El pasado sábado 7 fue la final del Metal Battle Uruguay, lo que ameritó la presentación en escena de las cinco bandas seleccionadas y ganadoras en las contiendas anteriores. La noche conjugó toda una serie de factores para que la gran final fuese de maravilla. El clima era ideal para una noche de metal, ya que se encontraba fresca y agradable como para poder reponer energía entre cada show con una bocanada de aire fresco. Sin dudas el mejor clima estuvo dentro del local Midas, donde un conjunto de elementos coadyuvaron para que la noche fuese de lujo.
La cantidad de gente que había esa noche fue impresionante. El local Midas estaba que explotaba de gente. No soy muy bueno calculando multitudes, pero debía haber entre unas 250 y 10.000 personas (les dije que no soy bueno calculando). De todas formas, no es por desmerecer la cantidad, pero la onda que tenía el público era de primera. Desde la apertura con la banda oriunda de Young, Aguas Turbias, el público se plegó al espíritu festivo que sobrevolaba el ambiente y rápidamente contagió a todos los presentes. Apenas los pocos minutos que separaban la presentación de una banda de la siguiente, eran los instantes que había para recargar las baterías y retomar el agite y el pogo.
Las cinco bandas finalistas tuvieron un nivel muy parejo, no por casualidad llegaron a la final, y para no ser menos, las bandas no llegaron solas sino por apoyo del público en todas sus facetas, y particularmente en esta final se vio como en esta particular ocasión el público fue mucho en tono de fanático de cada uno de los grupos con un objetivo bien claro: alentar a su banda preferida.





A su vez, hubo mucho merchandising, remeras de cada una de las bandas, banderas, vinchas y demás que los distintos fans gustosamente portaban. Da gusto ver como también el interior de la república tiene una enorme y muy vigente movida metalera; no por poco el Carnival y el Winter son ya festivales instalados fuera de los límites de Montevideo. De tal magnitud fue el interés del público que para el caso de los grupos representantes del interior, vinieron en sus omnibuses de viaje repletos de estos exacerbados fanáticos, seguidores, hinchas y hasta alguno que por su grupo amado podía hasta inmolarse al mejor estilo “monje budista” reflejado en celebrada portada de disco. Esto es una clara demostración que la mirada desde y hacia la capital únicamente es como mínimo una autoflagelación que lo único que nos provocará será hundirnos cada vez más en el pantano de los olvidados, o peor aún, de los desconocidos, y esto como consecuencia de tener sólo una mirada centralista, capitalina y de nuestro ombligo.
La ganadora de la noche fue Alpha, quienes merecidamente cierran un año fantástico. Más allá de que la banda hace 10 años que se sube a los escenarios nacionales, que ha participado en varios Metal Battle Uruguay y que recientemente han lanzado su primer LP, The Awakening, más el video promocional de unos de los temas del disco, “Stay forever”, los chicos llegaron a un sonido maduro. El quinteto conformado por José Juárez y Bruno Rosa en guitarras, Mauricio Loperena en bajo, Rodrigo Cuadrado en batería y Pablo Costa en voz, son un mix explosivo de adrenalina y energía que rápidamente irradian a los presentes. Los chicos nuevamente se plantaron firmes sobre las tablas, y como de costumbre en sus shows, comenzaron bien arriba, con tanta energía que el suelo de Midas rogaba para que el pogo aflojara, porque temblaba y chillaba con los saltos del público y de la banda al unísono de la música que interpretaron.
Creemos que Alpha dará un gran espectáculo en el Wacken Open Air del próximo mes de agosto del venidero año, donde la cuna del metal descubrirá un excelente hijo pródigo que sabe combinar las fuertes e históricas raíces del metal con los retoques de este siglo que bien saben interpretar. ¡Felicitaciones Alpha! Ahora resta demostrar en el viejo continente que los del nuevo, ¡venimos a patear traseros!
Tomás Cámara
Gracias a Maru de Lets Rock y Metal por la foto de Aguas Turbias.
