su calidad de sonido. Las sucesivas generaciones de nativos digitales (aquellos nacidos entre las nuevas tecnologías) no demandan ni siquiera los créditos de la música popular contemporánea, mucho menos una crítica.

Kontrol Aversivo es una banda de punk rock uruguaya independiente y autogestionada de la ciudad de Maldonado formada en 2020. Integrada actualmente por Juan “Caco” Pérez (voz), Emilio Luissi (bajo y coros), Michel Castillo (batería), Hugo “Baki” Bakalian (guitarra) y Santiago Moreira (guitarra y coros). La banda se caracteriza por su uso autónomo y sofisticado del estilo; tiene como base el punk rock y elementos hardcore así como también notas de rock and roll. En sus canciones de espíritu subversivo pretenden hacer del mensaje inteligente y profundo un nexo de cohesión entre la música y la reflexión.

Existe un hecho traumático en la infancia de Renzo Teflón que no sólo marcó su vida, sino también su carrera musical. Resulta que en los convulsionados años sesenta explotó una bomba en la casa ubicada en Ellauri esquina Zudáñez, pleno corazón de Pocitos, donde vivía con sus padres y su hermano menor. Como consecuencia, la enorme puerta de entrada quedó destrozada junto a la mampostería de yeso y absolutamente todos los vidrios de la vivienda. Antes, en la misma zona, le había tocado el turno a la familia Buquet por triplicado, mientras que los Arocena lo habían padecido en dos ocasiones. El hecho fue atribuido a grupos paramilitares debido al vínculo del padre de Renzo con el MLN-Tupamaros. Pero lo peor aún no había llegado.