El azar quiso que aquella tarde previa al fin de semana largo de Carnaval terminara atendiendo, en el primer piso de Impasa, a Mario Benedetti. Por ese entonces, me desempeñaba como fisioterapeuta de policlínica, pero ese día, debido a la falta de pacientes en la misma, la supervisora del servicio me asignó el tratamiento fisioterápico de Mario, a quien le estaban por dar el alta. Es en esa habitación que conozco a Ariel Silva, su fiel y eficiente secretario. Justamente, es por intermedio de Ariel que, años después, me hago cargo de la rehabilitación de Guillermo Chifflet, quien estaba limitado en sus movimientos. La debilidad muscular, consecuencia de una prótesis de cadera, su avanzada edad y sus 1,95 de altura, lo tenían aislado en un apartamento, lejos de su activa vida social.

No hay forma que el sonido de Abril 28 no impacte. Gran despliegue de potencia para sostener la propuesta de la banda, que está llena de excelentes ideas e interpretaciones. Su recientemente editado disco, Segundos De Nadie, es una buena excusa para conocer a Abril 28 y dejarse arrollar por su furia.