Pertenezco a la generación en donde las medias tenían que ser azules y la palabra ROCK significaba otra cosa. Crecí frente a la pantalla de Videoclips, programa de Alfonso Carbone por Canal 5 (mezcla de Wikipedia con Youtube, 20 años antes). Semana a semana, entre presentaciones de bandas locales, se emitían los videos de las canciones que forman parte de las 5 ensaladas “Videoclips” (producidas por Carbone con diseño gráfico de Rodolfo Fuentes), muy valoradas por los disc-jockeys de la época.

Combat Rock (1982) le dio a The Clash el éxito comercial en Estados Unidos que sus admiradores creían que merecían y que los críticos esperaban de ellos desde que su histórico álbum London Calling se proclamó universalmente como el último gran disco de los años ’70 (dependiendo de qué lado del Atlántico estuvieras, también podría haber sido el primer gran disco de los años ’80). Los primeros dos singles de Combat Rock, el funky new-wave boogie “Rock the Casbah” y el prolijo power pop “Should I Stay or Should I Go”, tuvieron un rendimiento excepcional, obteniendo mucha rotación en MTV, una presentación en Saturday Night Live, y un concierto como soporte de la gira de regreso de The Who (1982) en varios estadios de USA.

El subsuelo es la sección geológica de la Tierra a la cual no tenemos acceso visual de manera recurrente. O sea, permanece desconocido en sus características esenciales a los ojos de la mayoría de la población. Sin embargo, esto no quiere decir que el subsuelo sea irrelevante por no ser visible; muy por el contrario, es el espacio en el que se gestan la mayoría de las relaciones y fenómenos necesarios para la vida.

The Masked Marauders, en 1969, registraron el “disco del año”, según la prensa especializada neoyorquina. La banda formada por Mick Jagger, John Lennon, George Harrison, Paul McCartney y Bob Dylan grabó un álbum super-secreto que en realidad nunca ocurrió, todo fue una farsa. “8:08, LA COLUMNA QUE ATRASA” revela la verdadera historia detrás de “Los Merodeadores Enmascarados”: cómo los críticos de rock Greil Marcus y Langdon Winner, de la revista Rolling Stone, engañaron a todos. La primera estafa del rock and roll. 

Friedrich Nietzsche (1844-1900) vivía la desesperación (ausencia apasionada de toda espera) como nadie. El calmo construye soluciones y aprisiona, el desesperado destruye problemas y libera. La mayoría de los filósofos siempre saben a donde se dirigen. En su camino nunca tropiezan con piedras que los desorienten, que los obliguen a negar la oficialidad de lo ya pensado. Porque en realidad, no piensan, se protegen. No destruyen lo anterior, lo justifican. Definen el mundo sólo por lo que encuentran, y ese es el mayor error. El óvulo fértil de la virgen perdida existe y espera ansiosamente ser fecundado.

40 años después, la ciudad de Londres rinde pleitesía a un disco doble, que marcó el comienzo de los ’80, con una exposición gratuita en el museo de la ciudad, que exhibe en sus vitrinas migajas de un banquete punk. Entre la nostalgia y el justo tributo, el punk vuelve a entrar por la puerta de atrás de un museo.

En Uruguay las barras de esquina son un signo característico. Sin embargo existió una barra atípica en la Ciudad Vieja que se convirtió en punto de referencia y columna vertebral de la Coordinadora Anti Razzias y de otros movimientos juveniles. Se trata de un caso singular en Uruguay y quizás en América Latina, puesto que logró trascender, sin proponérselo, su carácter local.

Organizado por la Unidad Asesora de Proyectos Especiales (UAPE) perteneciente a la Comisión Honoraria de Asuntos Juveniles de la Intendencia Municipal de Montevideo, con el auspicio del Departamento de Cultura de la IMM, El Dorado FM, Día Pop y Pinturas Inca, se realizó el viernes 16 de diciembre de 1988, en el Parque Villa Biarritz, el primer concurso de Graffitis, coronado con un concierto de rock en donde actuaron Zero (estrenando cantante) y Níquel. El evento se tituló Graffirock y tuvo como objetivo fundamental promover y difundir el pensamiento y la creatividad artística, “no profesional”, de los jóvenes a través de un medio de expresión espontánea e informal.