
El ska es uno de los géneros musicales más influyentes desde su surgimiento en los barrios de Kingston (Jamaica) a finales de los años ’50. El país estaba en plena transición política hacia la independencia del Reino Unido en 1962, y la música reflejaba el optimismo y los desafíos de esta nueva era. Los músicos jamaicanos comenzaron a mezclar el jazz, el r&b y el mento, un estilo folclórico local, para crear un sonido único que sería conocido como ska.
Se distingue por su ritmo acelerado («upbeat»), marcado por guitarras y pianos que enfatizan los tiempos débiles de cada compás, junto con secciones de viento que aportan un toque distintivo.
Dentro de los artistas principales podemos mencionar a:
- The Skatalites: Considerados los fundadores del ska (banda de estudio formada por algunos de los mejores músicos de Jamaica, incluyendo a Don Drummond, Tommy McCook y Roland Alphonso. Grabaron muchos de los temas más icónicos del género)
- Prince Buster: Es uno de los nombres clave en el desarrollo del ska. Canciones como «Madness» y «One step beyond» se convirtieron en himnos del género.
- Desmond Dekker: Una de las primeras estrellas internacionales del ska y el rocksteady, con éxitos como «Israelites» que ganaron reconocimiento fuera de Jamaica.
A mediados de los ’60, el ritmo del ska comenzó a ralentizarse, y el género evolucionó hacia lo que se conoció como rocksteady. Este nuevo estilo reflejaba un estado de ánimo más relajado, influido por el creciente calor de los veranos jamaicanos y la necesidad de los músicos de crear un ritmo más suave y melódico.
Durante esta época, bandas como The Heptones y The Paragons florecieron, marcando la transición del ska al reggae, que dominaría la música jamaicana en los años venideros.
El renacer inglés: Two Tone
En el corazón industrial de Coventry, a fines de los años setenta, el ska renació con otro pulso: el del Two Tone. Más que un género, fue un movimiento cultural y social: una respuesta musical contra el racismo, el desempleo y la segregación, en una Inglaterra tensa bajo el gobierno de Thatcher. Sellos independientes como 2 Tone Records (fundado por Jerry Dammers de The Specials) y bandas como Madness, The Selecter, The Beat o The Specials mezclaron ska, punk y reggae con una actitud callejera y militante.
El logo en blanco y negro, los trajes, los sombreros pork pie y los cuadros ajedrezados se convirtieron en un símbolo de unidad racial y rebelión juvenil. Two Tone fue más que música: fue una declaración política con ritmo.

En ese contexto surgió una figura que definió el espíritu del movimiento: Pauline Black, líder de The Selecter. Su presencia magnética y su voz inconfundible (una mezcla de dulzura y desafío) dieron al Two Tone una dimensión única. Más que una cantante, Pauline fue y sigue siendo una narradora de su tiempo: una mujer negra en un mundo musical dominado por hombres blancos, una artista que convirtió cada canción en un manifiesto de identidad y dignidad.
Su historia es la de alguien que transformó las adversidades en arte, y su testimonio, a través de las décadas, conserva la misma lucidez que en los días en que “On my radio” o “Too much pressure” agitaban las pistas y las conciencias.
Conversar con Pauline Black es escuchar la historia viva del Two Tone contada desde el alma. Con una serenidad admirable, responde con la misma inteligencia, ironía y elegancia que la convirtieron en un ícono.
Gonzalo: Mirando hacia finales de los setenta, ¿qué crees que hizo que el movimiento Two Tone fuera tan único en comparación con otras escenas musicales británicas de esa época?
Pauline: En 1979, el 2-Tone era una brillante idea esperando hacerse realidad. Fue un faro de luz que atrajo a muchos jóvenes negros de clase trabajadora como yo, con su ética antirracista y antisexista, ideales que aún hoy siguen brillando intensamente. Coventry, con su larga historia de paz y reconciliación, era un hogar natural para un movimiento así. La mayoría de los británicos negros de aquella era del 2-Tone y todavía guardan con cariño esos ideales de amor y unidad en el corazón, junto a muchas otras personas marginadas, desfavorecidas y políticamente conscientes de todo el mundo. En Gran Bretaña, la narrativa del 2-Tone (a través de sucesivas olas de inmigración desde finales de los cincuenta) se ha transformado ahora en una narrativa multicultural. De algún modo, la dureza del blanco y negro ya no encaja con los matices multicolores de la nación en este nuevo milenio. Del mismo modo que los géneros masculino y femenino ya no cuentan toda la historia de la narrativa sexual de la sociedad. Pero, como en la portada del álbum Too Much Pressure de The Selecter, todavía hay “demasiada presión” para muchos jóvenes en la sociedad actual (y aún más si sos una persona de color).
Gonzalo: ¿Cómo viviste personalmente la mezcla de músicos negros y blancos trabajando juntos en una época en la que las tensiones raciales aún eran muy visibles en el Reino Unido?
Pauline: Trabajar con músicos de todo el espectro racial en 1979 tuvo sus desafíos. Todas las personas están influenciadas por la propaganda y las actitudes sociales que conforman su herencia cultural. Pero, durante un breve período de tiempo, a fines de los ’70 y comienzos de los ’80, la juventud negra y blanca encontró una solidaridad en las ideas que sustentaban la música 2-Tone, y eso prosperó, haciendo avanzar la conversación sobre la identidad racial.

