2025 ya es historia y muchos de los discos que me acompañaron este año son también historia, una historia siempre accesible para todo aquel curioso de escuchar, de tomarse el tiempo para investigar, una historia que abre infinitas puertas a infinitos mundos sonoros. Como en cada una de mis listas anuales hay viejos lobos conocidos, músicos que van dejando la carga de ser promesas y por supuesto nuevos descubrimientos. Seguramente (es un hecho) que en este resumen de mis favoritos del año no encontraran fenómenos masivos, cosa que no es a propósito, pero la verdad, a medida que pasan los años el mainstream se ha transformado en un monstruo segregador de vejetes como yo, y para serles sincero, puedo vivir perfectamente en el nicho que se me asigne.