
“…en un pernó mezcló a París con Puente Alsina
Fuiste compadre del gavión y de la mina
Y hasta comadre del bacán y la pebeta
Por vos shusheta, cana, reo y mishiadura
Se hicieron voces al nacer con tu destino
¡Mezcla de faldas, querosén, tajo y cuchillo
Que ardió en los conventillos y ardió en mi corazón…!”
A veces te sueño, a veces, siempre
Siempre
Esa medida del presente, ese recipiente eternamente vacío
Esa realidad elucubrada
por el frío febril del abandono
Esa noche sin luna, que sufren los perros, expulsados de la manada
Ese lunes sin cigarros, pintado bajo un cielo plomizo
Ese último cigarro
que aprieta, hace latir las venas en mis sienes
con cada pitada honda
Con cada exhalación deliciosa de humo mentolado
Caladas profundas
Como el abismo, que nunca debí mirar
A veces te sueño, en el incendio crepuscular de un atardecer montevideano
En cada amanecer de la noche de los marginados
De los poetas sucios del mármol
A veces te sueño, a veces siempre veo tu cara en el borde de la copa, sucia
de sarro, de uvas malditas
A veces te imagino
en el reflejo de mis ojos tristes, que me devuelve
el espejo donde se peina la falsa alegría blanca
donde se despeinan las musas
lascivas visitantes inesperadas
que me empujan a dibujarte palabras
en hojas indiferentes
Esquivas
Como tu cara
A veces te sueño, a veces siempre
Siempre
noto los años, que se escapan
en cada cigarro que me quema
Perdido
Mirando fotos viejas
De madrugada
A veces te sueño
A veces, siempre
Siempre…
Niko Pérez

