El recientemente publicado Anthology 4 de The Beatles, nostalgia mediante, se transformó en un nuevo argumento para aquellos que suscribimos a la teoría “Paul está muerto”. Las principales diferencias en la voz de Paul McCartney registradas al hablar y cantar en las tomas de varias canciones incluidas en el Anthology 4 (al igual que en las tres entregas anteriores) son una evidencia más de que existe un antes y un después de 1966.

2025 ya es historia y muchos de los discos que me acompañaron este año son también historia, una historia siempre accesible para todo aquel curioso de escuchar, de tomarse el tiempo para investigar, una historia que abre infinitas puertas a infinitos mundos sonoros. Como en cada una de mis listas anuales hay viejos lobos conocidos, músicos que van dejando la carga de ser promesas y por supuesto nuevos descubrimientos. Seguramente (es un hecho) que en este resumen de mis favoritos del año no encontraran fenómenos masivos, cosa que no es a propósito, pero la verdad, a medida que pasan los años el mainstream se ha transformado en un monstruo segregador de vejetes como yo, y para serles sincero, puedo vivir perfectamente en el nicho que se me asigne.

Cada diciembre llegan dos acontecimientos que alteran la pasividad montevideana: La Bajada y el Wrapped de Spotify, rituales colectivos tan inevitables como patéticos que nos recuerdan quiénes somos. A La Bajada ya le dediqué una columna entera por lo que en esta oportunidad me centraré en el Wrapped, resumen que Spotify ofrece a cada usuario con sus canciones más escuchadas del año, datos y conclusiones por doquier.

No el vacío físico cuántico, el interestelar que de hecho según las emanaciones de gases u ondas electromagnéticas tampoco lo es. ¿Es el “Bolsón de Higgins” el centro de un vacío desde donde se disparan los demás elementos? Desde tiempos pre socráticos lo hemos estando considerando. En relación al “espacio”, al entorno vulnerable que nos rodea poblado de habitáculos, ornamentaciones, elementos naturales o artificiales, ¿ese espacio ha sido o es “nuestro vacío” a reformular? ¿Y nuestro vacío emocional, el psicológico, el que suma perdidas y recuerdos cuando estos también se vuelven vulnerables, confusos, tergiversados? ¿Es esa partícula de Dios el vacío mismo, la oscuridad absoluta del agujero negro que se traga la luz y de tan acumulativo se transforma en nada?

Esta mañana desperté con una noticia, una de esas noticias abruptas, inesperadas y que duelen, que duelen como si se tratara de un familiar. El portador era mi amigo y compañero de radio, el Gallego Mondelo. El mensaje el WhatsApp era un escueto “se murió Robe, Niko, ¿te enteraste?”. Me caló el alma, y lo único que pude responderle fue un “no jodas”.

El sábado 29 de noviembre, se lleva adelante una nueva edición de Canción Solidaria. Como es habitual no se cobra entrada, sino que se pide llevar alimentos no perecederos o juguetes para asistir y colaborar con un comedor infantil que está en el Cerrito de la Victoria. La música al servicio de la solidaridad y la toma de conciencia para dar una mano a quien lo necesita. Esta ocasión tiene un toque diferente, ya que, además de la presencia de un músico nacional, Mateo Braga (que estará presentando su disco Telarañas Eran Las De Antes), por primera vez participará un músico inglés: Marty Willson-Piper.

ESCRIBIR SOBRE LA NADA

Supongo que es lo que hago aquí, en estas columnas de soporte blanquecino, de luz tenue, apaciguada por el contraluz permeable del cristal de las gafas. Escribir extrañas diatribas, o no tanto, o tan sólo estúpidas, inoportunas, fuera del lugar propicio, en caso de haberlo. Escribir por el sólo hecho de hacerlo ante la presencia de tanto manager comunitario, de tanto emprendedor o emprendedora, doctorados, licenciados y licenciadas en artes mágicas, magister en teorías culinarias, publicistas de post grados electorales, ingenieros de la sodomía acústica, hechiceros de los dialectos transgéneros, curadores de versículos transcriptos sobre papel celofán.

Me tienen las pelotas por el piso con las etiquetas. En cada puto rincón, en cada charla, te exigen que te pongas una camiseta. Te tiran un formulario imaginario y tenés que marcar la casilla: ¿izquierda o derecha? ¿democracia o mano dura? ¿Estado o mercado? Y si dudás, sos un tibio, un traidor o un boludo que no entiende nada. Y en el medio, siempre la misma pregunta pelotuda: ¿el arte, el rock, tiene que ser de izquierda?