Gonzalo: Las letras de The Selecter solían tener mensajes sociales y políticos muy fuertes. ¿Creés que la música sigue teniendo ese poder de provocar cambios hoy?
Pauline: Siempre existe música con conciencia política en cualquier época; simplemente hay que buscarla. No suele encontrarse en las listas de éxitos.
Gonzalo: ¿Qué recuerdos te vienen a la mente de aquellas primeras giras Two Tone, compartiendo escenario con bandas como The Specials o Madness?
Pauline: Mucho sudor, caos y escenarios repletos de gente; generalmente los miembros del público invadían el escenario, bailaban skanking con vos y cantaban sus canciones favoritas. Es un milagro que los escenarios no se vinieran abajo con tanto peso.
Gonzalo: Two Tone no era sólo música, también estilo e identidad. ¿Qué importancia tenía la imagen y la moda en el mensaje que el movimiento proyectaba?
Pauline: La iconografía en blanco y negro lo resumía todo. La figura caricaturesca de Walt Jabsco era fácil de copiar. El estilo, la moda y la música están entrelazados y deben tomarse en serio. La era 2-Tone ponía mucho énfasis en el estilo: el traje tónico, los pantalones sta-press, la camisa abotonada, la camiseta Fred Perry, los mocasines, los zapatos o botas Dr. Martens, los calcetines visibles entre el zapato y el pantalón, el sombrero trilby o pork-pie. La tercera ola del ska fue menos interesante: los pantalones cortos y las camisetas holgadas nunca estuvieron en el repertorio.
Gonzalo: Como una de las pocas mujeres al frente de una banda importante dentro de la escena, ¿qué desafíos enfrentaste y cómo los superaste?
Pauline: Siempre di tanto como recibí. No era un lugar para tímidas ni para flores decorativas. Las habilidades de boxeo siempre resultaban útiles (ja ja) y, si eso no funcionaba, usaba palabras largas al responder preguntas. Eso siempre desconcertaba al músico promedio.
Gonzalo: ¿Te sentiste apoyada o subestimada por tus colegas hombres y por los medios en aquel momento?
Pauline: Subestimada todo el tiempo: por mis compañeros de banda, por los medios y por los sectores más de derecha del público. ¡Tuve que luchar por mi derecho a fiestaaaaar!
Gonzalo: A lo largo de los años, ¿cómo ha evolucionado tu perspectiva sobre el género y la representación en la música, especialmente dentro del ska y el punk?
Pauline: Hoy hay muchas más mujeres músicas en las bandas. Eso tiene que ser algo saludable para el movimiento.

Gonzalo: Esta foto de 1980 te muestra junto a Chrissie Hynde, Debbie Harry, Poly Styrene, Viv Albertine y Siouxsie Sioux: todas mujeres fuertes y creativas con visiones muy distintas. ¿Recordás el contexto en que fue tomada y lo que significó estar juntas en ese momento tan especial de la música británica?
Pauline: Debbie Harry decidió organizar una “fiesta del té para damas” e invitarnos a todas a una sesión de fotos para el New Musical Express (NME). Fue una historia de portada, y todas aparecimos en la tapa del periódico. Tuvo lugar en un hotel de Sloane Street, en Knightsbridge, Londres. Chris Stein también estaba allí tomando fotos, además del fotógrafo Michael Putland, quien hizo la foto para el periódico. Fue el 1° de agosto de 1980. Desde entonces se ha convertido en una imagen icónica de la escena punk y new wave. Fue divertido conocer a todas las chicas involucradas, pero me identifiqué más con Poly Styrene, de X-Ray Spex.
Gonzalo Pedraja: Al mirar esa imagen hoy, ¿qué pensás o sentís sobre el papel de las mujeres en la escena musical de entonces y de ahora?
Pauline: Todavía tenemos que pelear para que se nos reconozca por nuestra producción artística y no sólo por nuestra juventud, moda o elección de peinado.
Gonzalo: Si tuvieras que describir el legado del Two Tone para las generaciones actuales (en lo musical, social o cultural), ¿cómo lo harías?
Pauline: Nuestro ideal antirracista y antisexista sigue siendo admirado hoy, 45 años después, en todo el mundo. Debimos haber hecho algo bien. La idea del 2-Tone, celebrar aquello que nos une en lugar de lo que nos divide, es un mensaje muy necesario hoy, en medio de la absurda división que pasa por pensamiento político o ideología en el mundo actual.

Gonzalo: ¿Qué te sigue inspirando a seguir actuando y creando después de tantas décadas?
Pauline: El mundo necesita un antídoto contra la política odiosa y corrosiva del trumpismo.
Gonzalo: Mirando hoy tu vida y tu carrera, ¿qué consejo le darías a la joven Pauline de los comienzos, si la tuvieras frente a ti?
Pauline: Confía en tu instinto.
Gonzalo Pedraja

