A mediados de la década de los 80’s y una vez acabada la dictadura militar, dos amigos del Liceo Zorrilla, Daniel y Leonardo, decidieron armar un grupo musical. A ellos se les sumó Edgardo, que había sido baterista de la banda Ácido. En sus comienzos conforman una banda con influencias del heavy y con una fuerte dosis de pop, pero cambiarían sustancialmente con la integración del tecladista Eduardo Gómez, al que conocieron en la grabación de un jingle que nunca salió. Gómez incorporo en la banda un sonido especial con su sintetizador monofónico y, finalmente, conformaron un cuarteto. El nombre Zero lo propuso Edgardo y viene de los Kamikazes japoneses.

El trabajo de difusión del rock nacional es arduo y se sostiene en esfuerzos individuales o colectivos de gente de dentro del movimiento. Dentro de ese grupo, quienes tienen programas de radio, asumen la grata tarea de pasar música, charlar con músicos y difundir actividades. Con esta serie de artículos denominada Programas Radiales De Apoyo Al Rock Nacional, es nuestro interés sumar la iniciativa de dar a conocer y profundizar el meritorio trabajo de estos colegas. Hoy responde a nuestras preguntas Pablo Techeira, de Abriendo Cabezas.

En el día de ayer quedó inaugurada la exposición fotográfica de Marcel Loustau sobre Cadáveres Ilustres. La muestra es un exhaustivo resumen de la extensa carrera de la banda precedido de una selección entre miles de fotografías obtenidas a lo largo de las décadas. En el resultado se puede apreciar el cuidado y cariño puesto no sólo en las fotos sino en el proceso de seguimiento de la banda que realizó el fotógrafo.

Llega al público la última producción de Moabit Films: el documental Rock Salvaje sobre la banda nacional Cross. Habiendo producido Rock & Roll Actitud previamente, Moabit Films ahora nos propone acercarnos a Cross desde una misma óptica. La historia está perfectamente contada intercalando partes de shows en vivo con ensayos, entrevistas con los músicos y amigos, y escenas íntimas de backstage y de dentro de los propios ensayos.

Originalmente siendo concebido como un musical de Broadway por Richard O’Brien en 1973, para dos años después haber sido adaptado al cine por Jim Sharman, The Rocky Horror Picture Show es indiscutiblemente la obra que más rinde honor a la etiqueta de “película de culto”. Hasta el día de hoy ningún filme ha estado ni siquiera cerca de igualar el fenómeno internacional que fue (y sigue siendo) este musical. El show de terror de Rocky no tardó prácticamente nada en convertirse en el clásico que conocemos hoy en día.

Todos dicen haber asistido al show de Mano Negra, el 27 de junio de 1992, en la Estación Central de AFE (gira en la que también visitaron Venezuela, Colombia, República Dominicana, Brasil y Argentina). Yo no. Esa gélida noche de sábado estuve presente en un galpón de la Rural del Prado, disfrutando de un demencial y accidentado toque de Los Chicos Eléctricos. La pachanga nunca fue de mi agrado. Mientras en la Estación de AFE, el cantante francés Manu Chao, de torso desnudo, golpeaba el micrófono sobre su pecho emulando un bombo, en la Rural, Andy Adler le mostraba su región anatómica donde el sol no brilla, al sonidista.