Mayhem hizo su segunda visita al Uruguay en esta gira de celebración de los 40 años de vida, donde paradójicamente lo que muchas veces lo que los ha rodeado ha sido la muerte. Con su gira del 40 Aniversario de Pure Fucking Chaos, la banda icónica del black metal noruego y desde hace años como estandartes en la escena mundial, vinieron a oscurecer aún más la noche montevideana con sus letras, canciones escalofriantes y alaridos espeluznantes sin ningún movimiento sexy de caderas al ritmo de la música.

Ayer viernes se dio la primera de las dos presentaciones oficiales que la productora KurtCo tiene planeadas para este fin de semana. Un muy buen arranque para su responsable, Richard Biassini, un veterano de las huestes del rock nacional y un entendido en la materia. Retro Alcance, Inefable y Johnny Moon fueron las bandas encargadas de ponerle música al evento, cumpliendo a la perfección con su misión.

Marty Willson-Piper es un músico inglés, miembro fundador e integrante por una treintena de años de la banda australiana The Church. A esa obra hay que sumarle su trabajo con All About Eve y The Saints, su carrera solista y de productor, para gente como Tom Verlaine. También sus proyectos en conjunto, como los trabajos que realizó en 2021 con Niko Röhlcke, en la banda Moat, el disco se llama Poison Stream, o en 2023 con Craig Douglas Miller, que armaron un dúo llamado Blueburst y editaron el disco Significance.

El septeto de rock The Jackets llevó adelante la presentación de su disco Algunas Historias en la Sala Blanca Podestá de AGADU la noche del 7 de noviembre. La actuación estuvo plagada de excelentes momentos por el despliegue que la banda hizo sobre el escenario y la conexión que lograron con su público. Un gran espectáculo que demostró el excelente momento por el que pasa The Jackets.

Los Invasores celebraron 40 años de su nacimiento en un hermoso espacio como lo es La Casa de Máximo: amplio, con varios ambientes integrados y una excelente sala de recitales. Un gran marco de público -mezcla de viejos y nuevos fans, jóvenes y adultos- se reunió para disfrutar de ambas bandas en una noche cargada de música, reencuentros y amistad.

La veraniega noche del viernes 10 de octubre era una invitación más para salir a ver espectáculos de rock. El show que Nameless daría en el Planetario estaba agotado hacía varios días y se había generado una importante lista de espera. La importancia de la banda a nivel local, la propuesta de un concierto acústico en un lugar tan particular como el Planetario y una entrada gratuita, era una suma de características destacadas a la que difícilmente uno se pudiera resistir.