El asfalto de 18 de Julio brillaba bajo un cielo nublado cuando me bajé del 103 en la Plaza Independencia. Viernes, ocho de la noche, otoño. Cerré mi chaqueta y me di un saque de aire tormentoso y Montevideano bajo las puertas de la ciudadela.
La Escollera y La Gaviota
en








