El FBI Vs. The Kingsmen

Formados en Portland, Oregón, a principios de la década de 1960, The Kingsmen fueron una banda estadounidense de garage rock que alcanzó notoriedad gracias a su estilo enérgico y directo. Aunque comenzaron tocando covers de rock and roll clásico y rhythm and blues, su versión de «Louie Louie» los catapultó a la fama casi instantáneamente.

La banda estaba compuesta originalmente por Jack Ely (voz y guitarra), Mike Mitchell (guitarra), Don Gallucci (teclados), Bob Nordby (bajo) y Lynn Easton (batería, más tarde voz). Su legado se centra en haber capturado la esencia cruda y rebelde del rock de su tiempo, influyendo en innumerables grupos de garage y punk posteriores.

En 1963, The Kingsmen lanzaron su versión de «Louie Louie». La grabación fue tan cruda y el cantante Jack Ely estaba tan cansado que su dicción era casi ininteligible. Este descuido técnico desató una de las paranoias más absurdas de la historia del rock en EE.UU. Empezó a correr el rumor de que la canción contenía mensajes obscenos y sexuales ocultos que solo se oían si se bajaba la velocidad del disco.

El pánico moral llegó tan lejos que el FBI abrió una investigación oficial. (!!!). Durante más de dos años, los agentes federales escucharon la canción una y otra vez en laboratorios de sonido, interrogaron a los músicos y analizaron cada sílaba buscando pruebas de «indecencia».

El informe final del FBI tuvo más de 100 páginas y su conclusión fue casi cómica: la canción era «ininteligible a cualquier velocidad», por lo que no podían probar que hubiera nada malo. Mientras el gobierno perdía el tiempo y dinero público analizando un susurro, «Louie Louie» se convertía en el himno definitivo de la rebeldía juvenil, demostrando que nada ayuda más a un éxito que un intento fallido de censura por parte del sistema.

Leo Peirano