Todos dicen haber asistido al show de Mano Negra, el 27 de junio de 1992, en la Estación Central de AFE (gira en la que también visitaron Venezuela, Colombia, República Dominicana, Brasil y Argentina). Yo no. Esa gélida noche de sábado estuve presente en un galpón de la Rural del Prado, disfrutando de un demencial y accidentado toque de Los Chicos Eléctricos. La pachanga nunca fue de mi agrado. Mientras en la Estación de AFE, el cantante francés Manu Chao, de torso desnudo, golpeaba el micrófono sobre su pecho emulando un bombo, en la Rural, Andy Adler le mostraba su región anatómica donde el sol no brilla, al sonidista.

En Redes Comunicantes el eje central es presentar conexiones de la música con otras expresiones artísticas o culturales, tender puentes que abran posibilidades a nuevos caminos, nuevas miradas. Este año fui invitado a participar de la llegada, por primera vez a Uruguay, de un festival referente en España. El espíritu de Sonorama Uruguay, que surge como ramal de Sonorama Ribera, se define como una pasarela de ida y vuelta para la presentación de artistas hispanoamericanos que aspira a volverse una costumbre.

El hacer. El poder llevar la idea al hecho es un acto supremo, absolutamente mágico y hace que podamos manifestar eso que existe en un plano, mental o de las ideas, y llevarlo a un plano que es perceptible por el resto de los humanos. El hecho de que se manifieste realizado en este plano no significa que otras personas puedan verlo, compartirlo o disfrutarlo. Eso es otra etapa, complementaria a la manifestación. Vamos a llamarla la difusión.

La suerte puede ser algo y es algo embromado. De la misma manera en que puede hacerte arañar el cielo, puede también hacerte abrazar el suelo. Y a veces ambas cosas en poco tiempo. El rock tiene muchísimas historias, pocas como la de Badfinger y su buena/mala suerte…

En esta sección que dimos en llamar ¡La pregunta! buscamos la opinión de gente del ambiente sobre determinada cuestión planteada a través de una pregunta. Sus respuestas, hilvanadas por un artículo sobre el tema, se reproducen a continuación. Para esta oportunidad, la pregunta fue: ¿Cuáles son los puntos fuertes del under nacional? Nos dieron sus opiniones Rossana Vecchio (Manicomio Under – Radio El Aguantadero), Martín Pereira (Ruido Salvaje), Noelia Lavega (No Nos Nieguen), Mathías Rijo (Problema de Ratas), Daniel Techeira (Abriendo Cabezas – Radio Señales) y Uther Faig (D.S.M)

Se llevó a cabo en la Auditorio Nacional Adela Reta la tercera y última entrega de los premios Graffiti 2023. Con la calidad a la que nos tiene acostumbrados esta ceremonia, desfilaron los premiados intercalados con diferentes shows musicales. Lamentablemente el Peyote Asesino no pudo presentarse como estaba anunciado a raíz de que Daniel Benia, su bajista, abandonó la banda el día anterior. A continuación, compartimos la totalidad de los premios entregados.

Los integrantes de la Generación Graffiti siempre estuvieron varios casilleros adelante. Hace 40 años que nos vienen advirtiendo acerca de las atrocidades que, hoy en día, estamos padeciendo. Los textos de cientos de canciones de los años ochenta, son motivo de análisis en las más prestigiosas universidades del mundo debido a su absoluta vigencia. Lo paradójico del asunto es que ese puñado de jóvenes roqueros uruguayos compartieron instrumentos, pedales, estudio de grabación, técnico de sonido y hasta integrantes. Aún así cada banda tenía su impronta, un sonido particular pero con la misma esencia, lo que le brindaba al movimiento una enorme identidad. En la actualidad, ninguna banda comparte guitarras, ni efectos, ni estudios de grabación, mucho menos ingenieros de sonido, pero, a diferencia de lo que ocurría en los ochenta, hoy en día todo suena igual, el éxito del trapero dominicano se confunde con la banda uruguaya más taquillera.

Nos llega información de dos músicos que tienen diferentes propuestas rockeras. Compartimos la información de sus emprendimientos, focalizándose en JP & Los Marcianos Galácticos. La banda nació en 2017. Siempre fueron un dúo: Joaquín Pérez en la guitarra y voz y Mateo Fernández en la batería, salvo en un corto periodo en que se juntaron con el Gato, un amigo en común que tocaba percusión, y Martín que tocaba el bajo.