El recientemente publicado Anthology 4 de The Beatles, nostalgia mediante, se transformó en un nuevo argumento para aquellos que suscribimos a la teoría “Paul está muerto”. Las principales diferencias en la voz de Paul McCartney registradas al hablar y cantar en las tomas de varias canciones incluidas en el Anthology 4 (al igual que en las tres entregas anteriores) son una evidencia más de que existe un antes y un después de 1966.

Cada diciembre llegan dos acontecimientos que alteran la pasividad montevideana: La Bajada y el Wrapped de Spotify, rituales colectivos tan inevitables como patéticos que nos recuerdan quiénes somos. A La Bajada ya le dediqué una columna entera por lo que en esta oportunidad me centraré en el Wrapped, resumen que Spotify ofrece a cada usuario con sus canciones más escuchadas del año, datos y conclusiones por doquier.

No el vacío físico cuántico, el interestelar que de hecho según las emanaciones de gases u ondas electromagnéticas tampoco lo es. ¿Es el “Bolsón de Higgins” el centro de un vacío desde donde se disparan los demás elementos? Desde tiempos pre socráticos lo hemos estando considerando. En relación al “espacio”, al entorno vulnerable que nos rodea poblado de habitáculos, ornamentaciones, elementos naturales o artificiales, ¿ese espacio ha sido o es “nuestro vacío” a reformular? ¿Y nuestro vacío emocional, el psicológico, el que suma perdidas y recuerdos cuando estos también se vuelven vulnerables, confusos, tergiversados? ¿Es esa partícula de Dios el vacío mismo, la oscuridad absoluta del agujero negro que se traga la luz y de tan acumulativo se transforma en nada?

Esta mañana desperté con una noticia, una de esas noticias abruptas, inesperadas y que duelen, que duelen como si se tratara de un familiar. El portador era mi amigo y compañero de radio, el Gallego Mondelo. El mensaje el WhatsApp era un escueto “se murió Robe, Niko, ¿te enteraste?”. Me caló el alma, y lo único que pude responderle fue un “no jodas”.

Marty Willson-Piper es un músico inglés, miembro fundador e integrante por una treintena de años de la banda australiana The Church. A esa obra hay que sumarle su trabajo con All About Eve y The Saints, su carrera solista y de productor, para gente como Tom Verlaine. También sus proyectos en conjunto, como los trabajos que realizó en 2021 con Niko Röhlcke, en la banda Moat, el disco se llama Poison Stream, o en 2023 con Craig Douglas Miller, que armaron un dúo llamado Blueburst y editaron el disco Significance.

ESCRIBIR SOBRE LA NADA

Supongo que es lo que hago aquí, en estas columnas de soporte blanquecino, de luz tenue, apaciguada por el contraluz permeable del cristal de las gafas. Escribir extrañas diatribas, o no tanto, o tan sólo estúpidas, inoportunas, fuera del lugar propicio, en caso de haberlo. Escribir por el sólo hecho de hacerlo ante la presencia de tanto manager comunitario, de tanto emprendedor o emprendedora, doctorados, licenciados y licenciadas en artes mágicas, magister en teorías culinarias, publicistas de post grados electorales, ingenieros de la sodomía acústica, hechiceros de los dialectos transgéneros, curadores de versículos transcriptos sobre papel celofán.

Me tienen las pelotas por el piso con las etiquetas. En cada puto rincón, en cada charla, te exigen que te pongas una camiseta. Te tiran un formulario imaginario y tenés que marcar la casilla: ¿izquierda o derecha? ¿democracia o mano dura? ¿Estado o mercado? Y si dudás, sos un tibio, un traidor o un boludo que no entiende nada. Y en el medio, siempre la misma pregunta pelotuda: ¿el arte, el rock, tiene que ser de izquierda?