La amistad entre David Bowie e Iggy Pop fue harto conocida por todos y seguramente, una de las más entrañables de toda la historia del rock. Bowie había sido un gran admirador, desde fines de la década del sesenta, coleccionando discos de The Stooges y escuchando cientos de historias salvajes sobre las locas presentaciones en vivo de Iggy Pop. Para 1975, Iggy estaba totalmente metido en la heroína y su fuerza de voluntad se había agotado. Pero aun así, tuvo la suficiente lucidez para internarse en una clínica e intentar sobrevivir. Incluso antes de que se hicieran amigos cercanos, Bowie fue influenciado por Iggy. El nombre de la creación más famosa de Bowie, Ziggy Stardust, fue una bastardización del primer nombre de Pop. Elementos del estilo errático de Pop alimentaron al personaje, pero incluso después de que Bowie hubiera matado a Ziggy, todavía estaba canalizando el estilo único en el que Pop había sido pionero. Así que cuando Bowie escuchó que Iggy estaba en un pabellón psiquiátrico no dudó un instante en sacarlo.