No el vacío físico cuántico, el interestelar que de hecho según las emanaciones de gases u ondas electromagnéticas tampoco lo es. ¿Es el “Bolsón de Higgins” el centro de un vacío desde donde se disparan los demás elementos? Desde tiempos pre socráticos lo hemos estando considerando. En relación al “espacio”, al entorno vulnerable que nos rodea poblado de habitáculos, ornamentaciones, elementos naturales o artificiales, ¿ese espacio ha sido o es “nuestro vacío” a reformular? ¿Y nuestro vacío emocional, el psicológico, el que suma perdidas y recuerdos cuando estos también se vuelven vulnerables, confusos, tergiversados? ¿Es esa partícula de Dios el vacío mismo, la oscuridad absoluta del agujero negro que se traga la luz y de tan acumulativo se transforma en nada?

Esta mañana desperté con una noticia, una de esas noticias abruptas, inesperadas y que duelen, que duelen como si se tratara de un familiar. El portador era mi amigo y compañero de radio, el Gallego Mondelo. El mensaje el WhatsApp era un escueto “se murió Robe, Niko, ¿te enteraste?”. Me caló el alma, y lo único que pude responderle fue un “no jodas”.

El sábado 29 de noviembre, se lleva adelante una nueva edición de Canción Solidaria. Como es habitual no se cobra entrada, sino que se pide llevar alimentos no perecederos o juguetes para asistir y colaborar con un comedor infantil que está en el Cerrito de la Victoria. La música al servicio de la solidaridad y la toma de conciencia para dar una mano a quien lo necesita. Esta ocasión tiene un toque diferente, ya que, además de la presencia de un músico nacional, Mateo Braga (que estará presentando su disco Telarañas Eran Las De Antes), por primera vez participará un músico inglés: Marty Willson-Piper.

ESCRIBIR SOBRE LA NADA

Supongo que es lo que hago aquí, en estas columnas de soporte blanquecino, de luz tenue, apaciguada por el contraluz permeable del cristal de las gafas. Escribir extrañas diatribas, o no tanto, o tan sólo estúpidas, inoportunas, fuera del lugar propicio, en caso de haberlo. Escribir por el sólo hecho de hacerlo ante la presencia de tanto manager comunitario, de tanto emprendedor o emprendedora, doctorados, licenciados y licenciadas en artes mágicas, magister en teorías culinarias, publicistas de post grados electorales, ingenieros de la sodomía acústica, hechiceros de los dialectos transgéneros, curadores de versículos transcriptos sobre papel celofán.

Me tienen las pelotas por el piso con las etiquetas. En cada puto rincón, en cada charla, te exigen que te pongas una camiseta. Te tiran un formulario imaginario y tenés que marcar la casilla: ¿izquierda o derecha? ¿democracia o mano dura? ¿Estado o mercado? Y si dudás, sos un tibio, un traidor o un boludo que no entiende nada. Y en el medio, siempre la misma pregunta pelotuda: ¿el arte, el rock, tiene que ser de izquierda?

Este mes de octubre viene tan cargado de información sobre una misma banda que provoca una enorme expectativa y genera en los fanáticos una dualidad de sentimientos, entre la enorme ansiedad para que se concreten ciertos eventos y el sentir que el paso del tiempo se ha ralentizado en donde el constante “tic tac” de las agujas del reloj parecen cansadas y sufren una gran agonía para la finalización de cada uno de los días.

Aclaración. “Cabezas parlantes” y “No more héroes”, integran como capítulos independientes, el libro “1984-1989. Bailando en la oscuridad. Cinco años de Rock Nacional”, en el que por entonces trabajaba y que tenía como apertura el texto “La celebración del Cadáver”, ya publicado. A diferencia de éste que había sido editado por 45.rpm. los siguientes capítulos son algunas de las partes del libro, y hasta el momento permanecían inéditos. Los siguientes textos y entrevistas inéditos, forman parte de los capítulos anteriormente publicados en este mismo portal.

In the history of punk, there are names that sound like anthems: Sex Pistols, The Clash, The Damned… but behind the bands, there was a group of young people who, without playing a single chord (or just a few), became protagonists of the scene. That group went down in history as The Bromley Contingent.

En la historia del punk, hay nombres que suenan como himnos: Sex Pistols, The Clash, The Damned… pero detrás de las bandas, hubo un grupo de jóvenes que, sin tocar un solo acorde (o tocando muy pocos), se convirtieron en protagonistas de la escena. Ese grupo pasó a la historia como The Bromley Contingent.