Oración Americana

Cinco años después de que los tres miembros sobrevivientes de The Doors decidieran separarse, volvieron a reunirse para desenterrar las últimas grabaciones inéditas de Jim Morrison, orinar sobre ellas y lanzarlas al mercado para poder exprimir aún más a su viejo amigo.

Jim grabó varias piezas de poesía recitada entre 1969 y 1970. Es así como en 1971, poco antes de su muerte, se contactó con el famoso compositor argentino-estadounidense Lalo Schifrin, con la intención de convertirlas en música de culto. Las líneas vocales que Morrison grabó no estaban pensadas para compartirlas con el resto de los integrantes de los Doors. Este álbum, producido por sus ex-compañeros, desvirtúa por completo la idea original, incorporando los recitados de Morrison, añadiendo instrumentales de blues fuera de lugar y creando una atmósfera espantosa en ciertos momentos, además de efectos de sonido detestables para destruir al máximo la memoria de uno de los mejores letristas de todos los tiempos.

Este álbum no debería existir. Si realmente creían necesario publicar estas piezas habladas, deberían haber contactado con Schifrin para poder hacer el álbum que Morrison, probablemente, habría soñado.

Aun así, es un álbum que vale la pena escuchar gracias a los textos premonitorios de Morrison. Claro, es desagradable pensar que los tres ex-compañeros siguieron trabajando bajo un nombre de banda que es sinónimo de Jim, incluso después de su muerte, y que cuando quisieron unos pesos más, simplemente lo revivieron rascando las bóvedas y encontrando las pistas de voz que dejó. Destruye por completo la intención primaria de las grabaciones, y suena fuera de tono. Se nota que estas grabaciones no estaban pensadas para un álbum de blues rock. Suenan demasiado raras con esta instrumentación, y eso hace que el álbum sea aburrido y molesto.

Como si fuera poco, incluyen una versión en directo de “Roadhouse blues” que nada tiene que hacer en un álbum como éste. Seguro que si Morrison hubiera conseguido lo que quería con sus propias grabaciones, habría sido un muy buen álbum. Incluso si no supieras que este no es el uso previsto de los recitados, estoy seguro que no disfrutarías este disco. En este álbum sólo se destacan los textos y poca cosa más. Son sólo un grupo de profanadores de tumbas haciendo lo que pueden para conseguir unas últimas monedas.

La verdad es que no estoy en contra de los lanzamientos póstumos cuando se hacen bien. ¿Esto? Esto no está bien hecho.

Lic. Hugo Gutiérrez