Las contribuciones creativas de Glen Matlock a Sex Pistols siempre han sido objeto de debate y controversia, sin embargo, se le atribuyó la co-escritura de diez de las doce canciones del álbum Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols; y eso, no es poca cosa. «Compuse la guitarra de “God save the Queen” y la idea primigenia de «Anarchy in the UK» fue mía. Tal vez me hice consciente con el tiempo de la importancia de esas canciones».

Esta serie de artículos está dedicada a músicos de rock nacional que ya no están entre nosotros. En esta oportunidad nos referiremos a Leo Bonzo, guitarrista de Los Seres Vivientes en su última etapa. El artículo está compuesto de una pequeña biografía y una parte fundamental: gente del ambiente del rock cercana a Leo que contribuyeron especialmente para este artículo respondiendo seis preguntas. Para el Rockuerdo de Leo, contamos con el aporte de Christian Cadenas (Los Seres Vivientes, Electromatics), Leonardo Viana (Rojo Tres, Ruido Salvaje), Fabián Curbelo (Curbelo y Los Mutantes), Daniel Araújo (Los Extraños, Plástico 7), Álvaro García (Y Sigue Siendo Rock Uruguayo – La Caverna Fm 90.7 Salinas), Ariel Soares De Lima (Cadáveres Ilustres, Outsiders) y Bruno Rodríguez (primo, Los Seres Vivientes). También participó Gastón Libonatti, primo de Leo, aportando valiosos datos.

Hoy en Redes Comunicantes, vamos a meternos con otro libro y otro autor, fundamentales. Así que nuevo Apunte Para Una Biblioteca De Rock. (APUBDR III). Primero hablemos del autor Ted Gioia: compositor, crítico, historiador, profesor, pianista y productor musical. Tiene entre sus libros un trabajo sobre el blues que es imperdible, entre otros libros que son esenciales a la hora de meterse en el mundo de la música.

Si bien las letras desgarradoras y las voces de Ian Curtis se atribuyen a menudo a la sombría belleza de los Joy, muchas de las canciones del grupo fueron desarrolladas por el siniestro y palpitante bajo de Peter Hook, que llegaba al mundo un día como hoy hace 65 años, 13 febrero de 1956. Luego del suicidio de Curtis, el segundo al mando, Peter Hook, se unió a los otros miembros sobrevivientes de Joy Division para formar New Order. En sus inicios se vio obligado a tocar líneas agudas de bajo para poder escucharse, pues su amplificador era de muy baja calidad; esa sería a lo largo de su carrera una de las cosas que caracterizaría su peculiar sonido.

Aunque para los escuchas de M24 sean unos perfectos desconocidos, hay mucho para contar cuando se escribe sobre Nervous Eaters. Formado en 1972, el grupo proto-punk con sede en Boston experimentó una era que nunca volveremos a ver, una época en la que temblaban las paredes de los clubes de la ciudad y los parlantes se desconaban cualquier noche de la semana. Nervous Eaters es considerada la primer banda punk de Boston, un título ganado tras innumerables shows en The Rathskeller (más conocido como The Rat), en Kenmore Square, donde actuaron durante un tiempo como banda de la casa, abriendo para cualquiera que quisiera pasar: Elvis Costello, Talking Heads, The Stranglers, The Police, The Go-Go’s, Ramones, Iggy Pop, etc.

El proyecto Digital surge luego de la disolución de la banda Crisol. Carlos López, bajista de la banda antes mencionada, se marcha a su ciudad, Flores, mientras que Coralio Olivera se desvincula de la misma. De esta manera, tres de sus integrantes, Marcelo López (guitarra, sintetizador y bajo), Eduardo Fiedrich (guitarra y voz) y, Eduardo Cabral (batería), forman el grupo Digital, con un estilo más electrónico.

Un 31 de enero de 1956 nacía un tal John Joseph Lydon en el seno de una familia muy pobre de ascendencia irlandesa. A los 7 años contrajo una meningitis aguda a causa de las ratas: jugaba con barquitos de papel en los charcos cerca de casa donde estos animales dejaban sus excrementos. Despertó de un coma después de varios meses que lo dejó amnésico, no reconocía ni a sus padres: “Y por eso no miro el pasado con nostalgia. Desde entonces recuerdo todo tal y como fue”. Los médicos aconsejaron a sus padres que intentaran mantenerlo enfadado, porque esa excitación podría devolverle parte de la memoria: “Y ese ha sido mi motor. Quien piense que la rabia o la ira tienen que ver con el simple odio, es un ignorante”.

A mediados del 2023, en el fragor de la producción con la banda Radical (mi banda) y con viajes a Chile debido a ese proyecto, me encuentro que mi amiga trasandina Verónica Espinoza Ulloa lanzaba un libro con un curioso nombre: «NO LEAS ESTE LIBRO si para ti la música es un hobbie: Guía de Marketing Musical». ¡Vaya título que te mandaste Vero! Y el mismo título propone que el libro sea abordado con un filtro inicial. «NO LEAS ESTE LIBRO SI… «. Es una suerte de declaración de principios que marca la cancha: “Esto es sólo para quienes se toman en serio trabajar con la música”.

Queridos rockeros veteranos, ¿Quién dijo que el rock y la panza no pueden ir de la mano? Porque sí, amigos, aquí estamos, atravesando las décadas con nuestras experiencias, nuestras arrugas y, sí, también con nuestras queridas panzas. Pero ¿saben qué? Esa panza es más que sólo un símbolo del paso del tiempo; es un testigo silencioso de todas las noches de rock que vivimos, de todas esas emociones que nos hicieron sentir vivos, de todos esos recuerdos que atesoramos con cariño en lo más profundo de nuestro ser. Recuerdo esas noches de rock en Montevideo, en los años ’80, como si fuera ayer.