Hace poco más de un mes de iniciado este artículo la escena musical se ha visto sacudida con una noticia, que si bien a muchos no les ha sorprendido, causó impacto en una parte importante de una generación que esperaba ávida por esa confirmación. Más precisamente a 30 años de su memorable debut discográfico, la banda británica Oasis anunciaba de manera oficial en sus redes que retornaría a los escenarios luego de 15 años desde su separación, o mejor dicho, de la ruptura entre sus dos miembros “estables” y fundadores, los hermanos Noel y Liam Gallagher.

En marzo de 1989, con cuatro discos de estudio sobre sus hombros y más de seis años de carrera, Los Estómagos son convocados a la quinta edición del Chateau Rock, festival señero de la Argentina con enorme repercusión a nivel Latinoamericano, donde habían tocado bandas icónicas de la Argentina como Virus, Sumo o los mismísimos Soda Stereo. Este Festival históricamente recoge fondos para el desarrollo de las escuelas de la zona y ayuda a niños desprotegidos, siendo organizado por la Municipalidad de la Ciudad de Córdoba.

Los sábados de enero, desde temprano en la mañana, el viejo cachilo con parlante en techo, promocionaba el baile del Club de Pesca por las polvorientas calles de Cuchilla Alta y aledaños. Ítalo Colafranceschi contrataba el servicio del veterano Franco, uno de los lugareños más antiguos de toda la Costa de Oro, aún más viejo que su Ford T. Recién comenzaba San 1985; el Partido Colorado, con Sanguinetti a la cabeza, había ganado las elecciones de noviembre del ’84 y se esperaba con ansias el retorno democrático tutelado.

En el vasto universo del rock, la música ha sido más que una forma de entretenimiento; ha servido como un altavoz para la resistencia y la reflexión durante épocas de opresión. Si bien el rock uruguayo dejó una marca indeleble durante la dictadura militar de los años ’70, es crucial reconocer cómo la situación actual en Venezuela refleja ecos de ese pasado oscuro, aunque con desafíos contemporáneos.

La amistad entre David Bowie e Iggy Pop fue harto conocida por todos y seguramente, una de las más entrañables de toda la historia del rock. Bowie había sido un gran admirador, desde fines de la década del sesenta, coleccionando discos de The Stooges y escuchando cientos de historias salvajes sobre las locas presentaciones en vivo de Iggy Pop. Para 1975, Iggy estaba totalmente metido en la heroína y su fuerza de voluntad se había agotado. Pero aun así, tuvo la suficiente lucidez para internarse en una clínica e intentar sobrevivir. Incluso antes de que se hicieran amigos cercanos, Bowie fue influenciado por Iggy. El nombre de la creación más famosa de Bowie, Ziggy Stardust, fue una bastardización del primer nombre de Pop. Elementos del estilo errático de Pop alimentaron al personaje, pero incluso después de que Bowie hubiera matado a Ziggy, todavía estaba canalizando el estilo único en el que Pop había sido pionero. Así que cuando Bowie escuchó que Iggy estaba en un pabellón psiquiátrico no dudó un instante en sacarlo.

La banda se forma en 1986 para acompañar inicialmente a Fernando Cabrera en las presentaciones de su disco Buzos Azules, pero su disco debut llega en 1988. El nombre de la banda fue propuesto por Jorge Galemire y apuntaron a un pop rock sofisticado.
Estuvieron integrados por gente muy experiente dentro de la música uruguaya, que se movía en distintos estilos y que volcaron en este trabajo su veta más rockera.